Archiv para diciembre, 2016

Silvestre, papa (c.a. 270-335)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral


Santos: Silvestre I, papa; Sabiniano, Potenciano (Prudenciano), obispos; Columba, virgen y mártir: Donata, Paulina, Rogata, Rústica, Dominanda, Serotina, Hilaria, Zótico, Donato, Saturnino, Celestino, máartires; Mario, Eustasio, obispos; Erico, Pedro, abades; Hermetes o Hermes, exorcista; Esteban, Ponciano, Atalo, Fabián, Cornelio, Sixto, Floro, Quinciano, Minerviano y Simpliciano, mártires de Sicilia; Barciniano, confesor.

La naturaleza anuncia la Palabra hecha carne.

Escrito por Comentarista 10 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Sencillamente quería que hoy elevásemos nuestro espíritu e hiciésemos un momento de oración y contemplación juntos. Espero nos ayude.

“Alégrese el cielo, goce la tierra; retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos, aclamen los árboles del bosque… Delante del Señor que ya llega a regir la tierra…  (Sal 95).

Las olas se estrellan con contra la roca haciendo un gran estruendo. El espectáculo es de una belleza singular. No cesa el vaivén, y “dice sí y dice no”, y “dice voy y dice adiós”, con un grito que suena al batir de tambores en una orquesta. Retumba el mar.

Pasas por los campos de trigo en una noche cálida de Junio. La brisa mueve las cosechas y parece un susurrar de miles de voces. Los grillos no dejan de cantar su soniquete estival. El concierto de la noche es algo casi mágico. Inunda la paz. Vitorean los campos y cuanto hay en ellos.

Cruzas un inmenso bosque de chopos. Si el viento ruge cuando pasas por medio de ellos, la chopera se agita de tal modo como si un millar de aplausos huecos se ofrecieran para tí . Se alza la ovación solemne de la naturaleza. Aclaman los árboles del bosque.

¿ Y si la dinámica de la creación hubiera sido misteriosamente establecida para dar un día la bienvenida al Dios hecho hombre? Es cierto, la belleza de la naturaleza ha sido siempre signo de la gloria y sabiduría del Creador. Pero también, como dice San Juan en su prólogo: “por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho”. Por una parte entonces, la naturaleza en toda su magnificencia y esplendor, durante milenios, habría anunciado y proclamado la venida de Jesús en medio de ella, como  decenas de trompetas anunciaban la llegada del emperador victorioso al llegar a la patria. Y por otra parte, todo el aforo del universo se pone en pie para aplaudir con su grandiosa armonía la manifestación visible del Hijo de Dios en la naturaleza humana. Por eso continúa el salmo: delante del Señor que ya llega, ya llega a regir la tierra.

¿Y después de su venida? La presencia de Cristo lo iluminó todo. Cada acto del universo quedó inserto en su luz. La humanidad para ser plenificada, su pecado para ser redimido, su mal para ser juzgado y sanado. Y su luz llegó a la naturaleza para ser respetada como impronta de su ser y ser contemplada como providencia de amor de Dios. Espacio donde el Espíritu del Resucitado habitaría hasta el fin de los tiempos.

31/12/2016 – Sábado – Octava de Navidad

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2, 18-21

Hijos míos, es la última hora.

Habéis oído que iba a venir un anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta de que es la última hora.

Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros.

En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis.

Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad.Palabra de Dios.

Sal 95, 1-2. 11-12. 13-14
R. Alégrese el cielo, goce la tierra.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles bosque. R.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.

EVANGELIO
El Verbo hizo carne
Comienzo del santo Evangelio según san Juan 1, 1-18

En el principio existía el Verbo y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.

Él estaba en el principio junto a Dios.

Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió.

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.

No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.

El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.

En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no la conoció.

Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.

Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.

Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.

Y el Verbo se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».

Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.

Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.

A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

Palabra del Señor.

Traslado del cuerpo de Santiago

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

La Traslación de Santiago Apóstol.Santos: Sabino, Rainerio, Anisio, Eugenio, Gricino, Liberio, Jocundo, obispos; Anisia, Mansueto, Severo, Apiano, Donato, Honorio, Venustiano, mártires; Beato Radulfo (Rodolfo, Raúl), abad; Exuperancio, Marcelo, diáconos.

Vivir “en familia”.

Escrito por Comentarista 10 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Decía mi abuelo Paco que “cada casita tiene su espinita”.  Como puedes encontrarte alguna en el pescado más aparente y sabroso. La vida en nuestras familias habrá tenido mayores o menores alegrias, pero seguramente en todas siempre habrá habido un muro de dolor que superar, una dificultad que saber saltar, una limitación que abrazar. ¿Estoy en lo cierto? No existe, en ese sentido, la familia perfecta. La familia que no está herida por carencias materiales, lo está también por imperfecciones morales o incluso por pobrezas espirituales. La preciosa familia de José, María y el niño Jesús también tuvo que conocer muchas carencias: vivir en un pueblucho de mala fama (Nazaret), tener que dar a luz en un pesebre, emigrar a Egipto por persecución, pasar estrecheces por falta de recursos, tener que trabajar de sol a sol para salir adelante, la incomprensión de muchos vecinos,… etc.

La perfección de la familia de Nazaret es su carácter sagrado, haber custodiado la presencia de Jesús en medio de ella. Es es el mayor bien que posee. Es el don que la hace ser una familia santa, con infinitas dificultades, carencias y pobrezas, pero verdaderamente plena.

Siempre recordaré la familia de una amiga del barrio de San Blas . Los papás eran personas humildes, del mundo obrero, muy sencillas. Ella tenía 3 hermanos y dos de ellos eran gemelos que habían nacido con un alto grado de invalidez. Mi amiga P. siempre los llamaba “los niños”, porque aún llegando a la edad adulta, había que atenderles como si fueran realmente unos bebés. El sacrificio  por parte de todos era grande -como se puede suponer- e incluso se podía caer en la tentación de pensar si vidas como las de estas “personas tan minusválidas” merecían la pena ser vividas. Pero para mí, esta familia era el testimonio de algo inmenso: circulaba un amor entre ellos de una calidad distinta. Una capacidad de amar que yo no había visto en ningún otro lugar. A sabiendas de los sinsabores que los miembros de esta casa vivirían miles de veces, había una atmósfera de algo divino que lo traspasaba todo. Sin duda, era algo sagrado. ¿Qué era? Con el tiempo he reconocido que el amor oblativo de todos hacia aquellos “niños siempre necesitados” y el sacrificio de amor de unos por otros, atraía para mí la presencia de la Gracia por excelencia: Jesús espiritualmente presente entre ellos.

¿Cuántas congregaciones en el mundo existen bajo el patrocinio o por inspiración del carisma de la Sagrada Familia de Nazaret? ¡Son muchísimas! ¡Muchísimas! ¿Por qué? Porque ese carisma de ser custodios de la presencia de Cristo en medio del mundo, por el amor oblativo y recíproco de sus miembros, es el camino recto para hacer de este mundo una gran familia. Éste es el sueño de Cristo expresado en su “oración sacerdotal”: hacer de la humanidad una sola familia de hermanos. Por eso muchos hombres y mujeres consagrados bajo el testimonio de los castos esposos de José y María, desean vivir con pureza de corazón sus relaciones humanas de tal modo que testimonien a todos que en todo lugar y circunstancia, el gran Ideal será siempre poder vivir “en familia”.

Escucha de nuevo las palabras del apóstol Pablo a los colosenses:        “Hermanos, como elegidos de Dios, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura y comprensión. Perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro… Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo.”

30/12/2016 – Viernes- Octava de Navidad. La Sagrada Familia: Jesús, María y José

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Quien teme al Señor honrará a sus padres
Lectura del libro del Eclesiástico 3, 2-6. 12-14

El Señor honra más al padre que a los hijos y afirma el derecho de la madre sobre ellos.

Quien honra a su padre expía sus pecados, y quien respeta a su madre es como quien acumula tesoros.

Quien honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado.

Quien respeta a su padre tendrá larga vida, y quien honra a su madre obedece al Señor.

Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y durante su vida no le causes tristeza.

Aunque pierda el juicio, sé indulgente con él y no lo desprecies aun estando tú en pleno vigor.

Porque la compasión hacia el padre no será olvidada y te servirá para reparar tus pecados.Palabra de Dios.

Sal 127, 1-2. 3. 4-5
R. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.

Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.

EVANGELIO
Toma al niño y a su madre y huye a Egipto
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 2, 13-15. 19-23

Cuando se retiraron los magos, el ángel del señor se apareció en sueños a José y le dijo:

«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».

José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:

«De Egipto llamé a mi hijo».

Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo:

«Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atacaban contra la vida del niño».

Se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a la tierra de Israel.

Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que se llamaría nazareno.

Palabra del Señor.

David, rey de Israel (1000-961 a. C.)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Tomás Becket, obispo y mártir; Trófimo, Alberto, confesores; Calixto, Félix, Bonifacio, Domingo, Víctor, Primiano, Liboso, Saturnino, Secundo, Honorato, mártires; Crescente, Catrense, obispos; Trófimo, obispo y mártir; Ebrulfo, Giraldo o Giraud, Vidal, Marcelo, abades; David, rey y profeta.

Tomás Becket, arzobispo y mártir (1118-1170)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Tomás Becket, obispo y mártir; Trófimo, Alberto, confesores; Calixto, Félix, Bonifacio, Domingo, Víctor, Primiano, Liboso, Saturnino, Secundo, Honorato, mártires; Crescente, Catrense, obispos; Trófimo, obispo y mártir; Ebrulfo, Giraldo o Giraud, Vidal, Marcelo, abades; David, rey y profeta.

LLevar con orgullo la bandera de Cristo.

Escrito por Comentarista 10 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Vicente trabaja en una empresa de construcción de materiales aeronáuticos y en su trabajo es muy valorado. Es un buen padre de familia y colabora con la parroquia del barrio siendo catequista de chavales de confirmación. Ser cristiano en medio del mundo, vivir sus mandamientos, es siempre ir contracorriente. Vicente lo sabe bien.

Simeón el sacerdote de Jerusalén que atendió a María y a José en la ofrenda del primogénito en el templo como estaba establecido en la ley de Moisés, así lo profetizó para todos nosotros: “Jesús será bandera discutida”.  Y eso significa que quien desee vivir conforme al evangelio tendrá muchas veces que avanzar con el viento en contra.

Vicente, cuando mejor estaba posicionado en su trabajo, se enteró de que muchos de los elementos que diseñaban y producían en su empresa se utilizaban para construir misiles de larga distancia de última generación. Y Vicente, firme en sus convicciones cristianas, se negó a seguir trabajando para dichos proyectos y pidió el cambio de sector dentro de la empresa. El resultado fue la mofa pública entre sus compañeros  y finalmente el despido. Esto supuso un momento de oscuridad muy grande para él. Con familia y sin trabajo, en medio de una gran crisis laboral.

Acudió a un sacerdote amigo para pedirle consejo. Y éste le ratificó en la verdad de su elección y cómo al haber dado la cara por Cristo, Dios Padre sabría cuidar de él. Vicente, a pesar de la incertidumbre de su futuro, sabía que si no hubiera actuado así nunca hubiera tenido la conciencia tranquila al acercase a recibir la comunión.

Unos tres meses después recibió una llamada insospechada de una multinacional del sector aeronáutico que quería contar con su saber y experiencia. Al principio, las condiciones laborales eran peor que las que había dejado. Pero ahora, un año después, su honradez probada en el trabajo y sus convicciones, le han hecho obtener el reconocimiento de los nuevos jefes que le han ofertado un puesto de gran responsabilidad.

“En esto se sabe quien conoce a Jesús: el que guarda sus mandamientos. Ese vive en la Verdad, guarda su palabra y tiene el amor de Dios en su plenitud”. No lleva una doble moral sirviendo a la vez a Dios y a los criterios del mundo. ¡No se puede servir a dos señores! Esta fue la convicción del famoso Santo Tomas Becket. El joven guapo, inteligente, elegante, lleno de astucia y habilidad que llegaría a ser archidiácono y canciller del rey Enrique II de Inglaterra, se convertiría en el gran arzobispo de Canterbury, promocionado por el mismísimo rey. Pero Enrique II lo había hecho con la oscura intención de tenerle como hasta ahora, súbdito fiel a sus intereses. De modo que pudiera así manejar a su antojo a toda la Iglesia de Inglaterra y deseando influir hasta en las decisiones del Papa. Pero, Tomas Becket, no lo hizo así, tomó su gran responsabilidad queriendo ser totalmente fiel a la Palabra de Dios, reconociendo al Papa como su padre y pastor, y trabajando con independencia por el bien de los cristianos de su pueblo. Y otra vez la profecía de Simeón vuelve a cumplirse: la espada que traspasó el corazón de María al ver a su hijo en la cruz, sería ahora espada de acero que atravesaría el cuerpo de Santo Tomás Becket en las mismas escaleras de su catedral, cuando la guardia real fue a castigarle por su pertinaz desobediencia al rey. Y el que fuera antaño su mayor amigo y mentor, se convertiría en el verdugo que le llevaría al martirio… Como recogen las últimas palabras de Tomas: “Muero voluntariamente por el nombre de Jesús y en defensa de la Iglesia”.

Por Santo Tomás Becket ayer, como por Vicente hoy, como por tantos otros cristianos anónimos de todos los tiempos, fieles al amor de Cristo, hacen, que el Evangelio vuelva a brillar como luz para las naciones y gloria del pueblo de Dios. 

A todos vosotros va dedicado este comentario con inmenso cariño y reconocimiento.

 

 

29/12/2016 – Jueves – Octava de Navidad

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Quien ama a su hermano permanece en la luz
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2, 3-11

Queridos hermanos:

En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos.

Quien dice: «Yo le conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud.

En esto conocemos que estamos en él.

Quien dice que permanece en él debe caminar como él caminó.

Queridos míos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado.

Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo – y esto es verdadero en él y en vosotros -, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya.

Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.Palabra de Dios.

Sal 95,1-2a.2b-3.5b-6
R. Alégrese el cielo, goce la tierra.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.

El Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo. R.

EVANGELIO
Luz para alumbrar a las naciones
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 2, 22-35

Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».

Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.

Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.

Porque mis ojos “han visto a tu Salvador”, a quien has presentado ante todos los pueblos: “luz para alumbrar a las naciones” y gloria de tu pueblo Israel».

Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María su madre:

«Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción – y a ti misma una espada te traspasará el alma – para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».

Palabra del Señor.

diciembre 2016
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