Archiv para 18 junio, 2017

Marcos y Marcelino, mártires († 286)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Marcos, Marceliano (Marcelino), Ciriaco, Paula, Leoncio, Eterio, Germán, Paulino, Equicio, Hipacio, Teódulo, Martiria, Félix, Emilio, Crispín, Justo, Sicio, mártires; Amando, Auberto, obispos; Marina, virgen y mártir; Erasmo, Calogero, anacoretas; Isabel de Esconaugia, virgen.

TENER VIDA.

Escrito por Comentarista 1 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Hoy es un gran día. Sí, ya sé, para algunos fue el jueves como toda la vida, pero el Corpus se celebra hoy en muchas partes. Hoy es un gran día en que Cristo Eucaristía sale a nuestras calles, a nuestras plazas y los creyentes lo adoran, se arrodillan, adornan sus calles y sus balcones para recibir al Rey de Reyes. No puedo olvidar que en muchos países no podrán hacer procesiones y tal vez simplemente hagan un rato de oración ante el Santísimo en una pequeña habitación de un tercer piso, también esas son magníficos días del Corpus para Nuestro Señor: “Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná”.

La Eucaristía es el memorial del Calvario. Allí vida y muerte se encuentran y triunfa la Vida. Hoy, tristemente, cuando Cristo Eucaristía pase por las calles de Madrid (y de tantos lugares), mucha gente permanecerá indiferente, otros manifestarán su odio y su desprecio por las costumbres católicas y otros se fijarán en lo estético, en la belleza y no en el más bello de los hombres escondido en un trocito de pan. Pero eso no nos tiene que desanimar.

Cuando alguien sufre un infarto el médico empieza a hacer un masaje cardiaco con esperanza de que ese corazón vuelva a latir. A veces está muchos minutos apretando, insuflando y parece que tiene un cadáver entre sus manos. Y de pronto, tras muchos minutos, el corazón vuelve a latir, los pulmones a respirar y vuelve la vida. El médico o socorrista no para porque sabe que está dando vida. Si se cansase al segundo intento o pensase que lo que sus ojos ven es siempre la dura realidad y no siguiese con el masaje cardiaco ese enfermo moriría.

Hoy salimos a la calle a dar vida. A que Cristo Eucaristía revitalice las vidas muertas por el pecado, de vigor a los débiles, esperanza a deprimidos, alegría a los tristes. Y se rodea de nosotros que tenemos que estar llenos de vida. “En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.

¿Acaso puedo yo resucitar un muerto? Pues Cristo sí, y sale a la calle a llenarla de vida. Si participas hoy en alguna procesión del Corpus está bien que contemples los adornos, las carrozas, los que procesionan, pero dedica un buen rato a mirar el centro de la custodia, desde donde el mismo irradia vida a todos los que tiene alrededor. “Lal uz vino a los suyos y los suyos no la recibieron”, pero es bueno que haya luz.

“El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él”. Hoy salir a la calle con el Santísimo no es sólo un acto de piedad. Es mostrar el cuerpo eucarístico y el cuerpo cuya cabeza es Cristo, que es la Iglesia. Esa Iglesia que está en nuestros barrios, en nuestras casas, en nuestras familias, que somos tu y yo.

Vive este día con particular alegría. tus penas ponlas en al sagrario, Él ha vencido al mundo. Y comulga con toda preparación y muy conscientemente para convertirte también en custodia.

La Virgen siempre va al lado de la Eucaristía, ella nos enseñará como comulgar cada día mejor para llenar de vida el mundo.

18/06/2017 – Domingo de la 11ª semana de Tiempo Ordinario. Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres
Lectura del libro del Deuteronomio 8, 2-3. l4b-l6a

Moisés habló al pueblo, diciendo:

«Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto; para afligirte, para probarte y conocer lo que hay en tu corazón: si guardas sus preceptos o no.

Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para hacerte reconocer que no solo de pan vive el hombre, sino que vive de todo cuanto sale de la boca de Dios.

No olvides al Señor, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con serpientes abrasadoras y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres».

Palabra de Dios.

Sal 147, 12-13. 14-15. 19-20
R. Glorifica al Señor, Jerusalén.

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión.
Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R.

SEGUNDA LECTURA
El pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 10, 16-17

Hermanos:

El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión del cuerpo de Cristo?

Porque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan.

SECUENCIA

He aquí el pan de los ángeles,
hecho viático nuestro;
verdadero pan de los hijos,
no lo echemos a los perros.

Figuras lo representaron:
Isaac fue sacrificado;
el cordero pascual, inmolado;
el maná nutrió a nuestros padres.

Buen Pastor, Pan verdadero,
¡oh, Jesús!, ten piedad.
Apaciéntanos y protégenos;
haz que veamos los bienes
en la tierra de los vivientes.

Tú, que todo lo sabes y puedes,
que nos apacientas aquí siendo aún mortales,
haznos allí tus comensales,
coherederos y compañeros
de los santos ciudadanos.

Palabra de Dios.

EVANGELIO
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida
Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 51-58

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo».

Disputaban los judíos entre sí:

«¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».

Entonces Jesús les dijo:

«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.

Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mi.

Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».

Palabra del Señor.