Archiv para 6 abril, 2017

No exageremos…

Escrito por Comentarista 2 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Los diálogos de Jesús con los fariseos, que leemos estos días en el Evangelio, anuncian ya de manera muy clara la inminente Pasión del Señor. El ambiente está muy crispado, porque el Señor les declara algunas afirmaciones que son una verdadera provocación. Es una blasfemia que el Señor diga de sí mismo que “Yo soy”; es un escándalo que afirme también que Él conoce al Padre; es un sacrilegio que afirme de sí mismo que es más que Abraham y más que los profetas; en fin, es una injuria y una ofensa a la Ley que el Señor afirme de muy diversas formas que Él es Dios. A punto estuvieron los judíos de apedrearle, aunque el Señor pudo esconderse por los recovecos del Templo y salir ileso de aquella turba enfurecida de sabiondos.

Con nuestra mentalidad de hoy, seguramente le hubiéramos aconsejado al Señor que fuera más prudente y comprensivo, más dialogante, menos radical y más tolerante, porque no se puede ir por la vida diciendo esas cosas, que tanto rechinan a los oídos de la gente. Hemos de vivir la fe en minoría, así que no podemos ir por la vida provocando desaires y confrontaciones, no sea que se borren los pocos que quedan, por miedo a terminar también apedreados. Y así nos va. Porque con un Cristianismo lleno de respetos humanos y de componendas no creo que lleguemos muy lejos. Si nos repele el escandalo de la Cruz, que nunca el mundo ha logrado entender, es que tenemos seguimos teniendo el carné de católicos pero la mentalidad bastante mundanizada. El Señor sabía que se la estaba jugando y que tarde o temprano había de pagar un alto precio por todo lo que decía. Pero, si hubiera claudicado a las modas de la época, al qué dirán de las gentes o a las críticas sarcásticas y violentas de los judíos, a estas horas, estaríamos todos perdidos para siempre.

El misterio de la Cruz, que ya se vislumbra en el horizonte de la Semana Santa, nos interpela y nos incomoda, porque nos invita a desinstalar nuestra fe de tanto acomodo como nos buscamos. Seguramente estos días logremos conmovernos un poco más que de costumbre cuando contemplemos las numerosas imágenes que saldrán en los pasos de las procesiones, o cuando celebremos la bellísima liturgia del Triduo Pascual; pero si esa emoción y esa devoción tan sentida no nos lleva a una mayor conversión, a un cambio de vida, a una revitalización de nuestra fe, a un compromiso mayor con Dios, habremos cumplido un año más con el protocolo religioso de estos días y un año más el misterio de la Cruz habrá pasado de largo antes nuestros ojos. La actitud virulenta de los judíos nos invita a disponernos internamente para acompañar en estos días al Señor y pedirle a la Virgen dolorosa que nos haga entrar un poquito en los sentimientos de su Corazón.

Prudencio Galindo, obispo († 861)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Celestino I, papa; Celso, Prudencio, Ireneo, obispos; Platónides, Ciriaca, confesores; Marcelino, Timoteo, Diógenes, Amando, Macario, Máximo, mártires; Urbano, Geramaro, Winebaldo, Guillermo, abades; Eutiquio, patriarca; Notkero el Tartamudo, monje (beato).

06/04/2017 – Jueves de la 5ª semana de Cuaresma.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Serás padre de muchedumbre de pueblos
Lectura del libro del Génesis 17, 13-9

En aquellos días, Abrahán cayó rostro en tierra y Dios le habló así:

«Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos.

Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos. Te haré fecundo sobremanera, sacaré pueblos de ti, y reyes nacerán de ti.

Mantendré mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como alianza perpetua. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra en que peregrinas, la tierra de Canaán, como posesión perpetua, y seré su Dios».

El Señor añadió a Abrahán:

«Por tu parte, guarda mi alianza, tú y tus descendientes por generaciones».

Palabra de Dios.

Sal 104, 4-5. 6-7. 8-9
R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a lsaac. R.

EVANGELIO
Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día
Lectura del santo Evangelio según san Juan 8,51-59

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

«En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre».

Los judíos le dijeron:

«Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?».

Jesús contestó:

«Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera: “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría».

Los judíos le dijeron:

«No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?»

Jesús les dijo:

«En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy».

Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.

Palabra del Señor.