Domingo de la 28ª semana de Tiempo Ordinario. – 10/10/2004

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Comentario Pastoral
VIVIR EN ACCIÓN DE GRACIAS

Algunos, basándose en el relato evangélico de la curación de los diez leprosos, de lo que solamente uno vuelve a dar gracias a Jesús, podrían deducir en un análisis de juicio global de la sociedad en que vivimos, que tan sólo el diez por ciento de la personas son agradecidas. No hasta con tener talante interior de gratitud, sino que e preciso demostrarlo. ¡Qué importante es reconocer los beneficios que otro nos ha hecho saber agradecer sus palabras y obras buenas!

En términos fríos de justicia, de servicios obligados, de mero cumplimiento de¡ trabajo profesional, se corre el peligro de ver todo normal, como debido, como pago, como obligación, como reivindicación. Muchas personas son autómatas y actúan con una insensibilidad despersonalizada- No hacen el más mínimo esfuerzo por ayudar al que lo precisa, si el asunto no está contemplado en el reglamento laboral o en el contrato firmado.

Saber agradecer es mirar positivamente los gestos, las actitudes, las manos abiertas de los que nos favorecen. No es simple cuestión de cortesía, de buena educación, sino de buen corazón, Por eso se puede afirmar que el cristiano debe tener siempre mirada limpia para ver las continuas acciones gratuitas de Dios en favor nuestro, Como lo hizo la Virgen, cuya vida fue un prolongado ‘Magníficat”. Sabido es que Dios no obra por obligación, sino por amor.

En este domingo (XXVIII de¡ tiempo ordinario) conviene recordar que agradecer es sinónimo de alabar y bendecir. Tener capacidad de alabar es tener capacidad de admirar, de contemplar, de adorar, de olvidarse de sí mismo. Es lo que hizo el leproso dando gloria a Dios- La alabanza engloba la acción de gracias. Lo repetimos sin darnos cuenta, en el Gloria de la Misa: “Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor”.

Una cosa importante para vivir en acción de gracias es tener memoria. Cuando se recuerda el estado anterior se analiza la situación actual mejorada, surge casi espontáneamente el agradecimiento. Memoria tuvo el leproso samaritano que volvió, porque no sólo miró su cuerpo limpio, sino sobre todo su corazón; los otros nueve solo miraron su cuerpo y no se acordaron de más.

Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
El presidente los toma (el pan y el vino) y eleva alabanza y gloria al Padre del universo, por el nombre M Hijo y del Espíritu Santo y da las gracias largamente porque hayamos sido juzgados dignos de estos dones”

S. Justino


Palabra de Dios:

libro de los Reyes 5, 14-17

Sal 97, 1. 2-3ab. 3cd-4

Timoteo 2, 8-13

san Lucas 17, 11-19

Comprender la Palabra

Dos episodios -Milagros de curación de lepra- escuchamos sucesivamente en la 1ª Lectura y en la del Evangelio.

San Lucas relata el Milagro de la Curación de Diez Leprosos. Pero el interés del Relato no está en la curación, que Jesús realiza a distancia – ‘5nientras iban de camino, quedaron curados’~-, sino en el agradecimiento religioso de Uno de los curados: “Un samaritano”, que “se volvió, alabando a Dios a grandes gritos y se echó a los pies de Jesús, dándole gracias “.

Lo mismo hace Naamán, el general sirio, curado por su obediencia al Profeta Eliseo, que le mandó lavarse siete veces en el río Jordán. Vuelve al Profeta Elíseo, diciendo: “Ahora reconozco que no hay más Dios que el Dios de Israel”.
( 1ªLectura).

Pero hay más en ambos Relatos. Nítamán el Sirio y el Samaritano no sólo obtienen la curación de, la lepra, obtienen también la curación radical, del mal, raíz de todos los males, con el don de la fe. Al Leproso Samaritano Jesús le dirá: Yevántate, vete, tu fe te ha salvado” (no solo te ha curado).

Y Naamán, creyente en el Dios de Israel, pide que “se le entregue una carga de tierra”, de tierra del territorio de Israel, para esparcerla en un lugar de su casa, donde puede “ofrecer al Señor” Piensa Naamán, según común creencia, que el Dios de Israel es un dios territorial, como los otros dioses, y que sólo puede dársele culto Y ofrecérsele sacrificios sobre el territorio-tierra de Israel.

Jesús, en su Visita a la Sinagoga de Nazaret, recordará a sus oyentes, según relata San Locas, la curación de Naamán, proponiéndole como modelo de creyente.

Ambos Episodios-Milagros-curación de dos extranjeros, no judíos-,son. signo de la universalidad de la salvación de Dios en Cristo. En este sentido abunda el Salmo. “El Señor revela a las naciones su justicia”; la justificación (purificación, renovación … ) que obtenemos por la fe.



Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

El mejor servicio: Anunciar el Evangelio, fundamento de libertad y esperanza para el hombre (II)


Tratar de reavivar las raíces cristianas de Europa, lejos de responder a una nostalgia romántica o a “un sueño” imposible, equivale más bien a dar un nuevo impulso al compromiso de la evangelización. A emplearse en un nuevo y valiente testimonio de la fe y en la construcción de una sociedad cada vez más humana en torno a la tutela y promoción de la dignidad inviolable de la persona: de su valor su premio frente a cualquier beneficio económico o hedonista y frente al egoísmo y la indiferencia por los que sufren. Es servicio humilde y generoso frente al elitismo y la prepotencia dominantes.


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


Nuestra Señora del Pilar – 12 de octubre

Tu permaneces como la columna que guiaba y sostenía día y noche al pueblo en el desierto”. Una columna de fuego por la noche y de nube durante el día acompañaba al pueblo de Israel peregrino por el desierto, dirigiendo su camino. Según una tradición la Virgen María se apareció al apóstol Santiago en Zaragoza sobre una columna. Esta columna o pilar se ha convertido en el signo de la presencia de María en medio de su pueblo, guiándolo y protegiéndolo en su peregrinación por este mundo.

La Virgen del Pilar es invocada como refugio de pecadores, consoladora de afligidos, madre de España, patrona de la Hispanidad. Por encima de milagros espectaculares, la santa Capilla es un lugar privilegiado de oración, donde sopla la fuerza del Espíritu. Nunca faltan fieles que vienen a postrarse ante la imagen bendita en busca de reconciliación, paz, gracia y diálogo con Dios.

La devoción al Pilar tiene una gran repercusión en Iberoamérica, cuyas naciones celebran la fiesta M Descubrimiento de su Continente el 12 de octubre, es decir, el mismo día del Pilar. Como prueba de su devoción a la Virgen, los numerosos mantos que cubren la sagrada imagen y las banderas que hacen guardia de honor a la Señora ante su santa Capilla, testimonian la vinculación fraterna que Iberoamérica tiene, por el Pilar, con la patria española.

“Brilla aquí en la tradición firme y antiquísima del Pilar, la dimensión apostólica de la Iglesia en todo su esplendor .. La fe que los misioneros españoles llevaron a Hispanoamérica es una fe apostólica y eclesial, heredada -según venerable tradición que aquí junto al Pilar tiene su asiento secular- de la fe de los apóstoles … Aquí, en Zaragoza, luce también la dimensión misionera de la Iglesia y bien en concreto de la Iglesia en España”. “Virgen del Pilar: desde este lugar sagrado alienta a los mensajeros del Evangelio…” (Juan Pablo II, Zaragoza, 10 octubre 1984).



J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:
Santa Soledad Torres Acosta (18261887), virgen, fundadora de las religiosas ‘ministras de los enfermos”.

Gálatas 4,22-24.27.31-5.1. No somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.

Lucas 11,29-32, A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.

Martes 3:
Nuestra Señora del Pilar. Según ruta antigua tradición, la Virgen se apareció a Santiago en las orillas del Ebro de Zaragoza, cuando aún vivía en carne mortal, Como signo de su presencia trajo una columna o pilar,



1 Crónicas 15,3-4.15-16; 16,1-2. Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda,

Hechos 1,12-14. Perseveraban en la oración con María, la madre de Jesús,

Lucas 11,27-28, Dichoso el vientre que te llevó.

Miércoles 3:

Gálatas 5,18-25. Los que son de Cristo han crucificado su carne en sus pasiones.

Lucas 11,42-46. ¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros también maestros de la ley!

Jueves 3:
San Calixto (+222), papa y mártir, luchó contra los herejes adopcionistas y modalistas.
Carta a los Efesios .La obra de Jesucristo ha unifi-cado la humanidad, todos somos hijos del mismo Padre, por la muerte de Cristo en la cruz todos
formamos en él el hombre nuevo, creado a imagen y semejanza de Dios.


Efesios 1,1-10, Nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo,

Lucas 11,47-54. Se pedirá cuenta de la sangre de los profetas, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías.

Viernes 3:
Santa Teresa de Jesús (1515-1582), virgen y doctora, reformadora del Camelo. Su divisa era: sufrir o morir

Eclesiástico 15,1-6. La llena de espíritu, de sabiduría e inteligencia.

Mateo 11,25-30. Soy manso y humilde de corazón

Sábado 3:
Santa Eduvigis (1174-1243), llevó una vida devota, entregada a los pobres y enfermos. 0 Santa Margarita-Maria de Alacoque (1647-1690), propagadora de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús,

Efesios 1,15-23. Dio a Cristo como cabeza, sobre todo, a la Iglesia, que es su cuerpo.

Lucas 12,8-12, El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir.



Domingo de la 27ª semana de Tiempo Ordinario. – 03/10/2004

Escrito por Administrador el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral
AUMENTAR LA FE

Hemos de reconocer que somos hombres de poca fe, que es necesario acrecentarla, hacerla más auténtica y personal, purificada de desviaciones, centrada en Dios. En un mundo en que muchos alardean de incredulidad y agnosticismo, los discípulos de Jesús han de acrecentar la luz de la fe, para liberarse de tantas tinieblas desconcertantes, que desdibujan y difuminan el verdadero rostro de Dios. El creyente experimenta una liberación interior cuando por medio de la fe en Jesús descubre la verdadera clave para entender la historia y la vida propia.

La fe no es ceguera irracional, sino visión lúcida; no es evasión, sino cercanía; no es pasividad, sino confianza. Cuando solamente se ven a nuestro alrededor cosas limitadas, caducas y naturales, ¿se puede creer en lo infinito, en lo eterno, en lo sobrenatural? La fe no es un sentimiento, sino una actitud de todo el ser. El principal enemigo de la fe es la complacencia en el conocimiento, en la curiosidad y la crítica. La fe germina por sí sola con la gracia de Dios cuando no se lo impedimos.

¿Se puede tener fe cuando existen tantas injusticias, cuando hay tantos graves problemas en el mundo, cuando se alzan tantos gritos contra el hambre, la violencia, la pobreza y el dolor? ¿Se puede creer en Dios, que parece que guarda silencio ante tales situaciones9 El creyente es el que sabe que no puede echar a Dios las culpas de los males de] mundo. La fe es voluntad de superar las dificultades, es victoria sobre el mal no por el valor humano, sino por el poder de Dios. Por eso el hombre de fe nunca es fatalista, tiene honda esperanza, lucha y trabaja porque sabe que se puede vencer el mal con el bien, el odio con amor. El crecimiento de la fe y de la vida cristiana necesita un esfuerzo positivo y un ejercicio permanente de la libertad personal.

Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
“La Virgen María realiza de la manera más perfecta la obediencia de la fe…”. »Durante toda su vida, y hasta su última prueba, cuando Jesús, su hijo, murió en la cruz, su fe no vaciló. María no cesó de creer en el “cumplimiento” de la palabra de Dios. Por todo ello, la Iglesia venera en María la realización más pura de la fe”

Catecismo de la Iglesia Católica, mi. 148-149


Palabra de Dios:

Habacuc 1, 2-3; 2, 2-4

Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9

Timoteo 1, 6-8. 13-14

san Lucas 17, 5-10

Comprender la Palabra

La Lectura del Evangelio de este Domingo se compone de dos relatos sin aparente relación entre uno y otro., La respuesta del Señor a la súplica de los discípulos y una breve Parábola.

Los Apóstoles le piden al Señor: “Auméntanos la fe”. En cierta ocasión Jesús le dirá a Pedro: “¡Qué poca fe!«. Pero en este momento Jesús, en su respuesta, se fija en el dinamismo de la fe, comparándola con la fuerza (dinamismo) de “un granito de mostaza”. Así es la fe, entendida como respuesta a la Palabra de Dios, a quien es la Palabra de Dios; es la fe-conversión-adhesión a Jesucristo, capaz de transformar a la persona desde lo más hondo de su ser. La fe, don de Dios, es virtud, fuerza, transformadora, no menos sorprendente y admirable que “arrancarse una montaña de raíz y plantarse en el mar”. Es la fe que da sentido a toda la vida, la fe, que justifica: que hace al hombre justo, perfecto, realizándole plenamente, según el designio de Dios.

“El justo vivirá por su fe” -así concluye el fragmento (1ª Lectura), que hoy escuchamos del Libro de Habacuc. El “justo ” lo es por “vivir de la fe “, de la fe, que es confianza, esperanza, en Dios: en que Dios cumplirá lo prometido. Se refiere al Profeta a la promesa de liberación que Dios otorgará en su momento a los que viven oprimidos por la tiranía del rey.

En la Parábola, que sigue, en manera alguna aprueba el Señor las relaciones injustificables, que solían darse entre amos y esclavos. Pero lo que es indignante y afrentoso en las relaciones humanas (la esclavitud) es dignificante en las relaciones del hombre con Dios, Dios, en su relación con el hombre, lejos de humillarle, de anularle, le hace ser más él mismo, le realiza plenamente, le engrandece, le glorifica, le diviniza.

Por tanto en nuestra relación de obediencia, de servicio, a Dios, nuestra actitud no puede ser otra sino la expresado en la Parábola: “Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer”. Todo es don de Dios; también el poder

Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

El mejor servicio: Anunciar el Evangelio, fundamento de libertad y esperanza para el hombre (I)


En este momento histórico en que parece que se está fundando Europa de nuevo en torno a un proyecto común, se hace más apremiante nuestra vocación y presencia. Hemos recibido el Evangelio, hemos creído en él, la fe cristiana ha marcado nuestras vidas, y la del conjunto de la sociedad europea a lo largo de una historia bimilenaria. Abandonar o minusvalorar la tradición cristiana que hasta ahora nos ha vivificado constituiría un mal irreparable. En esta singular coyuntura histórica estamos llamados a anunciar, “con nuevo ardor, con nuevos métodos y con nuevo lenguaje” el Evangelio creído, celebrado y vivido en la Iglesia: fundamento de la verdadera libertad, que rompe de verdad las ataduras y esclavitudes que nos impone la sociedad Y los poderes de este mundo; fundamento de esperanza, que nos abre a un horizonte de plenitud en la comunión con Dios mediante nuestra santificación y la promesa indefectible de la vida eterna.


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


Témporas de acción de Gracias y de petición – 5 de octubre

Las Témporas son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual. Se celebrarán, al menos, el día 5 de octubre, y es aconsejable celebrarlas también, siempre que sea posible otros dos días. Cuando se celebran en tres días los tenias son: acción de gracias, día penitencial y petición por la actividad humana. Es también un tiempo propicio para que las comunidades cristianas revisen sus compromisos y proyecten su programa pastoral.

Mientras existió una cultura agraria la Iglesia celebró anualmente tres témporas, y con ellas las Rogativas, correspondientes a las estaciones de otoño, invierno y verano, a las que pronto añadió la de primavera. Se reunía la comunidad cristiana, para que, mediante el ayuno y la oración, se diese gracias a Dios por los frutos de la tierra y se invocase su bendición sobre el trabajo de los hombres. Estas jornadas penitenciales comprendían la eucaristía, además del ayuno, los miércoles y viernes en que tenían lugar. Concluían el sábado con una vigilia, bien entrada la noche, que finalizaba también con la Eucaristía, que era la celebración del domingo,

Hoy que la civilización no es sobre todo agraria y campesina, sino urbana, la celebración litúrgica debe ser cercana a las preocupaciones de los hombres de la calle. Por eso se imponía una revisión de esta vieja celebración de origen romano. Lo importante es que en un día o en tres se viva y se celebre la obra de Dios en el hombre, con un espíritu de fe y de acción de gracias.



J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:
San Francisco de Asís (1182-1226), renunció a los bienes y se consagró enteramente a Dios, instaurando un nuevo estilo de vida, basado en a pobreza y sencillez evangélica, que se ha concretado en las diferentes órdenes franciscanas,

Gálatas 1,6-12, No he recibido ni aprendido de ningún hombre el Evangelio, sino por revelación de Jesucristo.

Lucas 10,25-37. ¿Quién es mi prójimo?

Martes 3:
Témporas de acción de gracias y de petición, que se ofrecen a Dios terminadas las vacaciones al reemprender la actividad habitual,



Deuteronomio 8,7-18. Dios te da fuerza para crearte estas riquezas,

2 Corintios Os pedimos que os reconciliéis con Dios,

Mateo 7,7-1. Quien pide, recibe.

Miércoles 3:
San Bruno (1035-1101), maestro de Teología, fundador de los Cartujos.

Gálatas 2,1-2,77-14, Reconocieron el don que he recibido.

Lucas 11,14. Señor, enséñanos a orar,


Jueves 3:
Nuestra Señora la Virgen del Rosario, instituida en 1573, tras la victoria de Lepanto.

Hechos 1,12-14. Se dedicaban a la oración, junto con María la madre de Jesús.

Lucas 1,26-38. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo.

Viernes 3:

Gálatas 3,7-13. Son los hombres de fe los que reciben la bendición con Abrahán, el fiel.

Lucas 11,15-26. Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.

Sábado 3:
San Dionisio (s. 111), obispo de Paris, y compañeros, mártires o San Juan Leonardi (1541-1609), sacerdote, predicador; restauró la disciplina en varias congregaciones religiosas.

Gálatas 3,22-29. Todos sois hijos de Dios por la fe.

Lucas 11,27-28. Dichoso el vientre que te llevó. Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios,



Domingo de la 26ª semana de Tiempo Ordinario. – 26/09/2004

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Comentario Pastoral
RICOS Y POBRES

De nuevo en este domingo (XXVI del tiempo ordinario) se nos presenta con la viveza de las palabras proféticas y con la sencillez de una parábola el tema de la división de los hombres en ricos y en pobres. Son mucho más numerosos los pobres que los ricos. Un problema grave en nuestra sociedad es la insensibilidad ante las estadísticas; apenas nos impresiona conocer que hay ocho millones de pobres en España. Todos corremos el peligro de olvidarnos de los pobres, pasar de ellos en cualquier semáforo o acostumbrarnos a su presencia.

Hablar de los ricos no es difícil. Son los que centran como única preocupación de su vida la comida y la bebida, los que reducen toda su filosofía existencial a un concepto de hedonismo materialista, los que se acuestan en 1echos de marfil” en un lujo despreocupado e insultante con los parados y chabolistas, los que creen que la vida es una orgía de olores, de sonidos y sensualidades, los injustos que explotan a los más débiles.

Es más fácil elogiar la pobreza que soportarla, pues siempre humilla al hombre y a algunos los hace humildes, pero a los más los hace malévolos. De ahí que cuando se experimenta la pobreza, se aprende a compadecer la de tantos desgraciados que giran en cualquier necesidad humana o espiritual. La pobreza de bienes es remediable, mas la del alma es casi irreparable.

¿Cuál es la enseñanza de la parábola del rico Epulón y del pobre Lázaro? No es que los ricos se condenarán y los pobres se salvarán. No es invitar a un conformismo pasivo a los que carecen de casi todo en este mundo, porque se verán recompensados en la otra vida. El mensaje es que no se puede poner la confianza y la seguridad de la salvación en las riquezas, que no se puede despreciar y marginar a los pobres, que el Reino de Dios no se alcanza por la simple pobreza sociológica sino por cumplir las exigencias de la palabra revelada.



Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
“Cuando servimos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jesús. No debemos cansarnos de ayudar a nuestro prójimo porque en ellos servimos a Jesús”

Sta. Rosa de Lima


Palabra de Dios:

Amós 6, la. 4-7

Sal 145, 7. 8-9a. 9bc-10

Timoteo 6, 11-16

san Lucas 16, 19-31

Comprender la Palabra

La Parábola, así llamada, del Rico Epulón y del Pobre Lázaro, que escuchamos este Domingo (Lectura del Evangelio), está situada tras la reiterada enseñanza de Jesús sobre el uso -el mal uso- de las riquezas. Recordemos el despilfarro del Hijo Pródigo y el derroche del Administrador Injusto y las advertencias, que el Señor nos hace sobre el dinero, a continuación de esta última Parábola, que escuchábamos el Domingo pasado.

La Parábola, que hoy escuchamos, va dirigida precisamente a los fariseos, a quien Jesús acusa de ser “amigos del dinero”. Había entre ellos quienes pensaban que la mera posesión de riquezas era signo de bendición de Dios, más aún, anticipo de los bienes eternos, sin tener en cuenta el uso, que de los bienes temporales se haga La Parábola desmiente esta aberración.

Oportunamente escuchamos en la lª Lectura un fragmento del Libro del Profeta Amós, que nos describe, no obstante la distancia de siglos, el escenario de la vida regalada, del Rico Epulón, que “se vestía de, púrpura y de lino y se banqueteaba espléndidamente cada día” “Ay de los que se fían de Sión” (de Dios) -exclama el Profeta-y en su opulencia (dice en el fondo) son insensibles ala menesterosidad de tantos “Lázaros” Llegará un día en que “se acabe la orgía de los disolutos” *

La Parábola es singular y sorprendente. No parece ser invención de Jesús, que la cuenta tal como la ha recibido. Hay en ella expresiones tales como “el seno de Abraham” (lugar de los justos difuntos), que el Señor no suele emplear en su enseñanza sobre el más allá de este mundo. As¡ como la recomendación de “escuchar a Moisés y a los Profetas “, omitiendo la enseñanza, que el mismo Jesús imparte.

Y ¿quién es “el Mendigo Lázaro, cubierto de llagas… ‘? Al parecer no es un mero pobre. Es imagen del Pobre humillado, olvidada, que sufre pacientemente, religiosamente, y que encuentra definitivamente “su consuelo ” en Dios. Es prototipo del “Pobre del Señor”, a quien se le reconocen funciones proféticas (el Servidor dc Dios del Libro del Profeta Isaías), “Padre Abraham (dirá el Rico condenado), envía a Lázaro … para que, con su testimonio evites … y se arrepientan.., ” Lázaro es así imagen del mismo Cristo.



Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

Vemos la necesidad más urgente: Salvaguardar la base espiritual que nos hace personas (II)


En estas condiciones, en las que impera el individualismo y la insolidaridad, a pesar del trabajo benemérito de personas e instituciones en el campo de la promoción social, son poco menos que inviables las opciones definitivas de vida. Y, sin embargo, no son pocos los que no se resignan a sufrir pasivamente semejante proceso de deshumanización, sienten una imperiosa necesidad de esperanza, y no pueden disimular su sed de espiritualidad. En esta sociedad europea, en el pórtico del Tercer Milenio de su historia cristiana, han abundado los mártires y testigos de la fe, han florecido los santos y los que buscan y anhelan el rostro de Dios. Incluso, rebelándose contra la superficialidad generalizada, se admira a quienes por amor a Dios se entregan heróicamente al servicio del prójimo, aunque haya que conceder que su ejemplo se desborda la propia capacidad de comprensión y de seguimiento.


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


Santos Ángeles Miguel, Gabriel y Rafael – 29 Septiembre

E1 nuevo calendario litúrgico une en una sola celebración la memoria de los tres arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael. el culto de San Miguel se remonta al siglo V, con motivo de la dedicación de una basílica en su honor, al Noroeste de Roma. “El honor que les tributamos manifiesta la gloria de] Señor, y la veneración que merecen es signo de su inmensidad y excelencia sobre todas las criaturas” (Prefacio).

En el libro del Apocalipsis Miguel aparece como el caudillo de los ejércitos del cielo, vencedor de Satanás en el gran combate del fin de los tiempos. Gabriel es el mensajero de Dios anunciador del nacimiento de Jesús a María. Y Rafael aparece en el libro de Tobías.

Los ángeles llenan con su invisible presencia el desarrollo de la historia de la salvación. Son los “poderosos ejecutores de las órdenes del Señor, prontos a la voz de su palabra” (antífona de entrada), “servidores que cumplen sus deseos” (aleluya). Cantan su gloria en una ingente muchedumbre que Daniel se figuraba rodeando el trono del Dios vivo: “Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes”.

Le pedimos a Dios, que “nuestra vida esté siempre protegida en la tierra por aquellos que le asistan continuamente en el cielo” (Colecta), que “la ofrenda sea llevada a su presencia, hasta el altar del cielo, por manos de su ángel” (Plegaria Eucarística I), que “caminemos seguros por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de sus ángeles” (después de la Comunión).



J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:
San Vicente de Paúl (1581–1660), párroco en París, fundador de la Con-gregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad.



Job 1,6-22. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor.

Lucas 9,46-50. El más pequeño de vosotros es el más importante.


Martes 3:
En Madrid: San Simón de Rojas (1552-1624), trinitario, se dedicó a obras de ca-ridad y a propagar la devoción a la Virgen María, fundando en Madrid la Congregación del Ave Ma-ría

Job 3,1-3.11-17.20-23. ¿,Por qué dio a luz a un desgraciado?

Lucas 9,51-56. Tomó la decisión de ir a Jerusalén

Miércoles 3:
Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, muy venerados en la tradición de la Iglesia.

Daniel 7,9-10.13-14. Miles y miles le servían.

Juan 1,47-51. Veréis a los ángeles de Dios

Jueves 3:
San Jerónimo (340-420), presbítero, doctor. El papa Dámaso te encargó la traducción de la Sagrada Escritura al latín

Job 19,21-2T Yo sé que está vivo mi Redentor.

Lucas 10,1-12. Derramará sobre ellos vuestra paz

Viernes 3:
Sábado 3:
Santos Ángeles Custodios. Ángel santo de la guarda, compañero de mi vida, tú que nunca me abandonas, ni de noche ni de día.

Éxodo 23,20-23. Mi ángel irá por delante.

Mateo 18,1-5.10. Sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.



Domingo de la 25ª semana de Tiempo Ordinario. – 19/09/2004

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Comentario Pastoral
DIOS Y EL DINERO

En los textos bíblicos de este domingo XXV del tiempo ordinario encontramos una clara enseñanza de Jesús sobre el dinero y otra del profeta. Amós sobre el comercio injusto. Hoy, por lo tanto, los temas son de palpitante actualidad, pues lo económico afecta a todos.

Vivimos en una sociedad de la abundancia, de¡ consumo, del desperdicio. Cada año aumenta la producción de automóviles, de televisores y frigoríficos y suben los índices del desarrollo económico de un país. Sin embargo, también aumentan las estadísticas del paro y decrece el poder adquisitivo de muchos. El progreso y los rascacielos están cercados por el hambre y las chabolas.

Amós, profeta incisivo, condena a los ricos comerciantes de su tiempo que pensaban solamente en enriquecerse a causa de los pobres, explotándolos. Qué importante y funesta ha sido siempre la falta de ética en el comercio, la violación de la justicia social, el fraude en vender como bueno lo malo, el aceite de colza como aceite de oliva, alcohol químico adulterado como vino de buena cosecha. La sed insaciable de dinero a costa de lo que sea, el engaño y la explotación de los más pobres no se pueden tapar nunca con una falsa religiosidad y unas limosnas en el templo.

La parábola del administrador injusto no es la canonización de un sinvergüenza. En ella lo que se alaba es la habilidad gerencial de quien ha caído en desgracia y quiere asegurar su futuro; se alaba el empeño por saber afrontar una situación nueva. El cristiano debe tener esta inteligencia y habilidad para acoger la novedad del Evangelio, como gran bien por encima de los restantes bienes de su vida, para evitar equívocos, el resumen de la enseñanza de Jesús es que el problema económico no es el primer problema del hombre, pues el servicio de Dios está por encima de los otros servicios. El dinero puede ser un buen servidor, pero es un mal patrón. “No se puede servir a Dios y al dinero”. De ahí la alta sabiduría de saber ganar, gastar, compartir, y despreciar el dinero.


Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
La promesa de ver a Dios supera toda felicidad. En la Escritura, ver es poseer. El que ve a Dios obtiene todos los bienes que se pueden concebir».

S. Gregorio de Niza


Palabra de Dios:

Amos 8, 4-7

Sal 112, 1-2. 4-6. 7-8

Timoteo 2, 1-8

san Lucas 16, 1-13

Comprender la Palabra

La Parábola del Administrador Injusto (Lectura del Evangelio), que escuchamos este Domingo, la sitúa el Evangelista San Lucas a continuación de la Parábola del Hijo Pródigo, que escuchábamos el Domingo pasado; quizá porque se parecen ambos personajes; también el Administrador Injusto -como el Hijo Pródigo- “derrochaba los bienes” de su amo.
La Parábola debió ser muy comentado, en los primeros tiempos, sí tenemos en cuenta las conclusiones acumuladas. La Parábola tiene su conclusión: “Y el amo felicitó al Administrador Injusto por la astucia, con que había procedido”.
Las otras cuatro o cinco conclusiones añadidas son enseñanzas de Jesús, pronunciadas en distintas ocasiones y colocados a continuación como corolario, porque ayudan a entender diversos puntos de vista de la Parábola. Sin embargo la última conclusión “No podéis servir a Dios y al dinero… ” apenas tiene que ver con la Parábola.
Contrasta la enseñanza de Cristo “Ganaos amigos con el dinero injusto… ” con la severa censura del Profeta Amós (1ª Lectura) contra los que “exprimen al pobre y despojan o los miserables”: “Jura el Señor -les dice- que no olvidará jamás vuestras acciones”
Pero ¿dónde esto el centro de interés de la Parábola? ¿Qué hizo el Administrador Injusto para merecer la felicitación del amo? (en el fondo, de Cristo).
Las cantidades, que el Administrador Injusto descuenta de los recibos de los acreedores del amo, no es dinero debido al amo, no van robo añadido al “derroche”. Las cantidades descontadas son la comisión, que el Administrador se cobraba, según costumbre, por la gestión de los bienes del amo. Renuncia pues el Administrador a percibir lo que en derecho le pertenece para conseguir lo que pretende: que “cuando el amo lo eche de la administración, encuentre -entre los acreedores del amo agradecidos- quien lo reciba en su casa”.
La conclusión inmediata de la Parábola será: Es digno de la felicitación del Señor saber renunciar a tantas cosas licitas para conseguir lo mejor, lo que más vale (el Reino – proyecto- de Dios).



Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

Vemos la necesidad más urgente: Salvaguardar la base espiritual que nos hace personas (I)


Para apreciar el valor de este servicio vale la pena recordar una vez más de la mano de la exhortación La Iglesia en Europa lo que está en juego con nuestro gran objetivo sinodal. Nos encontramos ante una sociedad marcada por el inmanentismo y por una especie de agnosticismo práctico e indiferencia religiosa, carente de base espiritual, que parece haber olvidado la fe cristiana que la ha configurado durante siglos; una sociedad asustada y temerosa ante el futuro, que renuncia a tener hijos y a transmitirles los valores, trascendentes provenientes de la verdad sobre Dios y sobre el hombre que la recta razón y la revelación dan a conocer. De ahí que sea frecuente la relativización de la moral separándola de la fe que le da fundamento; se desconciertan las relaciones humanas, y en especial la familia, sin referencias ciertas que las salven de la fascinación y el vaivén de los intereses materiales.


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


San Mateo – 21 septiembre

San Mateo es una figura familiar, entre los Apóstoles. Se encuentra en la lista de los Doce: en séptimo lugar en Marcos (3,18) y Lucas (8,15) con el nombre judío de Leví, y en el octavo en Mateo (10,3) y Hechos (1,13). Su veneración en Roma se remonta al siglo V. Su misma vocación constituye uno de los episodios más populares de la vida de Jesús, en razón de la personalidad del llamado: un recaudador de impuestos. Los judíos de la estricta observancia le dejaban al margen de sus relaciones. Por eso llama la atención tanto la llamada de Jesús como la respuesta de Mateo: “El se levantó y lo siguió”- Después el banquete de la amistad, en el que el publicano, convertido en apóstol reúne en torno a su mesa, junto con Jesús, a sus amigos antiguos y nuevos, donde se oye la voz del Señor: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

El símbolo de su evangelio, escrito en arameo hacia el año 42, es el hombre, porque según San Jerónimo su comienzo es originado casi por el hombre: la genealogía de Jesucristo… Al probar que Jesús es el Mesías, Mateo se dirige sobre todo a los lectores palestinos, dando por conocidas sus costumbres y ambiente, para demostrar el cumplimiento de las Escrituras. Evangelizó Persia y Etiopía, donde llegó a convertir a la hija del rey, Ifigenia, venerada hoy como santa virgen, sufriendo el martirio.

“En la misión de tu Hijo unigénito nos has revelado tu amor por los hombres y, misericordioso, has llamado a los pecadores a sentarse en el banquete del reino. Mateo respondió generosamente, acogiendo feliz al maestro en su casa y, renovado por este encuentro de la gracia, se convirtió en anunciador de tus maravillas” (Misal Ambrosiano).


J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:
San Andrés Kim Taegon y San Pablo Chong Hasang, mártires de Corea, a principios del siglo XIX. En este siglo hubo 103 mártires de toda edad y condición social.

1 Timoteo 4,12-16. Cuídate tú y cuida la enseñanza; así te salvarás a ti y a los que te escuchan. Lucas 7,36-50. Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor.
Martes 3:
San Mateo, apóstol y evangelista, cobrador de impuestos cuando Jesús te llamó.



Efesios 43-7.11-13. Él ha constituido a unos apóstoles, a otros evangelizadores.
Mateo 9,9-13. Sígueme. El se levantó y lo siguió,


Miércoles 3:
El libro de los Proverbios es un florilegio de sentencias y reflexiones nacidas de la sabiduría popular, de la experiencia y pensamiento religioso del pueblo de Israel

Proverbios 30,5-9. No me des riqueza ni pobreza, concédeme mi ración de pan.
Lucas 9,1-6. Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos.

Jueves 3:
El Eclesiastés es una obra de un sabio judío del s. III a. C. que expone su pensamiento sobre el mundo, todo lo relativiza, pero nunca pierde la fe en Dios.



Eclesiastés 1,2-11. Nada hay nuevo bajo el sol.
Lucas 9,7-9, A Juan le mandé decapitar yo ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?


Viernes 3:

Eclesiastés 3,1-11. Todas las tareas bajo el sol tienen su razón.
Lucas 9,18-22. Tú eres el Mesías de Dios. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho.


Sábado 3:

Eclesiastés 11,9-12.8. Acuérdate de tu Hacedor durante tu juventud, antes de que el polvo vuelva a la tierra y el espíritu vuelva a Dios.
Lucas 9,43-45. Al Hijo del hombre, le van a entregar. Las daba miedo preguntarle sobre el asunto.



Domingo de la 24ª semana de Tiempo Ordinario. – 12/09/2004

Escrito por Administrador el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral
EL EVANGELIO DE LA MISERICORDIA

El Capítulo 15 del Evangelio de San Lucas, que se lee en este domingo, es verdaderamente el Evangelio de la misericordia. Las parábolas de la oveja perdida y de la moneda encontrada alcanzan su plena expresión en la parábola del hijo pródigo o, como observan muchos exégetas, en la parábola del padre pródigo en misericordia. No es la parábola de una crisis, sino la historia de un retorno, del retorno del hijo pequeño.

Un hombre que mira el camino vacío es un padre que espera contra toda esperanza, que busca al hijo vagabundo y desaparecido. Es el personaje central de la parábola, que pone de manifiesto un amor pródigo en misericordia. Apenas se recorta en el horizonte la figura del hijo triste y solitario, el padre corre a su encuentro para abrazarlo. Y lo reconcilia en el banquete reparado con amor.

Pero hay un tercer personaje en la parábola que merece una aclaración especial: es el hijo mayor, el que cree que no necesita convertirse porque piensa con ojos altaneros, que no necesita convertirse porque tiene fama de honestidad. Su reacción es similar a la de los fariseos de todos los tiempos, que se creen justos y desprecian a los demás, que dan gracias a Dios porque no son ladrones, injustos, adúlteros. El hijo mayor se cree acreedor de su relación con el padre y no deudor. Se olvida de lo que nos recuerda San Pablo: “Todos somos pecadores”. Se niega a alegrarse por el retorno del hermano,

La alegría es una consecuencia lógica de la conversión. La alegría de Dios se transmite en e1 perdón: “Habrá más alegría en el cielo por un pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no lo necesitan”. Debemos suplicar la alegría del perdón. Es necesario recuperar el valor de la reconciliación, celebrándola como sacramento de amor y de alegría. Por so, la alegría de la salvación debe estar siempre presente en el camino de nuestra experiencia cristiana.

El cristiano debe recrear y manifestar siempre la imagen en Dios Padre perdonador, rico en misericordia, para saber perdonar a los demás y para superar la imagen irritada e integrista del hermano mayor del hijo pródigo.


Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
“Dios no acepta el sacrificio de los que provocan la desunión, los despide del altar para que antes se reconcilien con sus hermanos: Dios quiere ser pacificado con oraciones de paz. la obligación más bella para Dios es nuestra paz, nuestra concordia, la unidad en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo de todo el pueblo fiel” (San Cipriano).
Santo de todo el pueblo fiel”.


San Cipriano


Palabra de Dios:

Éxodo 32, 7-11. 13-14

Sal 50, 3-4. 12-13. 17 y 19

Timoteo 1, 12-17

san Lucas 15, 1-32

Comprender la Palabra

En la Lectura del Evangelio de este Domingo escuchamos tres Parábolas, que integran el Capítulo 15 del Evangelio según San Lucas.
Al escucharlas no se pierda de vista el encabezamiento de las tres Parábolas, en el que se expresa el motivo: “Se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle y los fariseos y los letrados murmuraban entre ellos: este acoge a los pecadores y come con ellos”. Es la misma acusación, que escuchamos en otros momentos, v. gr., cuando Jesús es invitado a comer en casa de Mateo-Leví. La respuesta de Jesús entonces fue: “no he venido a llamar a justos, sino a pecadores”.

Las tres Parábolas son, en el fondo, la única respuesta de Jesús: Yo hago así, porque Dios hace así,- porque Dios es así.
En las tres Parábolas se repiten palabras-clave a tener en cuenta:

A) El binomio “perder-encontrar”.
“Felicitadme he encontrado la oveja, que se me había perdido” -dice el pastor.
“Felicitadme, he encontrado la moneda, que se me había perdido” -dice la Mujer.
“Este Hijo mío estaba perdido y lo hemos encontrado” -exclama el Padre.
B) La palabra “alegría”:

“Habrá más alegría en el cielo por un pecador que se convierta que por noventa y nueve justos, que no necesitan convertirse” (Conclusión de la Parábola de la Oveja Perdida);
“La misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador, que se convierta” (Conclusión de la Parábola de la Dracma perdida).
“Deberías alegrarte, porque este hermano tuyo -dice el Padre al Hijo mayor- estaba perdido y lo hemos encontrado” (Conclusión de la Parábola del Hijo Pródigo),

La actitud del Hermano mayor que “se indignó y se negaba a entrar” en la sala del banquete, simboliza la actitud inmisericorde de los Fariseos y Letrados, que murmuraban contra Jesús, representado en el Padre de la Parábola.
En el fondo de las tres Parábolas resuenan las palabras del Libro del Éxodo (1º’ Lectura): “El Señor se arrepintió de la amenaza contra su pueblo”, “el Pueblo, que el Señor sacó de Egipto” y “que se había desviado del camino, que el Señor le había trazado”.



Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

Particpar en el Sínodo nos capacita como servidores


Participar en un grupo de consulta sinodal es un gesto de amor y de servicio eclesial de primer orden. Significa dedicación y sacrificio de mucho tiempo y de muchas energías La consulta que se hace a los grupos no se reduce a mera encuesta sociológica a la que se pueda responder rápidamente por teléfono o en la calle sin mayores compromisos. Analizar en grupo las situaciones que vivimos en la Iglesia diocesana, meditar la Palabra de Dios, acoger las llamadas a la conversión personal y comunitaria, y esto en muchos casos sin poder abandonar otras actividades, supone una generosidad y un esfuerzo extraordinarios que solamente permanece y prospera con la ayuda de la gracia y de la oración. Es más, precisa de un espíritu de cierta consagración a Dios y a su servicio incondicional.


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


La Exaltación de la Santa Cruz – 14 septiembre

En el antiguo Calendario Romano existían dos fiestas en honor de la Santa Cruz: la Invención el 3 de mayo y la Exaltación el 14 de septiembre. En España además se celebraba el Triunfo de la Santa Cruz, en conmemoración de la victoria de Alfonso XIII contra los mahometanos en las Navas de Tolosa.
La celebración actual de la Exaltación de la Santa Cruz se centra en la misma Cruz, a la que se glorifica y exalta con una liturgia sobria, libre de todo sentimentalismo y completamente impregnada de esperanza y de gozo. “Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo: en él está nuestra salvación, vida y resurrección: él nos ha salvado y libertado”.
Se compara la cruz de Jesús con el palo sobre el que Moisés elevó la serpiente de bronce. “Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna”. La cruz es el lugar privilegiado donde se manifiesta la gloria del Señor. El madero de la infamia se ha convertido por la muerte de Cristo en él, un el signo de su amor redentor, y en la señal del cristiano.”…has puesto la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que donde tuvo origen la muerte, de allí resurgiera la vida, y el que venció en un ár-bol, fuera en un árbol vencido…”

Al día siguiente se celebra la memoria de la Virgen Dolorosa, “ocasión propicia para revivir el momento decisivo de la historia de la salvación y para venerar junto con el Hijo exaltado en la Cruz a la Madre que comparte su dolor”.



J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:
San Juan Crisóstomo (349-407), predicador, “boca de oro”, obispo de Constantinopla, instaurador de buenas costumbres

1 Corintios 11,17-26.33. Si os dividís en bandos, os resulta imposible comer la cena del Señor.
Lucas 7,1-10. Ni en Israel he encontrado tanta fe.

Martes 3:
La Exaltación de la Santa Cruz. Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de Nuestro Sefior Jesucristo; en él está nuestra salvación, vida y resurrección; él nos ha salvado

Números 21,4b-9. Miraban a la serpiente de bronce Y quedaban curados.
Filipenses 2,6-11. Se rebajó, por eso Dios lo levantó sobre todo,
Juan 3,13-17, Tiene que ser elevado el Hijo del hombre.

Miércoles 3:
Nuestra Señora, la Virgen de los Dolores. La Madre piadosa estaba junto a la cruz y lloraba mientras el Hijo pendía.

Hebreos 5,7-9. Aprendió a obedecer y se ha convertido en autor de salvación eterna.
Juan 19,25-27. Triste contemplaba y dolorosa miraba al Hijo la pena.

Jueves 3:
Santos Cornefio (+253), papa, luchó contra los Novicianos, y Cipriano (210-258), obispo en tiempo de calamidades, mártires.

1 Corintios 15, 1 -11. Esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído.
Lucas 7,36-50. Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor.

Viernes 3:
San Roberto Belarmino (1542-1621), jesuita, defensor de la fe, obispo de Capua, cardenal, doctor.

1 Corintios 15,12-20. Si Cristo no ha resucitado, nuestra fe no tiene sentido.
Lucas 8,1-13. Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes.

Sábado 3:

1 Corintios 15,35-37,42-49. Se siembra lo corruptible, resucita incorruptible.
Lucas 8,4-15. Los de la tierra buena son los que guardan la palabra y dan fruto perseverando



Domingo de la 23ª semana de Tiempo Ordinario. – 05/09/2004

Escrito por Administrador el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral
PENSAMIENTOS Y EXIGENCIAS DEL CRISTIANO

Todo cristiano debe pensar con frecuencia en las exigencias que comporta ser discípulo de Jesús y seguir sus huellas. La rutina de la vida nos hace olvidadizos y desmemoriados para las condiciones del seguimiento evangélico, que han de ser entendidas siempre en un plano positivo, no como pérdida sino como ganancia.

Las exigencias que nos recuerda el texto evangélico de este domingo, texto verdaderamente interpelante, se concretan en dos verbos: posponer y renunciar. La fidelidad a Cristo exige primacía, es decir, si es necesario hay que posponer incluso a la propia familia, cuando la atadura de los afectos impide la vivencia cristiana.

El seguimiento de Jesús ha de valorarse como supremo bien, por eso no es de extrañar que haya que renunciar a otros bienes, que en óptica cristiana han de ser entendidos como inferiores, aunque los criterios valorativos terrenos los exaltan como absolutos y definitivos. Para poderse llenar de Dios, hay que vaciarse de las cosas mundanas.

Ser discípulo de Cristo es una cosa seria, como es serio tener que construir una -asa o estar dispuesto a hacer una guerra. Para ambas cosas hay que calcular muy bien los gastos totales, tener la sensatez de medir las propias fuerzas y recursos sin euforias primarias, mandar legados de paz en el tiempo oportuno, si es necesario.

¡Cuánto hay que meditar estas exigencias para organizar bien la vida!


Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
Dios no quiere que cada uno observe todos los consejos, sino solamente los que son convenientes según la diversidad de las personas, los tiempos, las ocasiones, y las fuerzas, como la caridad lo requiera. Porque es ésta la que, como reina de todas las virtudes, de todos los mandamientos, de todos los consejos, y en suma de todas las leyes y de todas las acciones cristianas, la que da a todos y a todas rango, orden, tiempo y valor.

San Francisco de Sales.


Palabra de Dios:

Sabiduría 9, 13-18

Sal 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17

Filemón 9b-10. 12-17

san Lucas 14, 25-33

Comprender la Palabra

Escuchamos hoy, en la Lectura de¡ Evangelio, la enseñanza-advertencia de Jesús a los que le acompañan, siguiéndole, por el camino, que conduce a Jerusalén (“mucha gente acompañaba a Jesús; El se volvió y les dijo.. “). El último tramo de este Camino por este mundo Jesús lo recorrerá con la cruz a cuestas, subiendo al monte Calvario, Alude el Señor a este momento, diciendo: “Quien no lleve la cruz detrás de Mi no puede ser discípulo mío”.

“No puede ser discípulo mío” -insiste el Señor tres veces. Para ser discípulo suyo, en seguimiento de Él, es preciso “posponer” a unos y a otros, incluso a si mismo, es preciso “renunciar” a todos los bienes. Entiéndanse estas expresiones sin desvirtuar su radicalidad: El, Jesucristo, Dios en Cristo, es lo único absoluto; todo lo demás es relativo.

El seguimiento de Cristo en unos casos requerirá dejar a los padres (nunca abandonarlos injustamente- ¡el 4º mandamiento!-), renunciar a fundar una familia, viviendo en castidad, renunciando a la posesión de bien alguno, viviendo en comunidad…

En otros casos el seguimiento de Cristo consistirá v.gr. en la atención a los padres, en la dedicación a la familia, en el recto uso de los bienes … Siempre requerirá “posponerse así mismo”.

“Posponer”, “renunciar” en seguimiento de Cristo, supone libre decisión, fruto de la deliberación. En este sentido los dos ejemplos, que el Señor propone: el que va a construir una casa: el rey, que presenta batalla a otro rey.

Y es necesario añadir que la decisión de seguir a Jesucristo de tantos y tantos en el transcurso de dos Milenios, es evidentemente muy difícil más aún, humanamente imposible, sin el concurso –el milagro- de la gracia divina. Es lo que, en el fondo, nos dice el Autor del Libro de la Sabiduría (1ª Lectura): “¿Quién conocerá -vivirá, cumplirá- tu designio -la vocación de seguir a Jesucristo-, si Tú no le das sabiduría, -fuerza, entusiasma- enviando tu Espíritu Santo desde el cielo”… “Sólo así (sigue diciendo el Autor) serán recios los caminos de los terrestres -en seguimiento de Cristo-, los nombres aprenderán lo que te agrada -y lo realizarán- y se salvarán con tu sabiduría (gracia) los que te agradan”.


Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

Aprendemos a “Dar Razón de nuestra esperanza” (II)


En la medida pues en que la reflexión sinodal nos ayuda a purificar ya vivir nuestra experiencia de fe con toda la verdad y autenticidad cristiana y eclesial quedamos más y más marcados por esa fe que no es reducible ni al puro sentimiento ni a desnuda teoría, sino que es un modo de ser y de existir que nos impulsa a la acción: a defender incondicionalmente la vida, a respetar y honrar la dignidad inalienable de las personas, a buscar la verdad, ser artífices de la paz y a proponer las ideas en vez de imponerlas, amar a los pecadores, a los pobres y a los más débiles. Puede decirse entonces que ya la misma preparación del Sínodo nos hace avanzar hacia esa transformación propia desde dentro de nosotros mismos y a contribuir a la renovación de la humanidad, que el Papa Pablo VI expresaba con estas palabras: “Transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la palabra de Dios y con el designio de la salvación”.


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


Natividad de Nuestra Señora – de septiembre

La Natividad de Nuestra Señora es, ,,esperanza para todo el mundo y aurora de la salvación” (Mariatis Cultus 7). Parece que esta fiesta surge en el siglo V en Jerusalén, con motivo de la dedicación de la iglesia construida sobre el presunto lugar del nacimiento de la Virgen, cerca de la piscina de Betesda, donde Jesús curó al paralítico. En el siglo XII se convirtió esta iglesia en la llamada Basílica de Santa Ana.

“Venid todos, ¡celebremos con alegría el nacimiento de la alegría del mundo entero! Hoy se ha formado en la tierra, partiendo de la naturaleza terrena, un nuevo ciclo. Hoy da comienzo para el mundo la salvación” (San Juan Darnasceno)_ De origen oriental esta fiesta pasó en el siglo VII a Occidente junto con otras tres fiestas: Anunciación, Purificación y Dormición de la Virgen. Sólo de tres personas celebra la Iglesia su nacimiento: Jesús, María y Juan Bautista. Para los demás el día del verdadero nacimiento a la vida divina es el de su muerte.

La liturgia bizantina canta: “Este es el preludio de la alegría universal- En él han comenzado a soplar los vientos que anuncian la salvación”. Se ve nacer en María la aurora de Cristo, la carne limpia que concebirá por obra del Espíritu Santo, la tierra nueva donde Dios pondrá su tienda, su morada, su presencia. “Celebremos con alegría el nacimiento de María, la Virgen, de ella salió el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios” (Antífona de entrada). “Que se alegre la Iglesia … y se goce en el nacimiento de la Virgen María, que fue para el mundo esperanza y aurora de salvación” (Oración después de la comunión).



J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:
El evangelio de Lucas es el evangelio de la Pascua, como una subida a Jerusalén, es la Buena Noticia del amo, misericordioso del Padre que espera el retorno del hijo pródigo que huyen la oveja perdida, es el evangelio de los pobres, a quienes Jesús promete la posesión del reino de Dios

1 Corintios 5,1-8. Quitad la levadura vieja, porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual, Cristo.
Lucas 6,6-11. Estaban al acecho para ver si curaba en sábado.


Martes 3:

1 Co 6,1,11. Un hermano tiene que estar en pleito y además entre no creyentes.
Lucas 6,12-29. pasó la noche orando. Escogió a doce y los nombró egoístas

Miércoles 3:
Natividad de la Santísima Virgen Maria. El nacimiento de Maria prepara la encarnación de Cristo, Ella es virgen generosa y madre fecunda.

Miqueas 5,1-4a. El tiempo en que la madre dé a luz. Romanos 8,28-30. Desbordo de gozo con el Señor.
Mateo 1,1-16.18-23. La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo,

Jueves 3:
En Madrid Santa María de la Cabeza, esposa de San Isidro Labrador, murió como anacoreta el año 1175. Inocencio XII en 1697 confirmaba el culto inmemorial que se le tendía.

1 Corintios 8,Ib-7,11-13. Al pecar contra los hermanos. turbando su conciencia insegura, pecáis contra Cristo.
Lucas 6,27-38, Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo,

Viernes 3:
En Madrid: Beatos Francisco Morales Sedeño, madrileño y José Salvanés de San Francisco, de Villarejo de Salvanés, dominicos, misioneros en Filipinas y Japón, martirizados en Nagasaki el año 1622. Beatificados por Pío IX en 1867,

1 Corintios 9,16-19.22b-27. Me he hecho todo a todos, para ganar a algunos.
Lucas 6,39^42, ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?


Sábado 3:

1 Corintios 10,14-22, Aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.
Lucas 6,43-49. ¿Por qué me llamáis “Señor, Señor, y no hacéis lo que digo?




Domingo de la 22ª semana de Tiempo Ordinario. – 29/08/2004

Escrito por Administrador el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral
LA VERDADERA HUMILDAD

¡Qué oportuno es el evangelio de este domingo! Los hombres buscamos siempre sobresalir para ser invitados y tenidos en cuenta, nos parecemos a los fariseos del tiempo de Jesús que apetecían honras exteriores y soñaban con destacarse de la plebe. El egoísmo puede cegarnos de soberbia e impedirnos ver a los que son más dignos. La autojustificación y la arrogancia nunca son buena consejeras.

Los fariseos (¿nosotros?) se ponían en los primeros puestos de los banquetes para mirar, observar, pasar revista, descalificar a los demás. Se convertían en jueces creyendo que así no eran juzgados. Cuántas veces las cenas y comidas son mentideros y ocasiones que menosprecian a los inferiores socialmente y que rompen la convivencia e igualdad de todos.

Los que somos invitados por Cristo a su mesa deberíamos poseer la virtud del “último puesto”, que nos hace reconocer sinceramente que nuestro “curriculum vitae” no es notable, incluso contradictorio. Ante Dios no valen pretensiones ni suficiencias, sino coherencia y humildad. La invitación nos llega no por merecimientos humanos, sino por gracia.

La humildad cristiana no consiste en cabezas bajas y en cuellos torcidos, sino en reconocer que debemos doblegar el corazón por el arrepentimiento, para que nuestra fe no sea pobre, nuestra esperanza coja y nuestro amor ciego.

Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
Realmente, hermanos, no puede subsistir en nosotros la humildad si no se nutre de un saludable temor, ni la obediencia si no la hace amable el espíritu de piedad, ni la justicia si no está imbuída de la ciencia espiritual, ni la paciencia si no es sostenida por el espíritu de fortaleza, ni la misericordia si no va alimentada por el don de consejo, ni la pureza de corazón si no es conservada por la sabiduría. Todas estas virtudes se encuentran, y plenamente, en Cristo, en el que e bien no se halla parcialmente, sino en toda su plenitud.



Beato Elredo de Rievaulx
Sermón en la anunciación del Señor


Palabra de Dios:

Eclesiástico 3, 17-18. 20. 28-29

Sal 67, 4-5ac. 6-7ab. 10-11

Hebreos 12, 18-19. 22-24a

san Lucas 14, 1. 7-14

Comprender la Palabra

“Entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer Y ellos le estaban espiando”. Comienza así la Lectura del Evangelio de este Domingo. “Estaban espiando si curaba en Sábado”. Y así fue. Curó a un enfermo de hidropesía. Y justificando la curación precisamente en Sábado, les dejó sin palabra. Pero este milagro de curación, que sólo cuenta San Lucas, se omite en la Lectura del Evangelio.

Las consideraciones, que hace Jesús sobre la actitud insensata de los convidados, que “ocupan los primeros puestos”, y el consejo, que le da al que había invitado a los comensales, fueron probablemente el discurso que Jesús, como invitado, tenía que pronunciar, según costumbre.

El consejo de Jesús de “ir a sentarse en el último puesto” recuerda aquella otra sentencia de Jesús. “el que quiera ser primero, que sea el último, el servidor de todos “. Sólo así el hombre “sube más arriba”: llega a ser plenamente. Y entonces “quedará muy bien” ante Dios y ante los hombres. En el fondo de su enseñanza Jesús se nos dice a Sí mismo. El es el Servidor, que “se humilló y por eso fue ensalzado”.

Con el consejo, dado al anfitrión de “invitar a pobres, lisiados, cojos y ciegos” evoca el Señor la gran revelación, que nos hace de su presencia misteriosa en todo prójimo necesitado (“Tuve hambre y me disteis de comer”).

“Dichoso tú -concluye el Señor-, porque no pueden pagarte; te pagarán, cuando resuciten los justos” (“Venid, benditos de mi Padre.., “).

En la Parábola de los “invitados a la Boda, según la versión de San Lucas, que este año no se lee vuelven a aparecer las cuatro categorías de invitados y por el mismo orden: “pobres, lisiados, cojos y ciegos”; invitados por Dios, por Cristo.

En el fondo de la enseñanza de Jesús resuenan las palabras del Libro del Eclesiástico (1ªLectura): “En tus asuntos procede con humildad .. hazte pequeño en las grandezas humanas “.



Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

Aprendemos a “Dar Razón de nuestra esperanza” (I)


Con la preparación del Sínodo habremos también de capacitarnos para “dar razón de nuestra esperanza”. Reflexionar sobre los problemas, dialogar como hermanos para comprenderlos mejor Compartir nuestras experiencias de fe y vida cristiana a la luz de las enseñanzas de la Sagrada Escritura y de la Tradición de la Iglesia, es seguro que nos facilitará el expresar con nuestra propias palabras lo que nos aporta a nosotros mismos la fe íntegra en Jesucristo y la plena y sincera pertenencia a la Iglesia. Ser de Jesús conlleva la pertenencia a la Iglesia. En mucha ocasiones el anuncio del Evangelio tendrá que empezar de este sencillo modo, al hilo quizá de un conversación aparentemente poco importante, para terminar contando con sinceridad y alegría la plenitud de nuestra experiencia personal de la existencia cristiana. Así es como se suelen alumbrar los nuevos propósitos y los cambios de vida que remueven en al cristiano y a la comunidad eclesial .


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


Martirio de San Juan Bautista – 29 agosto

La memoria del martirio de Juan Bautista, precursor del Señor, se remonta a la dedicación de una cripta en Sebaste, Samaría, donde se veneraba su cabeza ya a mediados del siglo IV. Tal veneración estaba presente en Jerusalén, y en todas las iglesias de Oriente en el siglo VI, y en el VII en Roma, con el título de “degollación de san Juan Bautista”. El relato de esta decapitación, realizada en la fortaleza de Maqueronte, a oriente del mar Muerto, a donde Herodes Agripa se retiraba de vacaciones, se lo hicieron saber a Jesús verbalmente Juan y Andrés, discípulos del Bautista. Fue condenado a muerte para saciar el deseo de venganza de Herodías, mujer de Herodes Agripa, tras la danza de Salomé.
Juan Bautista, asceta y mártir, padre de los monjes y de cuantos luchan hasta derramar su sangre por Cristo, realizó en su persona dos estilos de santidad, Su nacimiento, el 24 de junio, y su evocación en Adviento, próxima a la Navidad, es como un anuncio de la salvación, ante la que da un salto de alegría. Su martirio manifiesta la calidad del alma del profeta y la plenitud de su respuesta a la llamada de Dios. “Él saltó de alegría en el vientre de su madre al llegar el Salvador de los hombres, y su nacimiento fue motivo de gozo para muchos. Él fue escogido entro todos los profetas para mostrar a las gentes el Cordero que quita el pecado del mundo. Él bautizó en el Jordán al autor del Bautismo, y el agua viva tiene, desde entonces, poder de salvación para los hombres. Y él dio, por fin, su sangre como supremo testimonio por el nombre de Cristo (Prefacio).


J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:

1 Corintios 2,1-5. Os anuncié el misterio de Cristo crucificado.
Lucas 4,16-30. Me ha enviado a anunciar el evangelio a los pobres. Ningún profeta es bien mirado en su tierra.

Martes 3:

1 Corintios 2, 10b- 16. A nivel humano, uno no capta lo que es propio del Espíritu de Dios; en cambio, el hombre de espíritu tiene un criterio para indagarlo todo.
Lucas 4,31-37. Sé quien eres: el Santo de Dios.

Miércoles 3:

1 Corintios 3,1-9. Nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros campo de Dios, edificio de Dios.
Lucas 4,38-44. También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado.

Jueves 3:

1 Corintios 3,18-23. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.
Lucas 5,1-11. Dejándolo todo, lo siguieron.

Viernes 3:
San Gregorio Magno (540-604), prefecto de Roma, nuncio, teólogo, papa.



1 Corintios 4,13. El Señor pondrá al descubierto los designios del corazón.
Lucas 5,33-39. Llegará el día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán.


Sábado 3:

1 Corintios 4,6b-15. Hemos pasado hambre y sed y falta de ropa.
Lucas 6,1-5. ¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?




Domingo de la 21ª semana de Tiempo Ordinario. – 22/08/2004

Escrito por Administrador el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral
ESFORZARSE POR LA SALVACIÓN

La salvación siempre supone esfuerzo, decisión, conversión continua. El Reino que se nos promete es para los valientes, animosos y alentados. Para salvarse no basta con estar inscrito en el registro parroquial, ni haber entrado una vez a la Iglesia por medio del bautismo, sin querer entrar todos los días por la puerta estrecha de la fidelidad al mensaje evangélico y del compromiso personal.

Las puertas de la gracia se abren de par en par, pero son estrechas, pues la oferta de perdón y salvación supone y exige adelgazar en nuestra cobardía y egoísmo. Nuestro verdadero salvoconducto o pasaporte no es aquel que dice: “católico de toda la vida” ó “bautizado de niño”, sino la hoja de servicios de cada día que con borrones testimonia nuestra actitud personal de conversión y esfuerzo por superar el pecado.

No nos vale decir al Señor que “hemos comido y bebido contigo…”pues este argumento solamente puede significar que hemos conocido a Jesús, pero no he-mos transformado nuestra vida bajo las exigencias de su llamada.

Lo más consolador del evangelio de este domingo es que 9os últimos serán los primeros”. Estamos a tiempo. No hay lugar para el desánimo. Tenemos puesto reservado para sentarnos a la mesa en el Reino de Dios, si practicamos la justicia. Lo que importa es avanzar por el camino estrecho que nos lleva a la salvación.


Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
Como reinar en el cielo no es otra cosa que confundirse de tal modo con Dios y con todos los santos, ángeles y hombres, por el amor, en una sola voluntad, que todos juntos no ejercen más que un sólo y único poder, ama a Dios más que a ti mismo, y comienzas ya a tener lo que allí deseas perfectamente poseer, Ponte de acuerdo con Dios y con los hombres -con tal que éstos no estén en desacuerdo con Dios-, y ya empiezas a reinar con Dios y con todos los santos. Pues en la medida en que estés ahora de acuerdo con la voluntad de Dios y de los hombres, concordarán entonces Dios y todos los santos con tu voluntad. Si quieres, pues, ser rey en el cielo, ama a Dios y a los hombres como debes, merecerás ser lo que deseas.

San Anselmo de Cantorbery, Carta 112


Palabra de Dios:

Isaías 66, 18-21

Sal 116, 1. 2

Hebreos 12, 5-7. 11-13

san Lucas 13, 22-30

Comprender la Palabra

“¿Serán pocos los que se salven?” pregunta uno a Jesús. La pregunta es intencionada, quizá malintencionada, Por “pocos” entiende el que pregunta los judíos exclusivamente; en manera alguna los no-judíos, a no ser que se hicieran judíos de religión.

Jesús responde indirectamente. Se salvan los que entran en “la sala del Banquete” del Reino de Dios; los que “se esfuerzan en entrar por la puerta estrecha”, que da acceso a la Sala del Banquete del Reino de Dios. Es decir, los que responden sinceramente a la llamada de Dios en “la enseñanza”, que Jesús va impartiendo, mientras va de camino a Jerusalén (De nuevo la reiterada advertencia de San Lucas sobre el “camino “, que conduce a Jesucristo al Acontecimiento de su Pascua, que tendrá lugar en Jerusalén),

Se salvarán, por tanto, todos los que respondan a la llamada de Dios -la llamada de Dios en Jesucristo- (y sólo Dios conoce la autenticidad de la respuesta), como respondieron “Abraham, Isaac y Jacob y todos los profetas ” y como irán respondiendo todos los que “vayan llegando de Oriente y Occidente, del Norte y del Sur y se sienten a la mesa en el Reino de Dios “, es decir los no judíos.

“Os digo -dice el Señor- que muchos intentarán entrar -en la Sala del Banquete- y no podrán “; se encontrarán con “la puerta cerrada ” al no reconocer al Señor, que, con sus enseñanzas, les instaba a entrar en la Sala del Banquete.

La respuesta del Señor “no sé quienes sois, alejaos de Mí, malvados«, es grave. Nos resistimos a entenderla como inexorable reprobación eterna, Sin embargo ahí están sus palabras como llamada a nuestra responsabilidad personal.





Las palabras del Señor van dirigidas, en primer lugar, a oyentes judíos. Recordemos a propósito que muchos judíos -nos dice San Lucas en su Libro de los Hechos de los Apóstoles- rechazaban el Evangelio, que San Pablo anunciaba en sus viajes misionales, quedándose fuera de la Iglesia, símbolo, en este mundo, de la Sala del Banquete del Reino de Dios. En el anuncio de Cristo “y vendrán de Oriente y Occidente…” se cumple la profecía de Isaías (1ªLectura). Un nuevo Pueblo de Dios (“naciones de toda lengua … que nunca oyeron mi Fama ni vieron mi Gloria”), en el que ya no habrá diferencias entre judíos y no judíos, se reunirá en la Nueva Jerusalén (“mi monte santo de Jerusalén”) y “afluirán al Nuevo Templo” -Jesucristo, su Cuerpo Misterioso ” con “ofrendas ” -la ofrenda de sí mismos en comunión con Cristo.

Más aún, “de todos los países”, no judíos “traerán a vuestros hermanos” (judíos).



Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

Aprendemos a mirar con amor a las personas a las que somos enviados


En la preparación del Sínodo hemos de aprender, pues, a mirar con amor a las personas a las que somos enviados por la Iglesia, movidos por los mismos sentimientos del Señor misericordioso, humildemente, sin desahuciar ni rechazar de entrada a nadie, Hay que afinar el alma para llegar a reconocer las huellas de la gracia de Dios en ellas, por muy situadas en el pecado y hasta muy deshumanizadas que nos parezcan, con sus luces y sus sombras, porque en esa obra (le la gracia ha de apoyarse nuestro anuncio de Jesucristo, claro y significativo en las palabras v fiable en el testimonio de la vida. No otra debe ser la actitud que habrá de guiar nuestra mirada cuando la fijemos en el estado actual espiritual y pastoral de nuestras comunidades: en medio de sus limitaciones, errores e incluso pecados y desviaciones, se está abriendo paso la acción santificadora y renovadora del Espíritu Santo, que es preciso descubrir y secundar.


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


Santa María Virgen, Reina – 22 de agosto

La memoria de Santa Maria Virgen, Reina es paralela a la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del universo, que se celebra en el último domingo del año litúrgico, y prácticamente le ha dado pie el arraigo de esta última. En 1954, al finalizar el año mariano para el centenario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, Pío XII no tuvo que hacer más que recoger el sentir popular para instituir la fiesta de Maria Reina, que debería celebrarse el 31 de mayo. Volvió a coronar la imagen de María Salus Populi Romani. En la reforma del calendario litúrgico de 1969 la fiesta de la realeza de María ha sido trasladada al 22 de agosto, octava de la Asunción, “para que aparezca más clara la conexión entre la realeza de la Madre de Dios y su asunción”. “Hoy la Virgen María sube a los cielos; alegraos, porque reina con Cristo para siempre” (antífona Magnificat 15 agosto). “La Virgen inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original, terminado el decurso de su vida terrena, fue asunta en el cuerpo y alma a la gloria eclesial y fue ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores y vencedor del pecado y de la muerte” (Lumen Gentium, 59). “La solemnidad de la Asunción se prolonga jubilosamente en la celebración de la fiesta de la realeza de María, que tiene lugar ocho días después y en la que se contempla a aquella que, sentada junto al rey de los siglos, resplandece como reina e intercede como madre” (Marialis Cultos, 6). Se trata de una reina que es al mismo tiempo madre, o mejor, de una reina que lo es por ser madre del Rey y porque ejerce sobre nosotros su realeza como una madre. “La Virgen, que quiso llamarse tu esclava, fue elegida madre del Redentor y verdadera madre de los que viven, y ahora, exaltada sobre los coros de los ángeles, reina gloriosamente con su Hijo, intercediendo por todos los hombres como abogada de la gracia y reina de misericordia” (Rito de la coronación de imágenes de la Virgen María).



J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:
Santa Rosa de Lima (1586-1617), patrona de Hispanoamérica. Su vida, admirable en su sencillez, alimentada con una intensa oración, transcurrió entre las faenas del hogar y el cuidado de los necesitados.

2 Tesalonicenses 1,1-5.11b-12. El Señor es glorificado en vosotros y vosotros en él.
Mateo 23,13-22. ¡Ay de vosotros, guías ciegos!

Martes 3:
San Bartolomé, apóstol. Felipe lo presentó al Señor. Después de la Ascensión predicó el Evangelio en la India, donde fue martirizado.

Apocalipsis 21,9b-14. Doce basamentos que llevaban doce nombres; los nombres de los apóstoles del Cordero.
Juan 1,45-51. Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.

Miércoles 3:
San Luis (1214-1270), rey de Francia, se distinguió por su espíritu de penitencia y de oración y su amor a los pobres. 0 San José de Calasanz (1557-1648), presbítero, dedicó su vida a instruir a los niños pobres, para lo que fundó una Congregación religiosa

2 Tesalonicenses 3,6,-10.16-18 El que no trabaja. que no coma.
Mateo 23,27-32, Sois hijos de los que asesinaron a los profetas.

Jueves 3:
La Iglesia de Corinto era una comunidad de gente humilde, en una ciudad cosmopolita y corrompida. Había facciones y disputas, Pablo les habla de unidad y de la sabiduría de la cruz.


Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars (1843-1897), virgen, patrona de la ancianidad.

1 Corintios 1,1-9. Por él habéis sido enriquecidos en todo.
Mateo 14,42-51. Estad preparados.

Viernes 3:
Santa Mónica (331-387), madre de San Agustín, y ejemplo de madre cristiana.

1 Corintios 1,17-25. Predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los hombres, pero para los llamados a Cristo, sabiduría de Dios.
Mateo 25,1-13. ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!

Sábado 3:
San Agustín (354-430), obispo de Hipona, doctor, figura cumbre por sus sermones y escritos.

1 Corintios 1,26-31. Dios ha escogido lo débil del mundo.
Mateo 25,14-30. Has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu Señor.




Domingo de la 20ª semana de Tiempo Ordinario. La Asunción de la Virgen María – 15/08/2004

Escrito por Administrador el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral
ASUNCIÓN DE LA VIRGEN

La Asunción de la Virgen en cuerpo y alma a los cielos, celebrada en medio del calor estival a mediados de agosto es como un soplo de frescura y de aire limpio, que nos llena de inmensa alegría. Esta solemnidad nos orienta hacia el destino final del creyente, destino de vida y de comunión. El sentido religioso hace más vivo el sentido de la vida más allá de la muerte, del encuentro con Dios, de la asunción con él.

María es la presencia de Dios entre nosotros, que lleva dentro de sí a Cristo. María es la mujer del Apocalipsis, el arca, el cielo, el vientre bendito, la sierva del Señor. Dios se hace hombre y en María el hombre es llamado a la comunión con Dios.

María es el signo vivo de la presencia de Dios en medio de la humanidad y el arca de la nueva alianza; por eso su figura es favorable a la de la Iglesia, que debe ser semilla, pobre y consagrada a Dios como María.

La Asunción es la celebración de la recuperación total en Dios del existir humano. María es el signo y la anticipación de nuestro destino de gloria. Por eso la esperanza de nuestra asunción debe acompañar el oscuro camino en el desierto de la existencia cotidiana y en la agonía última de la muerte.

El leccionario de la Misa del día está construido sobre una serie de antítesis. La primera lectura presenta el contraste entre el bien y el mal (el hijo y el dragón). La segunda lectura contrasta la vida y la muerte. Y el evangelio marca la diferencia entre pobreza y poder- La liturgia de este día es un mensaje de esperanza, sabiendo que triunfará el bien, que la vida aniquilará la muerte, que la pobreza vencerá a los soberbios y potentes.

María es primicia de los redimidos, imagen de la Iglesia de María, como la Iglesia salvada por Cristo, da a luz a su vez al mismo Cristo, que crece con la Iglesia hasta llegar a incorporar y recapitular el universo.

Al celebrar la Asunción de María creemos que nosotros y el mundo caminamos a una transformación y glorificación que ya ha sucedido en María. Por eso su “Magnificat” es canto de fe en la acción transformadora de Dios y modelo para nuestra oración cristiana, porque es plegaria bíblica, esencial, concreta, cristológica y universal, que alumbra nuestra fe e ilumina nuestra esperanza.


Andrés Pardo


Palabra de Dios:

Apocalipsis 11, l9a; 12, 1. 3-6a. l0ab

Sal 44, l0bc. 11-12ab. 16

san Pablo a los Corintios 15, 20-27a

san Lucas 1, 39-56

Comprender la Palabra

Como la Concepción Inmaculada de María, así también la Asunción Gloriosa en cuerpo y alma al cielo está implícitamente revelada por Dios. Nunca podrá ser conocida como dato histórico verificable.

La Iglesia ha llevado, en el curso de los tiempos, en la entraña de su Fe -la Fe de la Iglesia-, esta Revelación sobre María y la ha ido desentrañando en su reflexión, en su plegaria, en sus celebraciones, por la acción del Espíritu Santo, que guía a la Iglesia hasta el conocimiento de la Verdad plena. El 1 de Noviembre de 1950 el Papa Pío XII declaró y definió solemnemente lo que era Fe de la Iglesia de todos los tiempos.

En la Sagrada Escritura, en las Lecturas Bíblicas, que hoy escuchamos, la Asunción-Glorificación de María está insinuada, v.gr., en el Libro del Apocalipsis (1ª Lectura): “Se abrieron las puertas del Templo Celeste y dentro de él se vio el Arca de la Alianza” -María es invocada como el Arca de la Alianza, pues Ella llevó en su seno a quien es la Alianza nueva y eterna de Dios con su pueblo. Y sobre todo está insinuada la Asunción- Glorificación de María en “la Mujer, vestida de sol, la luna por pedestal, coronada de doce estrellas … que da a luz un Varón, destinado a gobernar a los pueblos”.

“La Mujer” simboliza al Pueblo de Dios, Israel, el Pueblo de las Doce Tribus (las doce estrellas), cuya razón de ser fue dar a luz al Mesías (Cristo); y es también símbolo de la Iglesia, el Nuevo Israel, cuya misión es dar a luz a Cristo en medio del mundo; y es principalmente María, la Hija de Israel por excelencia, la Imagen acabada de la Iglesia, por quien nos vino Cristo, el Fruto bendito de su vientre.

Las palabras elogiosas de Isabel a María en su Visitación (Lectura del Evangelio) van más allá de lo que Isabel podía imaginar. Por su Asunción- Glorificación María es “bendita entre todas las mujeres”, pues en Ella, como dirá en su Cántico de Alabanza, “el Señor ha hecho obras grandes”.

La Entronización del Mesías-Cristo en su Reino Gloriosa conlleva la entronización de María, como dice el Salmista: “De pie a tu derecha está la Reina, enjoyado de oro”.

El Apóstol (2’Lectura) se refiere a nuestra resurrección en Cristo y dice: “Primero Cristo, como primicia, después, cuando Él vuelva, todos los cristianos… “. Pero María se nos ha anticipado en seguimiento de Jesucristo su Hijo.

Misa vespertina de la Vigilia

También en las Lecturas Bíblicas de la Misa de la Víspera de la Asunción de María encontramos presagios del Misterio, que celebramos: su Glorijicación.

En la Lectura del Evangelio escuchamos doble alabanza a María en forma velada Michoso el vientre, que te llevó y los pechos, que te criaron “-exclamó una mujer, entusiasmada por lo que Jesús estaba diciendo. Y Él le contestó: “Dichosos (nadie más que Maria) los que escuchan la Palabra de Dios v la cumplen”.

También podemos ver insinuada la Asunción de María en la 1ª Lectura, en la que se nos describe la Traslación procesional del Arca de la Alianza, en tiempos del Rey David (unos mil años antes de Cristo).

María, asunta, subida, a la Gloria del Cielo, es “el Arca”, que contuvo en su seno al Señor; “el Arca de la Alianza Nueva y Eterna”,

En María se ha cumplido ya, anticipadamente, lo que el Apóstol nos anuncia en la 2ª Lectura y esperamos que se cumpla.



Avelino Cayón


celebrar mejor


Pregón de la Asunción de la Virgen

Exulten los coros de los ángeles,
exulten la multitud de los santos.
Acojan con fiesta a su Reina
entre el júbilo de todo lo creado.

Alégrese la Iglesia todavía peregrina
y cante alabanzas a Dios Padre todopoderoso:
porque ha hecho grandes cosas en la humilde Sierva
elevada al trono real del Hijo.

Esta es la Pascua de la Virgen Madre,
que sube en cuerpo y alma a la gloria de los cielos,
primicia luminosa de la Iglesia futura,
que tendrá cumplimiento perfecto en el Reino.

Éste es el día en que el nuevo Adán,
vencedor del pecado y de la muerte,
enaltece junto a sí a la nueva Eva,
su obediente y generosa compañera.

Hoy la Virgen Madre de Dios,
inmaculada en su concepción,
intacta en el parto virginal,
triunfa sobre la corrupción del sepulcro.

Oh día festivo de bodas:
la excelsa Hija de Sión,
se presenta al Esposo, al Señor,
adornada de pura belleza.

Oh día de esperanzas supremas:
hoy se ha encendido en el cielo la Estrella
que nos señala el camino a todos
con los rayos suaves de la luz divina.

Éste es el día de paz y esperanza,
que ve cómo la gloria del Hijo adorna a la Madre,
mediadora de gracia,
inclinada sobre los pasos de todos sus hijos.

Acoge, oh Dios, nuestra oración,
en este día de fiesta
brille también en nosotros aquella luz
que refulge plenamente en Maria.

A tí, Dios Padre, toda alabanza y gloria,
que vives y reinas con Cristo tu Hijo,
en la unidad del Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.


Para la Semana

Lunes 3:
San Esteban de Hungría (969-1038), rey justo y piadoso,

Ezequiel 24,15-24. Ezequiel os servirá de señal: haréis lo mismo que él ha hecho.
Mateo 19,16-22. Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, así tendrás un tesoro en el cielo.

Martes 3:

Ezequiel 28, 1 – 10. Eres hombre y no dios; te creías listo como los dioses.
Mateo 19,23-30. Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios.

Miércoles 3:
En Madrid Beato Nicolás Factor (1520), presbítero, predicador en Valencia y Cataluña, confesor en las Descalzas Reales de Madrid.

Ezequiel 34,1-11. Libraré a mis ovejas de sus fauces para que no sean su manjar.
Jueves 3:
San Juan Eudes (1601-1680), presbítero, destacó por su devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y de María. 0 San Ezequiel Moreno (1848-1906), obispo, desarrolló un celo apostólico excepcional en Colombia.

Ezequiel 36,23-28. Os daré un corazón nuevo y os infundiré mi espíritu.
Mateo 22,1-14. A todos los que encontréis convidadlos a la boda.


Viernes 3:
San Bernardo (1090-1153), abad de Claraval, recorrió los caminos de Europa, predicando paz y unidad.

Ezequiel 37,1-14. Huesos secos, escuchad la palabra del Señor. Os haré salir de vuestros sepulcros, casa de Israel.
Mateo 22,34-40. Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo.


Sábado 3:
San Pío X (1835-1914), papa, humilde y bondadoso, recorrió todos los grados de la jerarquía.

Mateo 23,1-12. No hacen lo que dicen.
Ezequiel 43,1-7a. La gloria del Señor entró en el Templo.




Domingo de la 19ª semana de Tiempo Ordinario. – 08/08/2004

Escrito por Administrador el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral
VIGILANTES DESDE LA FE

Estar en vela significa renunciar al sueño de la noche. Se suele renunciar al sueño para prolongar el trabajo, para cuidar a un enfermo, para evitar ser sorprendido por el enemigo. Por eso estar en vela es lo mismo que ser vigilante, luchar contra el torpor y la negligencia a fin de conseguir lo que nos proponemos.

El cristiano vive en vigilia para estar pronto a recibir al Señor cuando llegue, ya sea entrada la noche o de madrugada. Todos sabemos que los trabajos de día son más activos, que en la luz estamos más despreocupados. Sin embargo, por la noche instintivamente nos situamos en actitud más expectante, agudizamos el oído ante cualquier ruido, somos más sensibles ante cualquier destello de luz. De ahí que ser vigilante es siempre un trabajo comprometido y responsable, sobre todo cuando hay que vivir en la noche sin ser de la noche.

Mal se puede vigilar si la lámpara de la fe está apagada o escasea el aceite de la esperanza. La alerta supone atención a lo primordial y despego de lo accesorio; exige también sobriedad, es decir, renuncia a los excesos nocturnos. Y no hay que ser vigilante solamente un día, sino todos, pues el cristiano es el hombre perseverante que espera siempre el retorno del Señor.

Andrés Pardo


Para orar con la liturgia
Sea la fe precursora de tu camino, sea la Escritura divina tu camino. Bueno es el celestial guía de la palabra. Enciende tu candil en esta lámpara, para que luzca tu ojo interior, que es la lámpara de tu cuerpo. Tienes multitud de lámparas; enciéndelas todas, porque se te ha dicho: “Tened ceñida la cintura y encendida las lámparas». Donde la oscuridad es muy densa, se necesitan muchas lámparas, para que en medio de tan profundas tinieblas brille la luz de nuestros méritos.

San Ambrosio de Milán
Comentario sobre el salmo 118


Palabra de Dios:

Sabiduría 18, 6-9

Sal 32, 1 y 12. 18-19. 20 y 22

Hebreos 11, 1-2. 8-19

san Lucas 12, 32-48

Comprender la Palabra

Agrupa el Evangelista San Lucas -en la Lectura del Evangelio de este Domingo cuatro breves parábolas del Señor, dirigidas a los discípulos, mientras va de camino a Jerusalén.

En la primera Parábola insiste el Señor en el desprendimiento necesario de los bienes de este mundo para “tener un tesoro en el cielo” y “poner en él nuestro corazón”. Esta primera Parábola guarda relación con la enseñanza de Jesús sobre el espíritu de pobreza, que escuchábamos el Domingo pasado. (Recordemos la Parábola del Avaro Insensato).

En las otras tres Parábolas el Señor nos inculca la permanente actitud de vigilancia: vigilancia activa, cumpliendo fielmente la tarea encomendada. Así la Parábola del Dueño de la casa y la del Administrador al frente de la servidumbre o la de los Criados vigilantes, Nuestro vida está finalizada por el encuentro imprevisible con el Señor

Es esta última Parábola, la de los Criados vigilantes, la que requiere principal-mente nuestra atención, si tenemos en cuenta la lª Lectura. Esto es un fragmento de un poema del Libro de la Sabiduría, en el que se evoca la Historia de la Salvación antes de Cristo. El fragmento escogido alude veladamente a la Cena Pascual judaica, instituida en la Noche memorable de la Pascua -Paso, Éxodo- de Egipto a la Tierra Prometida; Cena, conmemorativa del Acontecimiento, en la que -dice el Autor- “nos honrabas llamándonos a Tí”, cena, festiva, en la que “…empezaron a entonar los himnos tradicionales”.

Al escucharla Parábola de los Criados Vigilantes no podemos menos que pensar en la solemne Vigilia Pascual. “…las lámparas encendidas… esperando a que el Señor vuelva y llame a la puerta”. (Recordemos el Rito Inicial de la Luz: las velas, encendidas en la llama del Cirio Pascual) “…os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo” (La Celebración de la Eucaristía de la Noche de la Pascua y, de toda Eucaristía; es siempre el Señor quien nos sirve).

La Parábola evidentemente apunta al momento culminante de nuestra vida. nuestra entrada en el Banquete del Reino Glorioso, que se nos anticipa en la Celebración Eucarística más importante del Año cristiano y en toda celebración eucarística.

Avelino Cayón


el Sínodo Diocesano

Aprendemos a tener en cuenta la sed de verdad de cada persona y de la sociedad


La exhortación La Iglesia en Europa nos ayuda en el lúcido discernimiento y concreción de este proceso del anuncio misionero de Jesucristo en la sociedad madrileña cuando nos advierte: “La misión de cada Iglesia particular en Europa es tener en cuenta la sed de verdad de toda persona y la necesidad de valores, auténticos que animen a los pueblos del Continente. Ha de proponer con renovada energía la novedad que la anima”.


Antonio María Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid
15 octubre 2003

al ritmo de la semana


San Lorenzo, diácono y mártir – 10 de Agosto

Es muy antigua la fiesta del mártir diácono romano Lorenzo, que sufrió el martirio en la Vía Tiburtina, naciendo para el cielo el 10 de agosto del año 258, cuatro días después de los demás diáconos romanos que fueron ajusticiados con el papa Sixto 11. Ya se celebraba su fiesta en el siglo IV con una vigilia solemne de oraciones. La historia de su martirio cuenta la última fase del mismo, lleno de crueles tormentos, que Lorenzo, ya extendido en la parrilla ardiente e invitado aún a sacrificar a los dioses, respondió: “Yo me ofrezco a Dios en sacrificio de suave olor, porque un espíritu contrito es un sacrificio para Dios”. Y mientras los verdugos atizaban el fuego, dirigiéndose a Decio, le dice: “Mira, miserable, ya has asado un costado; dale la vuelta y cómetelo. Yo te doy gracias, Señor Jesucristo, porque he merecido franquear las puertas de tu reino”.

Según una tradición legendaria Lorenzo habría sido martirizado por haber desobedecido a una ley fiscal, que imponía entregar los supuestos tesoros de la Iglesia. Después de haber reunido a todos los pobres y enfermos, le habría dicho al juez: “He aquí los tesoros de la Iglesia”. “Los flagelos del verdugo, las llamas, los tormentos, las cadenas sólo pudo vencerlos la fe de Lorenzo” (Inscripción en la basílica de San Lorenzo Extramuros).

“Cristo, tu Hijo, ofreciendo su vida por nuestro rescate, nos amó hasta el fin y así nos enseñó que no hay amor más grande que el de aceptar la muerte por los hermanos. En esta escuela, Lorenzo, discípulo auténtico y fiel, dio a los hombres, con su martirio, la prueba suprema de amor” (Prefacio Misal Ambrosiano).


J. L. O.

Para la Semana

Lunes 3:
Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), patrona de Europa (1891-1942), de gran talento, bautizada a los 31 años, carmelita, humilde. Murió en la cámara de gas de Auschwitz.



Eclesiástico 51,1-12. Me auxiliaste con tu gran misericordia,
Mateo 10,28-33. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo.

Martes 3:
San Lorenzo (s. III), diácono de la Iglesia de Roma, martirizado en la persecución de Valeriano.

2 Corintios 9,6-10. Al que da de buena gana lo ama Dios
Juan 12,24-26 A quien me sirva, el Padre le premiará.


Miércoles 3:
Santa Clara (1193-1253), virgen, imitadora de San Francisco de Asís, fundadora de las Clarisas.



Ezequiel 9,1-7;10,18-22. La marca en la frente de los que se lamentan afligidos por las abominaciones de Jerusalén.

Mateo 18,15-20. Si te hace case, has salvado a tu hermano

Jueves 3:
Santa Juana Francisca de Chantal (1572-1641), madre de seis hijos, fundadora del Instituto de la Visitación.

Ezequiel 12,1-12. Emigra a la luz del dio, a la vista de todos.

Mateo 18,21-19,1. No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Viernes 3:
San Ponciano, papa y San Hipólito, presbítero, condenados a trabajos forzados en las minas de Cerdeña durante la persecución del emperador Maximino (s. III),

Ezequiel 16,1-15,60.63, Tu belleza era completa con las galas con que te atavié; y te prostituiste. Mateo 19,3-12. Por los tercos que sois permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así.
Sábado 3:
San Maximilino-María Kalbe (+1941) Ofreció su vida en el campo de concentración de Auschwitz: como holocausto de caridad

Ezequiel 18,1-10 13b,30-32, Os juzgaré a cada uno según su proceder.

Mateo 19,13-15. No impidáis a los niños acercarse a mi; de los que son como ellos es el reino de los cielos.



septiembre 2017
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