Archiv para 27 mayo, 2017

Pedir en nombre de Cristo

Escrito por Comentarista 9 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Mañana celebraremos la solemnidad de la Ascensión. Jesús, en el evangelio dice a sus apóstoles  “hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre“. En efecto, los apóstoles le habían pedido cosas a Cristo, pero no habían aprendido a pedir en nombre de Cristo. Jesús, con su subida al cielo abre el acceso al Padre.

Por otra parte, el libro de los Hechos narra los inicios de la Iglesia, en los que comienzan a cumplirse las palabras del Señor. Jesús está en el cielo, pero actual en su Iglesia. Lo que va sucediendo en el mundo es porque el intercede por nosotros ante el Padre y mueve el corazón de sus discípulos. Contemplar el misterio de la Ascensión nos lleva también a admirarnos ante el misterio de la Iglesia. Jesús en el cielo, pero no lejos de nosotros. Por eso durante la Pascua leemos tantos textos del libro de los Hechos.

Hoy en la primera lectura encontramos a Apolo. Este personaje es famoso, sobre todo, porque san Pablo se refiere a él en la carta a los Corintios. En aquel texto se nos recuerda que había varias facciones en la comunidad cristiana de Corinto y se habla de los seguidores de Pablo, de los de Apolo… Si sólo tuviéramos aquella referencia pensaríamos un poco mal del tal Apolo.

Pero en la primera lectura de hoy se nos dan más datos de este hombre. Se trata de una persona ilustrada procedente de Alejandría, que era famosa por su escuela filosófica. Apolo era un entusiasta que triunfaba cuando hablaba. Seguramente la gente le escuchaba con gusto y debía ser brillante en sus exposiciones. La lectura nos indica que Apolo no conocía perfectamente el camino del Señor, pero que cuanto sabía lo explicaba con exactitud. Estamos ante un hombre que sabe cosas, pero que no conoce todo. Me gusta el detalle de que Aquila y Priscila, a los que ya encontramos el otro día, lo tomaran por su cuenta y le acabaran de explicar el camino de Jesús. No lo rechazan, ni sienten envidia. Por el contrario ven en él una persona que puede servir a la Iglesia y le ayudan a completar su formación. Ellos mismos lo recomiendan para que sea bien recibido en Acaya.

Después Apolo desarrollará una importante labor apostólica que, señala Lucas, fue posible “con la ayuda de la gracia”. Ese punto nunca podemos olvidarlo. Dios se vale de nuestras cualidades naturales y nosotros hemos de aprender a reconocerlas en los demás. Lo importante es poner todos nuestros dones al servicio de Dios. Y, cuando lo hacemos, no hemos de olvidar que seguimos necesitando de la ayuda de la gracia. Con nuestras solas fuerzas tampoco conseguiríamos nada. Es Dios quien ha de fecundar todas nuestras acciones.

Algunos autores se han fijado en la importancia que tuvo para la Iglesia el encuentro de la filosofía griega con el Evangelio. Apolo sería un ejemplo de ello. De hecho, también en teología, sobresalió en los primeros siglos la escuela alejandrina. No se puede despreciar nada bueno de lo que hay en el mundo. Aquila y Priscila, nos dan ejemplo de ello. Todo lo bueno ha de ser ordenado a Dios, pero hay que tener una mirada limpia y libre de prejuicios para reconocerlo.

De Apolo no sabemos mucho más, pero queda para nosotros como un ejemplo de uso de la razón al servicio de la fe. También reconocemos en él como todos los dones naturales alcanzan su perfección cuando se ofrecen al Señor.

Jesús nos acompaña desde el cielo. Que nosotros sepamos también ordenar todas las cosas de nuestra vida hacia él.

27/05/2017 – Sábado de la 6ª semana de Pascua

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Apolo demostraba con la Escritura que Jesús es el Mesías
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 18,23-28

Pasado algún tiempo en Antioquía, Pablo marchó y recorrió sucesivamente Galacia y Frigia, animando a los discípulos.

Llegó a Éfeso un judío llamado Apolo, natural de Alejandría, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras. Lo habían instruido en el camino del Señor, y exponía con entusiasmo y exactitud lo referente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan.

Apolo, pues, se puso a hablar públicamente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con más detalle el camino de Dios. Decidió pasar a Acaya, y los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allí que lo recibieran bien. Una vez llegado, con la ayuda de la gracia, contribuyó mucho al provecho de los creyentes, pues rebatía vigorosamente en público a los judíos, demostrando con la Escritura que Jesús es el Mesías.

Palabra de Dios.

Sal 46,2-18-9.10
R. Dios es el rey del mundo.

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor altísimo es terrible,
emperador de toda la tierra. R.

Porque Dios es el rey del mundo:
tocad con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado. R.

Los príncipes de los gentiles se reúnen
con el pueblo del Dios de Abrahán;
porque de Dios son los grandes de la tierra,
y él es excelso. R.

EVANGELIO
El Padre os quiere, porque vosotros me queréis y creéis
Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 23b-28

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

– «En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.

Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.

Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.

Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».

Palabra del Señor.