Archiv para 31 octubre, 2017

Alonso Rodríguez, confesor (1533-1617)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Ampliado, Urbano, Narciso, Nemesio, Estratónica, Seleucio, Quintín, mártires; Lucila, virgen y mártir; Nemesio, diácono y mártir; Abaido, confesor; Baudacario, monje; Antonio, Wolfgango, obispos; Cisa, Egberto, Tatvino, anacoretas; Nicolás, Leonardo, Staquis, presbíteros; Notburga, monja; Epón, abad; Alonso Rodríguez, confesor.

¿Quiéres vencer el pecado en tu vida?

Escrito por Comentarista 10 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

¿Qué es un pecado? Es un zapato de un número inferior a tu pie. Al andar te hacer herida, termina por hacerte daño. Y si persistes en ponértelo te deforma el pie. ¡Qué frustración! Pensabas que te favorecía o te haría más esbelta, sintiéndote más tú. Aunque te lo prometía todo, al final te lo ha quitado todo. Sin embargo, la tentación reaparece e insistimos en calzárnoslo. El sufrimiento no desaparece, nos sentimos desdichados y nos cuesta cada vez más caminar… Además, ¿para qué? ¿hacia dónde?

Escucha bien a Pablo: “Hermanos: sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá (…) la creación misma se verá  liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios”.

Encerrados en un “yo oscurecido”, avergonzados en lo secreto de las cadenas que nos tienen atados. Sirvientes esclavos de pasiones y actitudes que nos dejan entristecidos. Deseamos ardientemente la libertad. Libertad no significa entonces “capacidad de movimiento o de decisión”, no se reduce al mero libre albedrio. Libertad es “libertas”, esto es, “librarse, liberación”. La libertad de los hijos de Dios es la existencia de los liberados de ataduras y esclavitudes, de actitudes que nos encierran en nuestro “ego” individualista y nos abren a descubrir la belleza del cosmos, la dignidad del otro, a ser capaces de amar.

¿Cómo se obra el milagro de la libertad? Dice el salmo: Cuando el Señor cambió la suerte de Sión nos parecía soñar”. El Señor puede cambiar nuestra suerte. Podemos empezar llorando pero terminar cantando. Basta un grano de mostaza y dejar que crezca. Es necesario decir “sí” a la voluntad de Dios, “ahora no” con decisión, al espejismo de la tentación. Dos palabras divinas que lo cambian todo. Ya lo dijo Jesús: “sea vuestro hablar(obrar) “si, si” o “no, no” y lo demás viene del maligno”. Con Jesús tu puedes SIEMPRE, empezar la dinámica de la liberación que se vive en los Cielos. He ahí la fuerza de nuestro bautismo.

Bastan un poco de levadura y esperar que fermente la masa. Otra vez hay que hablar con el Señor y pedírselo. La oración hace crecer las fuerzas para volver a decir “sí” y “no”. Por eso toda oración, vocal, el rosario, la alabanza, la meditación, etc. son tan importantes. Es el fermento de la libertad.

Todos juntos. Hoy es un buen día para empezar con el “sí, sí, no, no”. Mañana será otro día, y pasado otro, y al otro nos sentiremos más libres, corriendo hacia la meta.

31/10/2017 – Martes de la 30ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 18-25

Hermanos:

Considero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará. Porque la creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios; en efecto, la creación fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por aquel que la sometió, con la esperanza de que la creación misma sería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

Porque sabemos que hasta hoy toda la creación entera está gimiendo y sufre dolores de parto.

Y no sólo eso, sino que también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la adopción filial, la redención de nuestro cuerpo.

Pues hemos sido salvados en esperanza. Y una esperanza que se ve, no es esperanza; efectivamente, ¿cómo va a esperar uno algo que ve?

Pero si esperamos lo que no vemos, aguardamos con perseverancia.

Palabra de Dios.

Sal 125, 1-2ab. 2cd-3. 4-5. 6
R. El Señor ha estado grande con nosotros.

Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos».
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. R.

Recoge, Señor , a nuestros cautivos
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R.

Aleluya Rom 8, 15bc
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R

EVANGELIO
El grano creció y se hizo un árbol
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 13, 18-21

En aquel tiempo, decía Jesús:

¿A qué es semejante el reino de Dios o a qué lo compararé?

Es semejante a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; creció, se hizo un árbol y los pájaros del cielo anidaron en sus ramas».

Y dijo de nuevo:

¿ A qué compararé el reino de Dios?

Es semejante a la levadura que una mujer tomó y metió en tres medidas de harina, hasta que todo fermentó».

Palabra del Señor.

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