Archiv para 23 diciembre, 2017

Sábado 23 de diciembre. Esperanza de las naciones y Salvador de los pueblos

Escrito por Comentarista 6 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

OH, REY DE LAS NACIONES Y PIEDRA ANGULAR DE LA IGLESIA, ESPERANZA DE LAS NACIONES Y SALVADOR DE LOS PUEBLOS, VEN A SALVARNOS, SEÑOR DIOS NUESTRO.

A los dos títulos que vimos ayer y que de nuevo aparecen hoy —Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia— se añaden otros dos: “Esperanza de las naciones y Salvador de los pueblos”.

Con el ataque de la flota japonesa a Pearl Harbor, apareció ante el mundo la esperanza de la victoria, representada por Estados Unidos. Sin su intervención en el conflicto bélico, la historia habría sido bien distinta. La Guerra se ganó, pero la aparición de intereses políticos y económicos —siempre presentes en las guerras— manifestó que no era oro todo lo que relucía. Este ejemplo tan internacional nos permite contemplar que la paz entre las naciones nunca llega a ser plena ni definitiva. Siempre hay letra pequeña en que se establecen influencias, acuerdos, beneficios… Y al final siempre hay perjudicados en esos acuerdos.

Ojalá que la letra pequeña fuera siempre grande, y que los acuerdos ocultos se hicieran con luz y taquígrafos; ojalá hubiera un reparto equitativo de las riquezas, con los justos beneficios por la explotación de los recursos naturales en cada país; ojalá se respetara de verdad el medio ambiente; ojalá se legislara siempre a favor de las personas, con especial protección para las más desprotegidas y desfavorecidas.

Todo esto son esperanzas que muchos tienen, y animan a miles de corazones a luchar por ello a través de plataformas, ONGs, movimientos sociales… Pero el enemigo al final no resulta ser un país determinado, o un grupo de poder, o una ideología, o unos intereses comerciales. Todo esto son los síntomas, pero no la causa. Mientras no se redima la causa, los síntomas seguirán apareciendo, aunque vayan cambiando de forma a lo largo de los siglos.

El problema es que sanar la causa queda fuera del alcance de los hombres porque es más oscura y tenebrosa de lo que se piensa: es el pecado. Por esta razón, sólo Cristo, el Mesías prometido, puede tener el título de “Esperanza de las naciones” y “Salvador de los pueblos”.

 

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Versículos del Aleluya (Leccionario).

(dom) 17 de dic.: Oh, Sabiduría del Altísimo, que lo dispones todo con firmeza y suavidad, ven para mostrarnos el camino de la prudencia.

(lun) 18 de dic.: Oh, Pastor de la casa de Israel, que en el Sinaí diste a Moisés tu ley, ven a rescatarnos con el poder de tu brazo.

(mar) 19 de dic.: Oh, Raíz de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ven a librarnos, no tardes más.

(mié) 20 de dic.: Oh, Llave de David, que abres las puertas del Reino eterno, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas.

(jue) 21 de dic.: Oh, Enmanuel, rey y legislador nuestro, ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro.

(vie) 22 de dic.: Oh, Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra.

(sab) 23 de dic.: Oh, Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia , esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.

(dom) 24 de dic.: Oh, Sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, sol de justicia, ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.

 

Juan Cancio o de Kanty, presbítero (1390-1473)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Juan Cancio o de Kety, presbítero; Garibaldo, Ivo, Sérvulo, confesores; Asclepio, Murdón, Nifón, Frideberto, obispos; Harmano, canónigo regular y obispo; Beno, Ives, abades; Mardonio, Migdonio, Teódulo, Saturnino, Euporo, Sérvulo, Basílides, Evaristo, Gelasio, Euniciano, Cetico, Cleomenes, Agatocles, mártires; Dagoberto, rey y mártir; Sabiniano, diácono y monje; Mayota, Victoria, vírgenes; Vintilo, eremita.

23/12/2017 – Sábado de la 3ª semana de Adviento

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Os envió al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor
Lectura de la profecía de Malaquías 3,1-4. 23-24

Esto dice el Señor Dios:

«Voy a enviar a mi mensajero para que prepare el camino ante mí.

De repente llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando; y el mensajero de la alianza en quien os regocijáis, mirad que está llegando, dice el Señor del universo.

¿Quién resistirá el día de su llegada? ¿Quién se mantendrá en pie ante su mirada? Pues es como fuego de fundidor, como lejía de lavandero. Se sentará como fundidor que refina la plata; refinará a los levitas y los acrisolará como oro y plata, y el Señor recibirá ofrenda y oblación justas.

Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en tiempos pasados, como antaño.

Mirad: os envió al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor, día grande y terrible. El convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir a castigar y destruir la tierra».Palabra de Dios

Sal 24, 4-5ab. 8-9. 10 y 14
R. Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R.

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía a los que lo temen,
y les da a conocer su alianza. R.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia,
en y salva al hombre que formaste del barro de la tierra. R.

EVANGELIO
Nacimiento de Juan Bautista
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 57-66

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.

A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:

«¡No! Se va a llamar Juan».

Y le dijeron:

«Ninguno de tus parientes se llama así»

Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.

Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.

Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:

«Pues ¿qué va a ser este niño?».

Porque la mano del Señor estaba con él.

Palabra del Señor