Archiv para 30 marzo, 2017

HAY OTRO QUE DA TESTIMONIO DE MÍ.

Escrito por Comentarista 1 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Ya casi he terminado. Durante estas últimas semanas cada hueco que tenía al día me dedicaba a hablar con los que van a recibir el sacramento de la Confirmación el sábado en la parroquia. Para los que ya están trabajando tenemos un sistema especial de catequesis. Su catequista les va mandando textos para leer, yo algunos textos para rezar, y ellos pueden comentarlos en el grupo por Internet. Las reuniones presenciales son muy pocas, y por eso me encuentro con ellos uno a uno. Personas que han llegado a este grupo tal vez con la urgencia de recibir el Sacramento para casarse, influenciados por una hermana o por pura curiosidad. Pero dedicar unos meses a leer, rezar y pensar en la fe hace que todos quieran ahora confirmarse para recibir al Espíritu Santo. Han recordado su fe de la infancia, esa práctica religiosa que abandonaron en el Instituto y que ahora quieren retomar. Rezad por ellos. Es bonito ver cómo el Espíritu Santo nos sigue llevando por caminos que no pensamos a aquellos que le buscan.

“El Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su rostro, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no le creéis.” Hay quien se empeña en no dar crédito al rostro de Dios. El Señor llama una y otra vez a su corazón en su vida, en los acontecimientos, en su historia y siguen ignorándole. Lo llamarán suerte, azar o casualidad, infortunio o desgracia, pero parece que les da alergia la palabra Providencia. Me pone un poco nervioso cuando algunas personas, también algunos eclesiásticos, dicen: “Si Jesús viviera hoy… “ y añaden las situaciones más curiosas y, en ocasiones, peregrinas que se les ocurren. Me pone un poco nervioso en primer lugar porque Jesús vive hoy. También porque está, de una manera sacramental, con su cuerpo, con su sangre, con su alma y con su divinidad en cada Sagrario del mundo, cada vez que se celebra la Misa sea en una Catedral o en unas catacumbas. También está en el alma en gracia del enfermo, del perseguido, del incomprendido, del marginado y del triunfador, del sano, del orondo y del niño. Y me pone nervioso porque muchos en tiempos de Jesús ni le creyeron, ni le reconocieron ni le escucharon… y estaba con ellos. ¿Por qué dicen que van a reconocer a Jesús en una situación concreta si no le reconocen en el Sagrario, donde está realmente presente? En fin, somos así.

Viendo la vida de los que se van a confirmar me doy cuenta de la acción de Dios, de su presencia en las vidas hasta de aquellos que le habían abandonado un poco. Por eso miremos nuestra vida y la vida de los otros desde la luz de la providencia amorosa de Dios, desde su Palabra, las Escrituras. Ver la vida desde la providencia divina da mucha paz, estamos en las mejores manos, confiamos en Aquel que nos quiere más que lo que nos queremos nosotros mismos, y no tenemos nada que temer. De esa situación que estás viviendo ahora, que parece que no tiene nada bueno, vista desde la providencia de Dios sabes que hasta de lo peor Dios es capaz de sacar joyas para nuestra vida, aunque lo descubramos dentro de unos cuantos años. Ten paz, no creemos en un becerro de oro sin en un Dios que te acompaña, sufre, ríe, llora y goza contigo. En un Dios que hasta de la cruz nos da la vida y el consuelo.

Santa María de la Paz. Concede la paz de corazón a cuantos confiamos en ti y en tu Hijo. Al final Dios triunfa, también en tu vida. Tu vida será testimonio de Cristo resucitado.

Julio Álvarez Mendoza, sacerdote y mártir (1866-1927)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Juan Clímaco, Osburga, Mamertino, Clinio, abades; Régulo, Pastor, Zósimo, obispos; Quirino, Domnino, Víctor, Decio, Irene, mártires; Julio Álvarez Mendoza, sacerdote y mártir; Apolonio, Juan del Pozo, confesores; Amadeo, duque de Saboya, y Joaquín de Flora, beatos.

Juan Clímaco, abad († c. a. 645)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Juan Clímaco, Osburga, Mamertino, Clinio, abades; Régulo, Pastor, Zósimo, obispos; Quirino, Domnino, Víctor, Decio, Irene, mártires; Julio Álvarez Mendoza, sacerdote y mártir; Apolonio, Juan del Pozo, confesores; Amadeo, duque de Saboya, y Joaquín de Flora, beatos.

30/03/2017 – Jueves de la 4ª semana de Cuaresma.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo
Lectura del libro del Éxodo 32, 7-14

En aquellos días, el Señor dijo a Moisés:

«Anda, baja de la montaña, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto. Pronto se han desviado del camino que yo les había señalado. Se han hecho un becerro de metal, se postran ante él, le ofrecen sacrificios y proclaman: “Este es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto”».

Y el Señor añadió a Moisés:

«Veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz. Por eso, déjame: mi ira se va a encender contra ellos hasta consumirlos. Y de ti haré un gran pueblo».

Entonces Moisés suplicó al Señor, su Dios:

«¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto, con gran poder y mano robusta? ¿Por qué han de decir los egipcios: “Con mala intención los sacó, para hacerlos morir en las montañas y exterminarlos de la superficie de la tierra”? Aleja el incendio de tu ira, arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo. Acuérdate de tus siervos, Abrahán, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo, diciendo: “Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de que he hablado se la daré a vuestra descendencia para que la posea por siempre.

Entonces se arrepintió el Señor de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo.

Palabra de Dios.

Sal 105, 19-20. 21-22. 23
R. Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo.

En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
de un toro que come hierba. R.

Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el país de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R.

Dios hablaba ya de aniquilarlos;
pero Moisés, su elegido,
se puso en la brecha frente a él,
para apartar su cólera del exterminio. R.

EVANGELIO
Hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza
Lectura del santo Evangelio según san Juan 5, 31-47

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:

«Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es verdadero el testimonio que da de mí.

Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz.

Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado.

Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su rostro, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no le creéis.

Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros.

Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ése si lo recibiréis.

¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no creéis en sus escritos, ¿cómo vais a creer en mis palabras?»

Palabra del Señor.