Archiv para 26 agosto, 2017

Haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen

Escrito por Comentarista 11 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

En el Evangelio de hoy Jesús nos muestra la forma de vivir de un cristiano como servidor de los demás. Esta forma de vivir la contrapone a los fariseos o al espíritu fariseo que tan fácilmente se puede introducir en la forma de pensar de toda persona, también del cristiano.

La falta de coherencia y de autenticidad es lo primero que denuncia Jesús: “Haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.”

Dar consejos a los demás es algo que a algunas culturas nos resulta bastante fácil; nos suele gustar opinar ante la vida de los demás. También hoy nos podemos preguntar ¿Qué estoy dispuesto a hacer por las personas más cercanas a mi vida? Recuerdo cuántas veces en mi vida una compañera de clase o alguien de mi familia me contaban un problema que tenían y yo les escuchaba y después les solía decir, si la persona era creyente: “Rezaré por ti.” Eso no está mal, porque hoy sigo creyendo en la fuerza de la oración, pero al mismo tiempo me doy cuenta que no estaba dispuesta a involucrarme más allá.

Hay personas que están llevando una cruz muy pesada en sus vidas y quizás hasta más pesadas de lo que son capaces de llevar y les está causando tristeza, amargura o hasta les está rompiendo internamente. Dios me estaba llamando en esas personas no sólo a darles consejos o rezar por ellos sino a ser su servidor, que pone también su hombro para ayudar a cargar esos problemas.

A veces se trata de cosas tan sencillas como cuidar unas horas del hijo de mi vecina madre soltera, para que ésta pueda irse a hacer la compra o pueda buscar trabajo. Jesús nos invita hoy a ser sencillamente hermanos, a estar cerca de la personas y todo esto sin hacer diferencias o acepciones de personas, ya que uno sólo es nuestro Maestro y Padre.

Para poder vivir ésta invitación a ser hermanos y servidores de los demás necesitamos contemplar a Jesús en evangelios como los de hoy. Que podamos dejarnos cautivar por la persona de Jesús, por su forma de acercarse a las mujeres y niños, a los extranjeros, a los marginados, por la libertad que vivía frente a los líderes religiosos de su tiempo, etc. Jesús toma éste camino de ser servidor sin buscar aplausos o reconocimientos, porque de verdad le interesamos los hombres y no quedar él bien.

Señor Jesús, ¡tu autenticidad en el amor nos cautiva, por ello déjanos seguirte por tus caminos de servicio!

Isabel Bichier des Ages, fundadora (1773-1838)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Teresa de Jesús Jornet e Ibars, fundadora de las HH. Ancianos Desamparados; Ireneo, Simplicio, Abundio, Alejandro, Anastasio, Adrián, Víctor o Vítores, Victoriano, mártires; Pelagia, Atico, Sisinio, confesores; Félix, presbítero; Froilán, abad; Ceferino, papa y mártir; Juana Isabel Bichier des Ages, fundadora de las Hijas de la Cruz.

Teresa de Jesús Jornet e Ibars, fundadora (1843-1897)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Teresa de Jesús Jornet e Ibars, fundadora de las HH. Ancianos Desamparados; Ireneo, Simplicio, Abundio, Alejandro, Anastasio, Adrián, Víctor o Vítores, Victoriano, mártires; Pelagia, Atico, Sisinio, confesores; Félix, presbítero; Froilán, abad; Ceferino, papa y mártir; Juana Isabel Bichier des Ages, fundadora de las Hijas de la Cruz.

26/08/2017 – Sábado de la 20ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Dios te ha dado hoy quien responda por ti. Fue el padre de Jesé, padre de David
Lectura del libro de Rut 2, 1-3. 8-11; 4, 13-17

Tenía Noemí un pariente por parte de su marido; un hombre muy acomodado de la familia de Elimelec; su nombre era Booz.

Rut, la moabita, dijo a Noemí:

«¿Puedo ir a espigar en el campo de quien me lo permita? ».

Noemí le respondió:

«Sí, hija mía».

Marchó Rut a recoger espigas detrás de los segadores, y sucedió que vino a parar en una parcela de Booz, el de la familia de Elimélec.

Booz dijo a Rut:

«Escucha, hija mía. No vayas a espigar a otra campo, no te alejes de aquí. Quédate junto a mis criados. Fíjate dónde siegan los hombres y ve detrás de ellos. He mandado que no te molesten. Cuando tengas sed, bebe de los cántaros que ellos han llenado».

Ella se postró ante él y le dijo:

«¿Por qué te interesas con tanta amabilidad por mí, que soy una simple extranjera?».

Booz respondió:

«Me han contado cómo te has portado con tu suegra después de morir tu marido; cómo has dejado a tus padres y tu tierra natal para venir a un pueblo que no conocías»

Booz tomó a Rut por mujer. Se unió a ella, y el Señor hizo que concibiera y diera a luz un hijo. Las mujeres dijeron a Noemí:

«Bendito sea el Señor, que no te ha dejado sin protección. El nombre del difunto seguirá vivo en Israel. El niño será tu consuelo y amparo en la vejez, pues lo ha dado a luz tu nuera, que te quiere y ha demostrado ser para ti mejor que siete hijos».

Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y se encargó de criarlo. Las vecinas exclamaron:

«A Noemí le ha nacido un niño».

Y le pusieron por nombre Obed. Fue el padre de Jesé, el padre de David.
Palabra de Dios.

Sal 127, 1-2. 3. 4. 5
R. Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.

EVANGELIO
No hacen lo que dicen.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 1-12

En aquel tiempo, habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:

En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.

Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.

Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbi”.

Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbi”, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.

Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.

No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.

El primero entre vosotros será vuestro servidor.

El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Palabra del Señor.