Archiv para 21 diciembre, 2017

Jueves 21 de diciembre. Enmanuel y Legislador nuestro

Escrito por Comentarista 6 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

OH, ENMANUEL, REY Y LEGISLADOR NUESTRO, VEN A SALVARNOS, SEÑOR, DIOS NUESTRO.

Isaías profetiza que una virgen quedará encinta y tendrá un hijo llamado Enmanuel, que se traduce “Dios-con-nosotros” (Is 7,14). El anuncio que hace San Gabriel a la Virgen María abunda en esa idea: “el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios” (Lc 1,35).

Cuando alguien desea preparar un evento de envergadura, hace lo posible por invitar a gente “importante”, por su fama, su genialidad, su representatividad o su autoridad. Por ejemplo, si organizas una gala deportiva, el mejor reclamo sería decir que Rafael Nadal va a asistir, o Pau Gasol, o Cristiano Ronaldo. En ese caso, la gente se animaría más que si invitaras a jugadores de segunda o de tercera. Se puede aplicar a cualquier campo: económico, cultural, social, político, religioso…

Las personas importantes honran a todos con su presencia, porque son figuras relevantes, reconocidas, en algunos casos auténticos ídolos (del deporte, de la música…). Y es mayor la honra cuanto mayor reconocimiento y “escalafón” tenga el personaje: es mejor que venga el Rey y no un Infante; es mejor que venga el Papa que un Obispo; el Presidente que un Ministro, etc.

El título “Emmanuel” señala la categoría, el escalafón de quien nos visita: Dios mismo. En la historia de la salvación Dios se había hecho presente a través de criaturas (la zarza ardiente, el viento…) o a través de personas que son enviadas por su nombre (profetas, jueces…). En el momento de la Encarnación, el Señor mismo honra a la humanidad con su visita. No envía a nadie con un rango menor. Y por lo tanto, viene a estar con nosotros la persona de más alto rango posible. Nadie más grande que Dios, y nadie quien pueda honrar más a la raza humana que Dios mismo en persona. Reconociendo su dignidad, nos sentimos honrados, valorados, amados.

Ese reconocimiento de Dios-con-nosotros nos lleva a profesar la fe, como hizo el apóstol Santo Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!”.

 

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Versículos del Aleluya (Leccionario).

(dom) 17 de dic.: Oh, Sabiduría del Altísimo, que lo dispones todo con firmeza y suavidad, ven para mostrarnos el camino de la prudencia.

(lun) 18 de dic.: Oh, Pastor de la casa de Israel, que en el Sinaí diste a Moisés tu ley, ven a rescatarnos con el poder de tu brazo.

(mar) 19 de dic.: Oh, Raíz de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ven a librarnos, no tardes más.

(mié) 20 de dic.: Oh, Llave de David, que abres las puertas del Reino eterno, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas.

(jue) 21 de dic.: Oh, Enmanuel, rey y legislador nuestro, ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro.

(vie) 22 de dic.: Oh, Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra.

(sab) 23 de dic.: Oh, Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia , esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.

(dom) 24 de dic.: Oh, Sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, sol de justicia, ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.

21/12/2017 – Jueves de la 3ª semana de Adviento

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
He aquí mi amado, llega saltando por los montes
Lectura del libro del Cantar de los cantares 2, 8-14

¡La voz de mi amado! Vedlo, aquí llega, saltando sobre los montes, brincando por las colinas.

Es mi amado un gamo, parece un cervatillo.

Vedlo parado tras la cerca, mirando por la ventana, atisbando por la celosía.

Habla mi amado y me dice: «Levántate, amada mía, hermosa mía y ven.

Mira, el invierno ya ha pasado, las lluvias cesaron, se han ido,.

Brotan las flores en el campo, llega la estación de la poda, el arrullo de la tórtola se oye en nuestra tierra.

En la higuera despuntan las yemas, las viñas en flor exhalan su perfume.

Levántate, amada mía, hermosa mía, vente.

Paloma mía, en las oquedades de la roca, en el escondrijo escarpado, déjame ver tu figura, déjame escuchar tu voz: es muy dulce tu voz y fascinante tu figura».Palabra de Dios

Sal 32, 2-3. 11-12. 20-21
R. Aclamad, justos, al Señor, cantadle un cántico nuevo.

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R.

El plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Enmanuel, rey y legislador nuestro,
ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro. R.

EVANGELIO
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-45

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino deprisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y levantando la voz, exclamó:

«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá».

Palabra del Señor