Archiv para 1 Julio, 2017

Que suceda según has creído

Escrito por Comentarista 3 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Hace unos días tuve que llevar el coche al taller para su revisión del año. Como es una herramienta para ayudarme en mi tarea, su uso frecuente le produce el desgaste consecuente. Cuando fui a pagar para recogerlo me sucedió algo imprevisto que nunca me había sucedido antes. Como la factura era de un importe considerable fui a pagar con la tarjeta como de costumbre y no pude, porque ,aunque tenía el dinero, por un error del banco la rechazaba al sobrepasar su límite de pagos. Me encontré sin palabras e imposibilitado para solucionarlo al ser ya muy tarde.

Los empleados del taller me ayudaron en todo momento con las gestiones del banco para poder subsanar el error. Al no poder arreglarlo, me dieron mi coche con la promesa de pagarles lo antes posible. Así pude volver a mi parroquia para celebrar la Eucaristía y continuar mi tarea pastoral. El acto de fe y confianza en mi persona de estas personas hizo que se solucionara una situación muy difícil y embarazosa. Por supuesto, cumplí mi promesa en cuanto pude.

La fe del centurión en Jesús curo a su criado, la fe de Abraham hizo que tuviera descendencia. La fe de Pedro hace que sus suegra se cure. La fe nos lleva a que el Señor actúe en nuestras vidas y que desaparezcan nuestros males y adversidades. La fe transforma nuestras vidas para bien, transformando el mundo para bien. El problema es que esto no sucede cuando nos falta fe y la desconfianza, los reproches y la desesperanza se adueña de nuestra vida. En el Evangelio de hoy de San Mateo, Jesús queda impresionado de la fe de este romano, un pagano que no es del pueblo elegido, de los hijos del reino. Dios quiere siempre actuar en nuestras vidas para curarnos, para ayudarnos para que el bien prevalezca sobre el mal, para acabar con el sufrimiento. Pero requiere que nosotros le dejemos actuar, confiemos en Él y no impidamos o fastidiemos su acción.

Doy gracias a Dios porque hay gente como estos empleados de un servicio oficial de mantenimiento de una conocida marca de coches que confían en los demás, en las personas, y sus actos de fe ayudan a otras personas en los problemas de sus vidas. No están lejos del Reino.

Justino Orona Madrigal, párroco mártir (1877-1928);Atilano Cruz Alvarado, vicario mártir (1901-1928)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Aarón (hermano de Moisés), Anastasio, Basilio, Domiciano, Cibardo, abades; Reina, virgen; Cayo, presbítero; Rumoldo, obispo y mártir; Casto, Secundino, Julio, Aarón, mártires; Justino Orona Madrigal y Atilano Cruz Maldonado, sacerdotes y mártires; Regina (Carolina), Simeón, Teobaldo, Teodorico, Tierry, Felices, confesores; Galo, Hilario, Arnoldo, Leoncio, Martín, obispos; Ester, reina.

Simeón el Loco, anacoreta (522-c. a. 590)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Aarón (hermano de Moisés), Anastasio, Basilio, Domiciano, Cibardo, abades; Reina, virgen; Cayo, presbítero; Rumoldo, obispo y mártir; Casto, Secundino, Julio, Aarón, mártires; Justino Orona Madrigal y Atilano Cruz Maldonado, sacerdotes y mártires; Regina (Carolina), Simeón, Teobaldo, Teodorico, Tierry, Felices, confesores; Galo, Hilario, Arnoldo, Leoncio, Martín, obispos; Ester, reina.

01/07/2017 – Sábado de la 12ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
¿Hay algo demasiado difícil para el Señor? Cuando vuelva a visitarte, Sara habrá tenido un hijo
Lectura del libro del Génesis 18, 1-15

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, en lo más caluroso del día. Alzó la vista y vio a tres hombres en pie frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda, se postró en tierra y dijo:

«Señor mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un bocado de pan para que recobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a la casa de vuestro siervo».

Contestaron:

«Bien, haz lo que dices».

Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo:

«Aprisa, prepara tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz unas tortas».

Abrahán corrió enseguida a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase de inmediato. Tomó también cuajada, leche y el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba en pie bajo el árbol, ellos comían.

Después le dijeron:

«¿Dónde está Sara, tu mujer?».

Contestó:

«Aquí, en la tienda».

Y uno añadió:

«Cuando yo vuelva a verte, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo».

Sara estaba escuchando detrás de la entrada de la tienda.

Abrahán y Sara eran ancianos, de edad muy avanzada, y Sara ya no tenía sus periodos.

Sara se rió para sus adentros pensando:

«Cuando ya estoy agotada, ¿voy a tener placer, con un marido tan viejo?».

Pero el Señor dijo a Abrahán:

-«¿Por qué se ha reído Sara, diciendo: “De verdad que voy a tener un hijo, yo tan vieja”?

¿Hay algo demasiado difícil para el Señor? Cuando vuelva a visitarte por esta época, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo».

Pero Sara, lo negó:

«No me he reído», dijo, pues estaba asustada.

Él replicó:

«No lo niegues, te has reído».

Palabra de Dios.

Le 1, 46-47. 48-49. 50 y 53. 54-55
R. El Señor se acuerda de la misericordia.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. R.

Porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi:
su nombre es santo. R.

Y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
A los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos. R.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
– como lo había prometido a nuestros padres –
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. R.

EVANGELIO
Vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 8, 5-17

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole:

«Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho».

Le contestó:

«Voy yo a curarlo».

Pero el centurión le replicó:

«Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le dijo a uno: “Ve” y va; al otro: “Ven”, y viene; a mi criado: “Haz esto”, y lo hace».

Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían:

«En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac: y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, a los hijos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes».

Y dijo al centurión:

-«Vete; que te suceda según has creído».

Y en aquel momento se puso bueno el criado.

Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a su suegra en cama con fiebre; le tocó su mano y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirle.

Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él, con su palabra, expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:

«Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades».

Palabra del Señor.