Archiv para 20 diciembre, 2017

Miércoles 20 de diciembre. Llave de David

Escrito por Comentarista 6 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

OH, LLAVE DE DAVID, QUE ABRES LAS PUERTAS DEL REINO ETERNO, VEN Y LIBRA A LOS CAUTIVOS QUE VIVEN EN TINIEBLAS.

El profeta Isaías afirma: “pongo sobre sus hombros la llave del palacio de David: abrirá y nadie cerrará, cerrará y nadie abrirá” (22,22). El palacio del rey es el mayor símbolo de autoridad y representa a todo el reino; es símbolo de justicia, protección y estabilidad. Estaba situado en Jerusalén, cerca del templo que proyectó David y levantó Salomón en el monte Sión.

En las promesas mesiánicas aparece la ciudad santa y el templo como símbolo del reino que está por venir: la nueva Jerusalén. En ella está también el palacio de David, lugar del gran rey. Todas estas alusiones iluminan el título de “Llave de David” referida al Mesías.

El palacio en que vivió David fue destruido, así como el templo y el resto de la ciudad. Por eso, las profecías aluden a una realidad futura no sujeta a los avatares trágicos de la destrucción. La nueva Jerusalén, el nuevo templo, el nuevo palacio son obra de Dios, y no pasarán jamás ni serán destruidos. Su poder y justicia serán permanentes.

Jesús es la llave de ese Reino que Dios Padre le ha entregado, y abre o cierra su puerta a quien quiere. El sentido simbólico de las llaves nos habla de la propiedad y de la autoridad. El propietario tiene también la potestad de entregar esas llaves a otro que le represente: Jesús lo hace con Pedro, cuando le entrega las llaves del Reino de los Cielos. Sólo con la llave se puede abrir y cerrar la puerta.

Antaño, las ciudades amuralladas y castillos eran el refugio del pueblo cuando venían los invasores. Una vez cerrado el puente levadizo, no se podía entrar ni salir. Son épicos algunos relatos de conquistas de ciudades amuralladas (como Masadá). Simbólicamente, nosotros vivíamos fuera del castillo, sometidos a la tiranía del pecado, cautivos de la tiniebla de la ceguera, que nos impide ver a Dios.

Pero el Señor, que tiene piedad de nosotros, anuncia que el Mesías, Llave de David, va a abrir la puerta del castillo para que, liberados de nuestra cautividad, podamos entrar en la nueva Jerusalén, el reino eterno, cimentado sobre roca firme.

 

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Versículos del Aleluya (Leccionario).

(dom) 17 de dic.: Oh, Sabiduría del Altísimo, que lo dispones todo con firmeza y suavidad, ven para mostrarnos el camino de la prudencia.

(lun) 18 de dic.: Oh, Pastor de la casa de Israel, que en el Sinaí diste a Moisés tu ley, ven a rescatarnos con el poder de tu brazo.

(mar) 19 de dic.: Oh, Raíz de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ven a librarnos, no tardes más.

(mié) 20 de dic.: Oh, Llave de David, que abres las puertas del Reino eterno, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas.

(jue) 21 de dic.: Oh, Enmanuel, rey y legislador nuestro, ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro.

(vie) 22 de dic.: Oh, Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra.

(sab) 23 de dic.: Oh, Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia , esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.

(dom) 24 de dic.: Oh, Sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, sol de justicia, ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.

 

Domingo de Silos, abad († 1073)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Domingo de Silos, abad; Filogonio o Filogeno, Domingo de Brescia, obispos; Eugenio, Macario, presbíteros y mártires; Liberato, Bayulo, Ingeno, Amón, Zenón, Tolomeo, Teófilo, Ceferino, Julio, mártires; Miguel, Abrán, Coren, confesores; Ursicinio, eremita; Oria, abadesa.

20/12/2017 – Miércoles de la 3ª semana de Adviento

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Mirad: la virgen está encinta
Lectura del libro de Isaías 7,10-14

En aquellos días, el Señor habló a Ajaz y le dijo:

«Pide un signo al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo».

Respondió Ajaz:

«No lo pido, no quiero tentar al Señor».

Entonces dijo Isaías:

«Escucha, casa de David: ¿no os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una signo: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel».Palabra de Dios

Sal 23, 1–2 3-4ab. 5-6
R. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Esta es la generación que busca al Señor,
que busca tu rostro, Dios de Jacob. R.

Aleluya Is 40, 9-10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Alza fuerte la voz, heraldo;
mirad, el Señor Dios llega con poder. R.

EVANGELIO
Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 26-38

En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

El ángel, entrando en su presencia, dijo:

«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».

Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.

El ángel le dijo:

«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».

Y María dijo al ángel:

«¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»

El ángel le contestó:

«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».

María contestó:

«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

Y el ángel se retiró.

Palabra del Señor