Archiv para 27 Julio, 2017

Jueves XVI del Tiempo Ordinario

Escrito por Comentarista 7 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Los cristianos tenemos una responsabilidad ante el mundo porque a nosotros se nos ha concedido conocer a Jesucristo y su salvación. A nosotros se nos han mostrado s los misterios escondidos antes de la creación del mundo. Para nosotros se abren constantemente los secretos de la Escritura y por eso tenemos una responsabilidad ante los demás hombres para los que permanecen ocultos. Es cierto que no somos capaces de penetrar todo y que no todo lo entendemos; estamos en camino y tenemos que continuar sentados a los pies del Señor como María la hermana de Marta y Lázaro escuchando su enseñanza. Pero no debemos esperar a estar absolutamente seguros de todo para poner ante los hombres aquello que hemos visto y oído.

El evangelio de hoy nos recuerda que el mundo nos espera, espera la manifestación de los Hijos de Dios y gime y grita esperando nuestro anuncio, nuestro testimonio, porque nosotros gustamos y vemos lo bueno que es el Señor, contemplamos, como el pueblo de Israel en el Sinaí, la gloria del Señor.

Pantaleón, mártir († 303)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Arnaldo, obispo; Bertoldo, Conrado, abades; Clemente, Celio, Nemesio, los 7 Santos Durmientes, confesores; Eterio, Félix, Mauro, Desiderato, Valeriano, obispos; Juliana y Semproniana, Aurelio, Natalia (Sabigoto), Félix, Liliosa, Jorge, Julia, Jocunda, Pantaleón, Sergia, Hermolao, Hermipo, Hermócrates, mártires; Mártires de Salsete.

Aurelio, Natalia (Sabigoto), Félix, Liliosa y Jorge, mártires († 852)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Arnaldo, obispo; Bertoldo, Conrado, abades; Clemente, Celio, Nemesio, los 7 Santos Durmientes, confesores; Eterio, Félix, Mauro, Desiderato, Valeriano, obispos; Juliana y Semproniana, Aurelio, Natalia (Sabigoto), Félix, Liliosa, Jorge, Julia, Jocunda, Pantaleón, Sergia, Hermolao, Hermipo, Hermócrates, mártires; Mártires de Salsete.

27/07/2017 – Jueves de la 16ª semana de Tiempo Ordinario

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
El Señor descendió al monte Sinaí a la vista del pueblo
Lectura del libro del Éxodo 19, 1-2. 9-11. 16-20b

A los tres meses de salir de l tierra de Egipto, aquel día, los hijos de Israel llegaron al desierto del Sinaí. Salieron de Refidín, llegaron al desierto de Sinaí y acamparon allí, frente a la montaña.

El Señor le dijo:

«Voy a acercarme a ti en una nube espesa, para que el pueblo pueda escuchar cuando yo hable contigo, y te crean siempre».

Y Moisés comunicó al Señor lo que el pueblo había dicho.

El Señor dijo a Moisés:

«Vuelve a tu pueblo y purifícalos hoy y mañana, que se laven la ropa y estén preparados para el tercer día; pues el tercer día descenderá el Señor sobre la montaña del Sinaí a la vista del pueblo ».

Al tercer día, al amanecer, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre la montaña; se oía una fuerte sonido de trompeta; y toda la gente que estaba en el campamento se echó a temblar.

Moisés sacó al pueblo del campamento, al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie de la montaña. La montaña del Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre ella en medio de fuego. Su humo se elevaba como el de un horno y toda la montaña temblaba con violencia.

El sonar de la trompeta se hacía cada vez más fuerte; Moisés hablaba y Dios le respondía con el trueno. El Señor descendió al monte Sinaí, a la cumbre del monte. El Señor llamó a Moisés a la cima de la montaña.

Palabra de Dios.

Dn 3, 52. 53. 54. 55. 56
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.
Bendito tu nombre, santo y glorioso. R.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.

Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas los abismos. R.

Bendito eres en la bóveda del cielo. R.

EVANGELIO
A vosotros se os ha dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 10-17

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron:

«¿Por qué les hablas en parábolas?».

Él les contestó:

«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías:

“Oiréis con los oídos sin entender;
miraréis con los ojos sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo,
son duros de oído, han cerrado los ojos;
para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,
ni entender con el corazón,
ni convertirse para que yo los cure”.

Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen.

En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».

Palabra del Señor.