Archiv para 30 Junio, 2017

Quiero, queda limpio

Escrito por Comentarista 3 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

En una ocasión, hablando con un joven que no veía futuro en su vida, le comenté que para nosotros hay muchas dificultades insalvables y empresas irrealizables, pero que para Dios no hay nada imposible. El me compartía que estaba a punto de tirar la toalla con su vida. Aunque se esforzaba y lo había intentado todo, siempre volvía a caer en los mismos errores que habían destrozado su vida y a las personas que quería. Estaba perdiendo la esperanza y, con lo joven que era, ya estaba cansado de todo.

Yo me pregunté en mi interior que le podía decir a este pobre muchacho, derrotado en aquel banco. Me di cuenta que había perdido la fe, no sólo en si mismo, sino en Dios ¿Hasta que punto nos damos cuenta de lo importante y vital que es para nosotros tener nuestra fe? Decidí volverme a encontrar con él y acompañarle en una búsqueda tranquila y sincera del Señor en su vida para recuperar la esperanza.

El leproso de Mateo no había perdido la esperanza porque encontró la fe. Tenía una fe en Cristo que fue por lo que el Señor obró el milagro y le curó. Dicen que la esperanza es lo último que se tiene que perder, pero creo que es la fe porque es la que sostiene nuestra esperanza. Nuestra fe es la que puede impulsar nuestra vida, la que puede transformarla y la que nos da fuerzas para superar todas las dificultades y adversidades. No hay que dejar de crecer en la fe y acercarnos al Señor con la humildad y la confianza del leproso de hoy, porque Él siempre quiere lo mejor para nosotros. Esta persona no sólo quedó limpia de la lepra, de una enfermedad física. Sino más, de una enfermedad espiritual que es más preocupante y determinante. El pecado daña nuestra persona y acaba con ella si no ponemos remedio.

Es de nuevo la salvación, el empeño de Dios y el sentido de su revelación. Salvarnos del mal para que domine en nosotros el bien. Salvarnos del pecado para que domine en nosotros la gracia. Toda una historia de salvación que se muestra hoy en dos momentos significativos: la fecundidad de Abraham, padre de los creyentes y la curación por Jesús de este leproso.

¿Acudes a Jesús con esta fe? ¿Te relacionas con Él con esta confianza?¿Te sientes parte de una historia de salvación?¿Como te ha salvado o te está salvando el Señor?

Protomártires de la Iglesia Romana (s. I)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Ss. Protomártires de la Iglesia Romana; Marcial, Marciano, Beltrán, obispos; Cayo y León, subdiácono, Basílides, mártires; Lucinia o Lucina, Emiliana, Donato, mártires; Ostiano, Teobaldo, Alrico, Alpiniano, Andrónico, Apolo, confesores; Cayo, presbítero; León, subdiácono; Agabo, profeta; Adilia o Adela, abadesa.

30/06/2017 – Viernes de la 12ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Sea circuncidado todo varón como señal de la alianza. Sara te va a dar un hijo
Lectura del libro del Génesis 17, 1. 9-10. 15-22

Cuando Abrán tenía noventa y nueve años, se le apareció el Señor y le dijo:

«Yo soy el Dios todopoderoso, camina en mi presencia y sé perfecto».

El Señor añadió a Abrahán:

«Por tu parte, guarda mi alianza,tú y tus descendientes en sucesivas generaciones. Esta es la alianza que habréis de guardar, una alianza entre yo y vosotros y tus descendientes: sea circuncidado todo varón entre vosotros».

El Señor dijo a Abrahán:

«Saray, tu mujer, ya no se llamará Saray, sino Sara. La bendeciré, y te dará un hijo, a quien también bendeciré. De ella nacerán pueblos y reyes de naciones».

Abrahán cayó rostro en tierra y se dijo sonrió, pensando en su interior:

«¿Un centenario va a tener un hijo y Sara va a dar a luz a los noventa?».

Y Abrahán dijo a Dios:

«Ojalá pueda vivir Ismael en tu presencia».

Dios replicó:

«No, es Sara quien te va a dar un hijo, lo llamarás Isaac; con él estableceré mi alianza y con sus descendientes, una alianza perpetua. En cuanto a Ismael, escucho tu petición: lo bendeciré, lo haré fecundo, lo haré crecer sobremanera, engendrará doce príncipes y lo convertiré en una gran nación. Pero mi alianza la concertaré con Isaac, el hijo que te dará Sara, el año que viene por estas fechas».

Cuando el Señor terminó de hablar con Abrahán, se retiró.

Palabra de Dios.

Sal 127, 1-2. 3. 4-5
R. Esta es la bendición del hombre que teme al Señor.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.

Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.

EVANGELIO
Si quieres, puedes limpiarme
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 8, 1-4

Al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente.

En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo:

«Señor, si quieres, puedes limpiarme».

Extendió la mano y lo tocó, diciendo:

«Quiero, queda limpio».

Y en seguida quedó limpio de la lepra.

Jesús le dijo:

«No se lo digas a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».

Palabra del Señor.