Archiv para 10 Mayo, 2017

Memoria de san Juan de Ávila

Escrito por Comentarista 7 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Es sorprendente cómo se parecen los relatos del libro de los Hechos de los Apóstoles a los Evangelios. En muy pocos versículos se cuenta la actividad frenética y la predicación de Bernabé, Juan Marcos, Pablo y los demás, ¿no nos recuerda a las jornadas de predicación de Jesús en el Evangelio? La celebración de la Pascua de hoy nos permite revivir en nuestra vida, con asombro, el poder y la originalidad del Espíritu. Leer durante la Pascua las Actas de los Apóstoles nos ayuda a descubrir cómo el Evangelio se hace presente también, hoy como entonces, en nuestra historia, en nuestras parroquias, asociaciones, movimientos, en la Iglesia de hoy. ¿No descubrimos esta misma actividad en muchos lugares? Sí, es probable que pensemos que hacemos muchas cosas pero que no dan mucho fruto… ¿Qué pensarían Pedro, Pablo, Bernabé…? Hoy, como entonces, “no podemos callar lo que hemos visto y oído”, “siervos inútiles somos, lo que teníamos que hacer, hemos hecho”. ¡Qué bonito sería poder descubrir en nuestras comunidades esta actividad frenética, la misma de los Apóstoles, la misma de Jesús! ¡El Señor hará que produzca frutos!

El Señor ha venido como Luz al mundo y nos ha enviado también a nosotros como luz, y la luz debe colocarse en lo alto para que alumbre a todos los de la casa. Que seamos capaces de iluminar para que el mundo crea y se salve. Para esto ha venido Jesús al mundo.

Juan de Ávila, sacerdote (1500-1569)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Nuestra Señora de los Desamparados. Nuestra Señora de la Alharilla. Santos: Juan de Ávila, presbítero, Patrono principal del Clero Secular Español; Aureliano, Agatón, Cantaldo, Antonino, obispos; Afrodisio, Gordiano, Epímaco, Palmacio, Simplicio, Félix, Blanda, Silvio, Filadelfio, Cirino, Cuarto, Quinto, Dioscórides, mártires; Concesa, Amaro, Maturino, confesores; Calepodio, presbítero; Job, profeta; Congal, abad; Damián de Molokai, beato.

10/05/2017 – Miércoles de la 4ª semana de Pascua.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Apartadme a Bernabé y a Saulo
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 12, 24-13, 5

En aquellos días, la palabra de Dios iba creciendo y se multiplicaba. Cuando cumplieron su servicio, Bernabé y Saulo se volvieron de Jerusalén, llevándose con ellos a Juan , por sobrenombre Marcos.

En la Iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simeón, llamado Niger; Lucio, el Círeneo; Manahén, hermano de leche del tetrarca Herodes, y Saulo.

Un día que estaban celebrando el culto al Señor, y ayunaban, dijo el Espíritu Santo:

– «Apartadme a Bernabé y a Saulo para la misión a que los he llamado».

Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los enviaron. Con esta misión del Espíritu Santo, bajaron a Seleucia y de allí zarparon para Chipre.

Llegados a Salamina, anunciaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos.

Palabra de Dios.

Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8
R. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

El Señor tenga piedad nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga, que le teman
hasta los confines de orbe. R.

EVANGELIO
Yo he venido al mundo como luz
Lectura del santo Evangelio según san Juan 12, 44-50

En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando:

– «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí, ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.

Al que oiga mis palabras y no las cumpla, yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, esa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo, lo hablo como me ha encargado el Padre».

Palabra del Señor.