Archiv para 18 abril, 2017

Perfecto, presbítero († 850)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Perfecto de Córdoba, presbítero y mártir; Eleuterio, Cosme, Eugenio, Eusebio, Galdino, Gebuino, obispos; Atanasia, Aya, Abrahán, confesores; Amideo de Amideis, fundador; Apolonio, Antía (Antila), Ciro, Corebo, Calócero, Plácido, mártires; María de la Encarnación, fundadora; Juan de Epiro, obrero; Andrés Hibernón, monje (beatos).

Dime una sola razón para llorar

Escrito por Comentarista 4 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Es curioso que la Buena Noticia que el ángel Gabriel anunció a Nuestra Madre, se inaugurara con el “¡alégrate, María!”. Ahora, cuando su hora ha pasado, es el mismo Señor quien repite a las mujeres aquel anuncio feliz, “¡alegraos!”. Hoy le dice a la Magdalena, “¿por qué lloras?”. No hay alegría mayor que saber que toda vida humana tiene un origen feliz y transcurre sin caducidad.

Estos días asistimos a la revelación personal del Señor resucitado a los amigos. Les va mordiendo la tristeza con su presencia. El Amado del Cantar se hace presente cuando ya no se le espera, cuando la Amada ha arrojado la toalla y se vuelve a casa con los suyos. Cristo se había convertido en el maravilloso recuerdo de quienes anduvieron cosidos a él por Palestina. Pero ni se imaginaban que la muerte no tendría dominio sobre Él. En este punto su actitud se parecía estrictamente a la de Pilatos, a la de Caifás, a la de los fariseos. Ningún ser humano estaba en condiciones de imaginarse un percance tan fabuloso en la Naturaleza.

Lo más apasionante es que los encuentros del Señor con los suyos son una continuación de la relación que mantuvo con ellos mientras transcurrían los años. A Pedro le fue mandando secretos de su Personalidad mientras iban de camino. Le decía cosas muy íntimas, como que sacara del primer pez que pescase dos denarios de la boca para pagar el impuesto, uno por él y otro por el Maestro. En la Última Cena le envía una modesta profecía de su deslealtad cuando lo niegue públicamente, y lo hace a través de un recurso natural tan poco sofisticado como el canto de un gallo. El Señor provocaba toda esta ilustración personal para que Pedro dedujera que aquél por quien había dejado las redes era más que el fundador de una religión novedosa, que en Él habitaba corporalmente el Dios de la Antigua Alianza dispuesto a firmar un pacto definitivo. A María Magdalena le ocurre lo mismo, también ella tiene su particular instrucción, como Judas, por el que el Señor se muere de pena.

Cristo no ama al conjunto de la humanidad sino que se muere por cada uno. Conoce la personalidad de cada persona que se acerca a comulgar en el siglo XXI, conoce esos misterios de indecisión que pueblan nuestro mundo interior. Por eso, el hecho de la resurrección sucedió una noche, pero los encuentros con los amigos suceden allí donde cada uno de nosotros se muestra dispuesto

18/04/2017 – Martes de la Octava de Pascua

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 36-41

El día de Pentecostés, decía Pedro a los judíos:

«Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».

Al oír esto, se les traspaso el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:

«¿Qué tenemos que hacer, hermanos?».

Pedro les contestó:

«Convertíos y y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro».

Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo:

«Salvaos de esta generación perversa».

Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unos tres mil personas.

Palabra de Dios.

Sal 32, 4-5. 18-19. 20 y 22
R. La misericordia del Señor llena la tierra.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperarnos de ti. R.

EVANGELIO
He visto al Señor y ha dicho esto
Lectura del santo Evangelio según san Juan 20, 11-18

En aquel tiempo, estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.

Ellos le preguntan:

«Mujer, ¿por qué lloras?»

Ella les contesta:

«Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.

Jesús le dice:

«Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?»

Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:

«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».

Jesús le dice:

«¡María!».

Ella se vuelve y le dice:

«¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!».

Jesús le dice:

«No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, anda, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”».

María Magdalena fue y anunció a los discípulos:

«He visto al Señor y ha dicho esto».

Palabra del Señor.