Archiv para 1 abril, 2017

TALEMOS EL ÁRBOL EN SU LOZANÍA.

Escrito por Comentarista 1 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Ayer Luisa Rod. desde Venezuela aseguraba que mandaba muchas bendiciones para los que hoy se bautizan y confirman en esta parroquia de España. Muchas gracias por vuestras oraciones. en esta parroquia hay muchos venezolanos y rezamos mucho por su país. Allí sí que saben de Mesías, de los que se creen Mesías o actúan como Mesías.

Los fariseos les replicaron: «¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos». Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: «¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?». Ellos le replicaron: «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».

En el Evangelio de hoy no habla Jesús, pero se habla de lo que se habla de Jesús. Se ve que los enemigos de la Iglesia no han avanzado mucho en sus argumentos y, en seguida, acuden al insulto. “Estudia, ¡ignorante!” Se lo dicen a Nicodemo, al único que se atrevió, aunque de noche, a acudir a la fuente, a hablar con Jesús. Tal vez esa humillación le ayudó a ser valiente y reclamar el cuerpo de Jesús. No saben la fortaleza que sacamos cuando nos insultan y nos humillan, somos fuertes en la debilidad (¡y tan débiles cuando nos creemos fuertes!).

Desde el comienzo de la Iglesia se ha intentado acabar con ella: «Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra de los vivos, que jamás se pronuncie su nombre» Pero es tarea inútil, no es nuestra causa, hemos confiado al Señor esta causa, es suya, y es difícil ir contra Dios. Lo seguirán intentando, nosotros paz. Lo malo es cuando ante la persecución o el insulto se cae en el miedo o en la indiferencia, en la tibieza o la tristeza. Sólo Dios salva. Tenlo muy presente…, y sólo Dios condena. Ninguna persecución de este mundo podrá apartarte del amor De Dios manifestado en Cristo Jesús. Luego…, ¡Paz!

Hoy ponemos en manos de la Virgen a toda la Iglesia perseguida, que ella sea su aliento y su alegría.

Hugo, obispo (1053-1132)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Venancio, Hugo, Celso, Dodolino, Prudencio, Leuconio, Melitón, Tesifón, obispos; Víctor, Esteban, Teodora, Marcela, Quinciano, Ireneo, mártires; Vinebaldo, Valerio, Walerico, Macario, abades.

01/04/2017 – Sábado de la 4ª semana de Cuaresma.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Yo, como manso cordero, era llevado al matadero
Lectura del libro de Jeremías 11, 18-20

El Señor me instruyó, y comprendí, me explicó todas sus intrigas.

Yo, como manso cordero, era llevado al matadero, desconocía los planes que estaban urdiendo contra mí:

«Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra de los vivos, que jamás se pronuncie su nombre».

Señor del universo, que juzgas rectamente, que examinas las entrañas y el corazón, deja que yo pueda ver cómo te vengas de ellos, pues a ti he confiado mi causa.

Palabra de Dios.

Sal 7, 2-3. 9bc-10. 11-12
R. Señor, Dios. mío, a ti me acojo.

Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame,
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio. R.

Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
Cese la maldad de los culpables,
y apoya tú al inocente,
tú que sondeas el corazón y las entrañas,
tú, el Dios justo. R.

Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
Dios amenaza cada día. R.

EVANGELIO
¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?
Lectura del santo Evangelio según san Juan 7, 40-53

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:

«Este es de verdad el profeta».

Otros decían:

«Este es el Mesías».

Pero otros decían:

«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».

Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.

Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.

Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:

«¿Por qué no lo habéis traído?».

Los guardias respondieron:

«Jamás ha hablado nadie como ese hombre».

Los fariseos les replicaron;

«¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos».

Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:

«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».

Ellos le replicaron:

«¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».

Y se volvieron cada uno a su casa.

Palabra del Señor.