Archiv para 14 Mayo, 2017

Domingo V de Pascua

Escrito por Comentarista 7 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Quizá no nos hayamos dado cuenta pero en los Domingos anteriores también aparece la imagen del “camino”. En el Domingo III de Pascua Jesús se encuentra, en el camino, con los dos discípulos que van a Emaús, y el Domingo pasado, el IV de Pascua, el que conocemos como el de “El Buen Pastor”, se dice que el pastor camina delante de las ovejas y que éstas lo siguen porque conocen su voz… ¿Por qué esta insistencia evangélica en el camino? En otros muchos lugares Jesús invita al seguimiento, incluso cargando con la propia cruz…

Si tuviésemos que resumir el ministerio de Jesús podríamos decir que el Señor nos propone un camino; pero si es así ¿por qué los apóstoles parecen no entender? Si no, ¿a qué viene la pregunta de Felipe: “Señor, no sabemos adónde vas, cómo podemos saber el camino”? A nosotros, como a los discípulos de entonces, nos gustaría que la vida cristiana se redujese a una serie de mandamientos que cumplir: “-Señor, que tengo ¿qué hacer para heredar la vida eterna?” –“Cumple los mandamientos” -Ya, pero “eso ya lo hago”. “Vende todo, dáselo a los pobres y sígueme”… La vida cristiana es un camino, así lo propuso Jesús a sus discípulos, así se conocía a la primera Iglesia, el “camino nuevo” y así se ha propuesto desde entonces. La misma vida de Jesús fue un camino hacia el Padre y este camino se ha convertido para nosotros en el itinerario a seguir: Jesús es el Camino y es además el Caminante que sale a nuestro encuentro y va delante de nosotros para que no nos perdamos. No podemos reducir el seguimiento al simple cumplimiento de unos mandamientos, de unas indicaciones; es necesario un movimiento por nuestra parte, exterior y sobre todo interior. Debemos ponernos en juego en cada instante de la vida, tropezar, levantarnos, equivocarnos, pero estar en marcha, sin temor porque el Señor va con nosotros, sabiendo que si nos perdemos, el Buen Pastor regresa para buscarnos y cargarnos sobre sus hombros.

Sólo caminando el Señor sale a nuestro encuentro, como hizo con el Pueblo de Israel, para allanar las colinas y levantar los valles; sólo en el camino tenemos la experiencia de la fraternidad, del encuentro los unos con los otros, de la ayuda y la caridad mutua. Esta es la propuesta que el Señor hizo a sus discípulos y que la Iglesia nos hace a nosotros. ¡Sabemos adónde vamos y conocemos el Camino! ¡Marchemos alegres a la Casa del Señor!

Matías, Apóstol (s. I)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Matías, apóstol; Pascual, papa; Isaac, Bonifacio, Víctor, Corona (Estefanía), Félix, Cecilio, Poncio, Isidoro, Justa, Justina, Enedina, mártires; Bonifacio, Claudio, Pacomio el Joven, Pomponio, obispos; Godescalco, Gerásimo, abades; Miguel Garicots, fundador; Gil, confesor; María Dominica Mazzarello, fundadora de las Hijas de María Auxiliadora; Vicenta Gerosa, Juliana de Norwich, santas.

14/05/2017 – Domingo de la 5ª semana de Pascua.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Eligieron a siete hombres llenos del Espíritu Santo
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 1-7

En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no atendía a sus viudas. Los Doce convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:

«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».

La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.

La palabra de Dios iba creciendo, y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.

Palabra de Dios.

Sal 32, 1-2. 4-5. 18-19
R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

Los ojos del Señor están puestos en quien los teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

SEGUNDA LECTURA
Vosotros, en cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 2, 4-9

Queridos hermanos:

Acercándoos al Señor, la piedra viva rechazada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios, también vosotros como piedras vivas, entráis en la construcción de una casa espiritual par aun sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo.

Por eso se dice en la Escritura:

«Mira, pongo en Sión una piedra angular, elegida y preciosa; quien cree en ella no queda defraudado».

Para vosotros, pues, los creyentes, ella es el honor, pero para los incrédulos es «la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular», y también «piedra de choque y roca de estrellarse»; y ellos chocan al despreciar la palabra. A eso precisamente estaban expuestos.

Vosotros, en cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa.

Palabra de Dios.

EVANGELIO
Yo soy el camino, y la verdad y la vida
Lectura del santo Evangelio según san Juan 14, 1-12

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».

Tomás le dice:

«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».

Jesús le responde:

«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».

Felipe le dice:

«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».

Jesús le replica:

«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mi. Si no, creed a las obras.

En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre».

Palabra del Señor.