Archiv para 16 Abril, 2017

Resucitado

Escrito por Comentarista 3 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Siempre en nuestra vida tenemos experiencias y recuerdos que nos llenan de alegría y que guardamos con gran interés y cariño por la satisfacción y la fuerza que nos dan. Algunos son tan importantes que cambiaron y cambian nuestra vida al revivirlos. Hoy estamos ante la experiencia determinante y gozosa que cambió la vida de los apóstoles y los discípulos, que cambió el rumbo de la humanidad y que la ha transformado, y la sigue transformando en nuestros días. Estamos hablando de la resurrección, del encuentro con el Resucitado. Jesucristo, el Viviente, cambió la vida de estas personas y ha cambiado las nuestras.

Tras la meditación y la vivencia del misterio del sepulcro donde permaneció el Señor y su descenso a los infiernos, recuperamos su presencia con la celebración de la impresionante y gozosa Vigilia Pascual. Los personajes que aparecen en el Evangelio de Juan también la recuperan, pero no la que conocían, sino a Jesús transformado. Es la presencia del Resucitado, del que ha vencido a la muerte y se muestra tal cual es, en toda su divinidad y perfección humana como fuente de vida y salvación. Es el que provoca la experiencia fundante que transforma tu vida para bien y la alimenta para ser plena.

Es la experiencia que todo creyente tiene que tener, al menos, una vez en su vida. El otro discípulo y Pedro vieron y creyeron, y a partir de ese momento nada fue lo mismo, su vida estaba transformándose, su fe ha comenzado a madurar. Hay demasiado cristianos de inercia, tradición familiar o costumbre, pero que nunca se han encontrado con el Señor resucitado y, la falta de esta experiencia, hace que su fe sea realmente una serie de ideas superficiales y vagas. Por ello, no pueden dar testimonio, lo viven desde la tibieza  y su fe débil está siempre en riesgo de desaparecer. San Pedro habla en el pasaje de los Hechos desde su propia experiencia dando su testimonio, que es fuerza transformadora de Cristo para los que lo escuchamos, leemos y acogemos.

A veces no caemos en ello, pero es tan vital esta experiencia que nos jugamos nuestra fe, nos jugamos el no perderla y fortalecerla. Hasta que no la experimentamos, “no sabemos lo que hacemos” realmente (hasta entonces no habían entendido la Escritura). A partir de ella vivimos una vida “de resucitados”, una vida nueva, en la que aspiramos a los bienes de arriba, no a los de la tierra. ¿Cuales son estos bienes? Tu lo sabes muy bien: todo lo que Dios nos ofrece y lo que quiere su Voluntad. Pero, ¿a qué aspiras realmente en tu vida?, ¿cuales son para ti tus bienes?

Hay que desear y pedir encontrarnos con Jesús vivo, todos lo necesitamos. Tenemos la certeza del sepulcro vacío y el testimonio de unas piadosas mujeres que lo anunciaron a los apóstoles. Tenemos el testimonio de sus sucesores en la Iglesia y de todos los cristianos de todos los tiempos que han visto y creído desde la fe, muchos de ellos seguro que cercanos a ti. No dudemos Cristo vive, ha resucitado y todos los que somos testigos de ello resucitaremos con Él. Ya vivimos la nueva vida de los redimidos como “resucitados”. Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Benito José Labre, confesor (1748-1783)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Engracia, virgen y mártir; 18 mártires de Zaragoza: Optato, Luperco, Suceso, Marcial, Urbano, Julia, Quintiliano, Publio, Frontón, Félix, Ceciliano, Evencio, Primitivo, Apodemo y Saturnino; Benito José Labre, Joaquín, Dragón, confesores; Toribio de Liébana, Fructuoso, Paterno, obispos; Lamberto, Calixto, Cayo, Cremencio, Carisio, Irene, Leónidas, Baudilio, Urbano, mártires; Magno, conde; María Bernarda Soubirous, virgen.

Engracia, virgen y mártir (c. a. 304)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Engracia, virgen y mártir; 18 mártires de Zaragoza: Optato, Luperco, Suceso, Marcial, Urbano, Julia, Quintiliano, Publio, Frontón, Félix, Ceciliano, Evencio, Primitivo, Apodemo y Saturnino; Benito José Labre, Joaquín, Dragón, confesores; Toribio de Liébana, Fructuoso, Paterno, obispos; Lamberto, Calixto, Cayo, Cremencio, Carisio, Irene, Leónidas, Baudilio, Urbano, mártires; Magno, conde; María Bernarda Soubirous, virgen.

16/04/2017 – Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor: Misa del día

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34a. 37-43

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:

«Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. A este lo mataron, colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos.

Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados».

Palabra de Dios.

Sal 117, 1-2. l6ab-17. 22-23
R. Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia. R.

La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa.
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor. R.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente. R.

SEGUNDA LECTURA
Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 1-4

Hermanos:

Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.

Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos, juntamente con él.

SECUENCIA

Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.

«¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?»
«A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,

los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.»

Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.

Palabra de Dios.

EVANGELIO
Él había de resucitar de entre los muertos
Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-9

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:

«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto. »

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor.