Archiv para 11 Marzo, 2017

Amar a los enemigos

Escrito por Comentarista 9 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian…” Este lenguaje debió dejar desconcertado al auditorio de Jesús y no es para menos. A nosotros nos sucede lo mismo. Cada poco nos sorprendemos razonando justo de forma contraria a como nos pide el Señor. Decimos: “¿por qué voy a ayudar a ese después de lo que me ha hecho?”, y cosas semejantes. Como decía Lewis “Todos dicen que el perdón es una idea maravillosa, hasta que tienen algo que perdonar”. Pero, si lo pensamos un poco, lo razonable es lo que dice Jesús. Otra cosa es que no sepamos como hacerlo y que el deseo sobrepase nuestras fuerzas. Podemos sentirnos incapaces, pero no negar la bondad de lo que Jesús nos enseña.

El beato Carlos de Foucauld, misionero ermitaño en medio de los tuareg, se planteaba como evangelizar aquellas tribus nómadas que profesaban el Islam. Tras varios fracasos pensaba que la mejor manera sería llevar al desierto familias cristianas. No pensaba en sacerdotes ni religiosos, sino en laicos, que desempeñaran su oficio y que movieran el corazón de los habitantes de la región por sus virtudes. Pensaba que aquella sería la mejor ofensiva evangelizadora: la del ejemplo.

Si ahondamos en el texto que hoy nos propone la Iglesia para nuestra meditación descubrimos que todo lo que Jesús nos pide, más allá de su exigencia, corresponde al comportamiento de Dios. De hecho Jesús está definiendo al que se ha configurado con Él. Así actúa el que siente según el Corazón de Jesús. Por eso Jesús vincula ese comportamiento con ser “hijos del Altísimo” o con la forma de actuar propia del Padre.

Todo esto nos lleva a querer entrar en el corazón del Padre. A Él está unido el del Hijo y, a través suyo, podemos acceder todos nosotros. No estamos llamados a ser meras criaturas del Señor, sino sus colaboradores en el mundo. Dios nos abre su corazón para que nos unamos a Él y así podamos comportarnos como Él se comporta. La filiación divina que se nos da por la gracia nos capacita para ello. Se equivocaría el cristiano que pusiera un límite a su santidad. No podemos acotar la gracia que Dios nos da sino que debemos estar abiertos a todas sus potencialidades. Cuando Jesús habla, en este discurso, vincula la acción moral a nuestra unión con el Padre. No nos coloca una exigencia sostenida en nuestras solas fuerzas. Al contrario, nos pone un límite que congruente con nuestra divinización.

Las palabras del Señor serían tremendas, quedarían como un imposible, si no conociéramos la realidad de la gracia. En el reverso de lo que se nos pide está el hecho aún más grande de lo que se nos da. A ello se refiere san Pablo al contraponer el hombre terreno al celestial. Por ello la moral cristiana no es más que la efusión de la vida nueva que Dios nos da.

Dios hace salir el sol sobre buenos y malos. Su misericordia se extiende sobre todos los hombres. Los rayos de su amor caen cada día sobre nosotros. De ahí la esperanza con que acogemos esa llamada a ser perfectos como nuestro Padre celestial.

Que la Virgen María nos acompañe e interceda por nosotros para que sepamos aprovechar las gracias que Dios nos ofrece durante esta Cuaresma.

Áurea (Oria o Auria), virgen (c. a. 1042-1070)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Eutimio, Vindiciano, Sofronio, Benito, obispos; Fermín, abad; Vicente, abad y mártir; Ramiro, monje y mártir; Heraclio, Zósimo, Cándido, Piperión, Trófimo, Talo, Gorgonio, Firmo, mártires; Constantino, rey; Áurea (Oria), abadesa; Pedro, eremita.

11/03/2017 – Sábado de la 1ª semana de Cuaresma

Escrito por Administrador el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Serás el pueblo santo del Señor, tu Dios
Lectura del libro del Deuteronomio 26,16-19

Moisés habló al pueblo, diciendo:

«Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma.

Hoy has elegido al Señor parque el que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos.

Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, como prometió».

Palabra de Dios.

Sal 118, 1-2. 4-5. 7-8
R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.

Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la ley del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R.

Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R.

Te alabaré con sincero corazón
cuando aprenda tus justos mandamientos.
Quiero guardar tus decretos exactamente,
tú no me abandones. R.

EVANGELIO
Sed perfectos como vuestro Padre celestial
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo.

Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor.