Archiv para 11 Enero, 2017

LA HABITACIÓN DE JESÚS.

Escrito por Comentarista 1 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

En diciembre hicimos una peregrinación a Tierra Santa con la parroquia. Fuimos 41, un ambiente estupendo de convivencia y oración y, sinceramente, lo pasamos fenomenal. Uno de los lugares donde más disfrutamos (hasta cerrar el Santuario), fue la ciudad de Cafarnaúm, a orillas del mar de Galilea. Allí está la antigua Sinagoga y la casa de Pedro. El altar de la iglesia no sólo está encima de la casa de Pedro, sino justo encima de la que llaman la habitación de Jesús, donde Jesús viviría mucho tiempo de los tres años de su vida pública, se retiraría a descansar y a estar con sus amigos.

El Evangelio de hoy nos habla de la habitación de Jesús. No de la física, de las cuatro paredes y la puerta, sino del lugar de su descanso. El Evangelio nos cuenta la actividad de Jesús: cura, enseña, expulsa demonios…, y reza. Esa es la “habitación” de Jesús: la oración, el trato con su Padre.

Todos tenemos mucho que hacer, la agenda está llena de ocupaciones (excepto uno que yo conozco, ¡bendito sea!). Y tenemos el peligro de hacer de la oración un apunte más en la agenda, otra actividad más. Y dentro de la multitud de cosas pendientes para hacer, que dejamos para otro momento, puede ser que la oración entre dentro e una de ellas. O sea, de esas cosas que empezamos tarde y acabamos pronto, o que ante cualquier interrupción se corta y ya se seguirá…, o no.

Hoy especialmente un hijo de Dios tiene que ser muy activo, pero sin caer en el activismo. Muchas veces al día tiene que irse a su “habitación” y hablar con su Padre Dios. Busca el mejor momento para hacerlo.

Hace unos meses publicaban en algunos periódicos que muchos hombres importantes de negocios se estaban acostumbrando a levantarse a las 4 ó 5 de la mañana para sacar un rato de trabajo sin que les molestasen los correos electrónicos, ni las llamadas, ni los Whatsapp, y estaban muy orgullosos de cómo les rendían esas horas. Si hay personas que los hacen por dinero ¿no lo harás tú por Dios? Yo me he acostumbrado a madrugar bastante para rezar (y sacar a los perros, pero voy rezando el rosario) pues sé que en cuanto entro en la parroquia habrá un correo, una persona, una gestión, un grifo que se ha roto…, que me ocupará el tiempo. No puedo pedir a una madre o padre de familia que se levante a las 5 de la mañana, pero no tengas miedo a buscar tu rato para Dios y defenderlo. Cuando se consigue un rato sólo para Dios se puede estar con Dios todo el rato. Empezando el día de la mano de tu Padre Dios las “urgencias” se atenúan, las prisas se moderan, las voces interiores se acallan y los enfados se disipan. También es muy bueno que rece el matrimonio juntos, aunque sólo sean 5 minutos antes de despertar a los niños. Cada uno sabrá el tiempo que tiene, en la oración no hay tiempos pequeños ni demasiado grandes. No hay que engañarse en no rezar pues sólo tengo cuatro minutos al día, pues ¡benditos cuatro minutos!, ni holgazanear ante la televisión porque tenemos tres horas libres. ¡Benditas tres horas! Lo fundamental es rezar y con constancia. Y luego llenar el día de oraciones, aunque sólo sean de unos pocos segundos.

¡Qué distinto sería el mundo si todos rezásemos aunque sólo fueran 15 minutos al día! No podemos obligar a nadie a rezar, pero podemos empezar nosotros. De la mano de María contempla a su Hijo, habla con Él, cuéntale cosas, verás que rápido se te pasa el tiempo y estarás deseando estar más tiempo en la habitación con Jesús.

Tomás de Cori, confesor (1655-1729)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Higinio, papa; Paulino, patriarca; Palemón, eremita; Salvio, Leucio, Egwino, obispos; Salirio, Donato y Agento, Pedro, Severo, Lenco, mártires; Tomás de Cori, confesor; Teodosio, monje; Honorata, virgen; Martín de León, canónigo regular; Agente, Donato, Agustín, Salvio, Félix, Floro, Gémino. Pace, Pensalino, Eugenio, Esteban, Filón, Felicidad, Ciriaco, Ebiciaro, Castelo, Morosito, mártires en España.

Palemón, eremita († c. a. 330)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Higinio, papa; Paulino, patriarca; Palemón, eremita; Salvio, Leucio, Egwino, obispos; Salirio, Donato y Agento, Pedro, Severo, Lenco, mártires; Tomás de Cori, confesor; Teodosio, monje; Honorata, virgen; Martín de León, canónigo regular; Agente, Donato, Agustín, Salvio, Félix, Floro, Gémino. Pace, Pensalino, Eugenio, Esteban, Filón, Felicidad, Ciriaco, Ebiciaro, Castelo, Morosito, mártires en España.

11/01/2017 – Miércoles de la 1ª semana de Tiempo Ordinario

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Tenía que parecerse en todo a sus hermanos para ser misericordioso
Lectura de la carta a los Hebreos 2. 14-18

Lo mismo que los hijos participan de la carne y de la sangre, así también participó Jesús de nuestra carne y sangre, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al diablo, y liberar a cuantos, por miedo a la muerte, pasaban la vida entera como esclavos.

Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenia que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar los pecados del pueblo. Pues, por el hecho de haber padecido sufriendo la tentación, puede auxiliar a los que son tentados. Palabra de Dios.

Sal 104, 1-2. 3-4. 6-7. 8-9
R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas. R.

Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro. R.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac. R.

EVANGELIO
Curó a muchos enfermos de diversos males
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés.

La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.

Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron:

-«Todo el mundo te busca».

Él les responde:

-«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido».

Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios

Palabra del Señor.