Archiv para 17 diciembre, 2017

Estad alegres en el Señor

Escrito por Comentarista 5 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

“Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador” rezamos en este tercer domingo de Adviento, domingo “gaudete”, marcado por la alegría ante la inminente venida del salvador, quien nos “pone un traje de salvación y nos ha envuelto en un manto de justicia. El mundo necesita el anuncio de la verdadera alegría, porque, como nos recordaba el Cardenal Joseph Ratzinger, “la pobreza más profunda es la incapacidad de alegría, el tedio de la vida considerada absurda y contradictoria. Esta pobreza se halla hoy muy extendida, con formas muy diversas, tanto en las sociedades materialmente ricas como en los países pobres. La incapacidad de alegría supone y produce la incapacidad de amar, produce la envidia, la avaricia…. todos los vicios que arruinan la vida de las personas y el mundo. Por eso, hace falta una nueva evangelización. Si se desconoce el arte de vivir, todo lo demás ya no funciona. Pero ese arte no es objeto de la ciencia; sólo lo puede comunicar quien tiene la vida, el que es el Evangelio en persona” (“La nueva evangelización”, Conferencia durante el jubileo de los catequistas y profesores de Religión, el 10 de diciembre de 2000 en Roma).

Ciertamente hay muchos miles de personas que viven en situaciones humanamente muy difíciles y, con palabras de Papa Francisco: “comprendo a las personas que tienden a la tristeza por las graves dificultades que tienen que sufrir, pero poco a poco hay que permitir que la alegría de la fe comience a despertarse, como una secreta pero firme confianza, aun en medio de las peores angustias” (Encíclica Evangelii gaudium 6) Es preciso dejarse conmover por el anuncio de la cercanía de Dios y llenarse de esperanza. Cada uno podemos decir con el profeta Isaías “el Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí”, viene a “curar los corazones desgarrados, proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad”.

San Pablo nos invita a “estar siempre alegres”. Y lo hace un hombre que no tuvo una vida fácil, sus cartas nos ha dejado todo un elenco de dificultades: “atribulados en todo: por fuera luchas, por dentro temores, pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló” (2 Cor 7,6). Esta es la clave: el consuelo de Dios, de su cercanía. “Es la conciencia de la presencia del Señor. El apóstol busca hacernos conscientes de esta presencia de Cristo – escondida pero bastante real – en cada uno de nosotros. Para todos nosotros son verdaderas las palabras del Apocalipsis: llamo a tu puerta, escúchame, ábreme. Es, por esto, una invitación a ser sensibles por esta presencia del Señor que toca a mi puerta. No debemos ser sordos a Él, porque los oídos de nuestros corazones están tan llenos de tantos ruidos del mundo que no podemos escuchar esta silenciosa presencia que toca a nuestras puertas. Reflexionemos, en el mismo momento, si estamos realmente dispuestos a abrir las puertas de nuestro corazón; o quizás nuestro corazón está lleno de tantas otras cosas que no hay espacio para el Señor y por el momento no tenemos tiempo para el Señor. Y así, insensibles, sordos a su presencia, llenos de otras cosas, no escuchamos lo esencial: Él toca a la puerta, está cerca de nosotros y así está cerca la verdadera alegría que es más potente que todas las tristezas del mundo, de nuestra misma vida. Oremos entonces en el contexto de este primer imperativo: Señor haznos sensibles a Tu presencia, ayúdanos a escuchar, a no cerrar nuestros oídos a Ti, ayúdanos a tener un corazón libre y abierto a Ti” (4 octubre 2005 Meditación improvisada de Benedicto XVI después del rezo de la Hora Tercia).

María, causa de nuestra alegría nos conceda vivir esa esperanza alegre ante la inminente llegada de su Hijo.

 

Lázaro, obispo (s. I)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Lázaro, obispo; Calínico, mártir; Egil, Floriano, Cristóbal, confesores; Olimpíades u Olimpia, viuda; Bega, abadesa; Mainardo, Esturnio, abades; Judi, Yolanda (Violante), priora; Wivina, virgen; Beato José Manyanet, fundador de los RR. Hijos de la Sagrada Familia.

17/12/2017 – Domingo de la 3ª semana de Adviento

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Desbordo de gozo con el Señor
Lectura del libro de Isaías 61,1-2a.10-11

El Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí, porque el Señor me ha ungido.

Me ha enviado para dar la buena noticia a los que pobres, para curar los corazones desgarrados, proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad; para proclamar un año de gracia del Señor.

Desbordo de gozo en el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha puesto un traje de salvación, y me ha envuelto con un manto de justicia, como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas.

Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.Palabra de Dios

Lc 1, 46-48. 49-50. 53-54
R. Me alegro con mi Dios.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones. R.

Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación. R.

A los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia. R.

SEGUNDA LECTURA
Que vuestro espíritu, alma y cuerpo se mantenga hasta la venida del Señor
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 5,16-24

Hermanos:

Estad siempre alegres. Sed constantes en orar. Dad gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.

No apaguéis el espíritu, no despreciéis las profecías. Examinadlo todo, quedaos con lo bueno.

Guardaos de toda forma de mal. Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, se mantenga sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo.

El que os llama es fiel, y él lo realizará.

Palabra de Dios

Aleluya Cf. Is 61, 1 (Lc 4, 18ac)
R. Aleluya, aleluya, aleluya

V. El Espíritu del Señor está sobre mí:
me ha enviado a evangelizar a los pobres. R.

EVANGELIO
En medio de vosotros hay uno que no conocéis
Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 6-8. 19-28

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.

No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.

Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran:

«¿Tú quién eres?»

Él confesó y no negó; confesó:

«Yo no soy el Mesías».

Le preguntaron:

«¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?».

El dijo:

«No lo soy».

«¿Eres tú el Profeta?».

Respondió: «No».

Y le dijeron:

«¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿Qué dices de ti mismo?»

Él contestó:

«Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías».

Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:

«Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?».

Juan les respondió:

«Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia».

Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

Palabra del Señor