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14/11/2017 – Martes de la 32ª semana de Tiempo Ordinario.

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PRIMERA LECTURA
Los insensatos pensaban que habían muerto, pero ellos están en paz
Lectura del libro de la Sabiduría 2, 23-3, 9

Dios creó al hombre incorruptible y lo hizo a imagen de su propio ser; mas por envidia del diablo entró la muerte en el mundo, y la experimentan los de su bando.

En cambio, la vida de los justos está en manos de Dios, y ningún tormento los alcanzará.

Los insensatos pensaban que habían muerto, y consideraban su tránsito como una desgracia, y su salida de entre nosotros, una ruina, pero ellos están en paz.

Aunque la gente pensaba que cumplían una pena, su esperanza estaba llena de inmortalidad.

Sufrieron pequeños castigos, recibirán grandes bienes, porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de él.

Los probó como oro en crisol, y los acepto como sacrificio de holocausto.

En el día del juicio resplandecerán y se propagarán como chispas en un rastrojo.

Gobernarán naciones, someterán pueblos y el Señor reinará sobre ellos eternamente.

Los que confían en él comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque la gracia y la misericordia son a para sus devotos y la protección para sus elegidos.

Palabra de Dios.

Sal 33, 2-3. 16-17. 18-19
R. Bendigo al Señor en todo momento.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloria en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R.

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias.
El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R.

Aleluya Cf, Jn 14, 23
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. El que me ama guardará mi palabra – dice el Señor -,
y mi Padre lo amará, y vendremos a él. R

EVANGELIO
Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 17, 7-10

En aquel tiempo, dijo el Señor:

«¿Quién de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo:

“En seguida, ven y ponte a la mesa”?

¿No le diréis:

“Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”?

¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo que se os mandado, decid:

“Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer”».

Palabra del Señor.

Domingo de la 33ª semana de Tiempo Ordinario. – 19/11/2017

Escrito por webmaster el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral

TENER TALENTO

La palabra “talento” hace referencia, en la parábola evangélica que se lee en la Misa de este penúltimo domingo del tiempo ordinario, a una moneda imaginaria de los antiguos griegos y romanos. Pero en el lenguaje actual tiene otro sentido; significa don de la inteligencia y brillante capacidad intelectual. También puede servir para designar el conjunto de dones con que Dios enriquece a los hombres: fortuna, nacimiento, sabiduría, fuerza, belleza, bondad.


Dios nos hace el don inmerecido, gratuito, casi inconcebible, de cinco, dos y un talento; a cada cual según su capacidad. Normalmente la admiración humana se basa en los dones que ha recibido una persona. Pero Dios, el único que sabe lo que nos ha repartido, presta toda la atención a lo que se ha obtenido con los talentos que nos dió antes. No valen disculpas por haber recibido poco. Por eso es difícil de justificar la actitud del siervo perezoso, ingrato y enfadado, que teme perder su único talento, que no es suyo porque han de reclamárselo. El que entierra su talento, entierra su capacidad de amar, esperar y hacer.

Es muy importante saber que todo don recibido es una deuda a pagar. Temamos poseer cuando no somos capaces de hacer y devolver. Nunca hay que olvidar que no basta devolver lo mismo, pues es una ingratitud hacia el dador. La pasividad negligente provoca el despojo de lo que se posee. Es preciso vencer constantemente la tentación de la falsa seguridad que termina en inmovilismo.

El patrón de la parábola deja a sus empleados un amplio espacio de autonomía y de maniobra, para que cada uno trafique el capital recibido según su propio estilo. Se puede reaccionar con sabio esfuerzo personal que termina en ganancia, o abandonarse como un parásito buscando la simple sobrevivencia y la tranquilidad inerte.

La interpretación de la parábola de los talentos no puede reducirse a subrayar únicamente el deber de fructificar con los dones recibidos, Su sentido general está especificado en el premio y en el castigo final, que trascienden los límites del ajuste de cuentas. Más que el simple empeño por desarrollar bien las propias dotes, la parábola subraya la importancia de la aceptación, eficaz y activa, don de la salvación, para que crezca en bien de todos.

El empleado negligente y holgazán, el del único talento, puede recordamos a todos el peligro del temor, que transforma la religión en un cumplir y conservar los mínimos legales requeridos. Esta actitud dificulta la entrada en el banquete del Señor.

Andrés Pardo

 

Palabra de Dios:

Proverbios 31, 10-13. 19-20. 30-31 Sal 127, 1-2. 3. 4-5
san Pablo a los Tesalonicenses 5, 1-6 san Mateo 25, 14-30

de la Palabra a la Vida

La liturgia de la Palabra nos presenta este domingo otra de esas parábolas que hacen referencia a la parusía, y por lo tanto a la necesidad de la vigilancia. En el reparto de los talentos para que produzcan fruto durante la ausencia del señor podemos encontrar referencias que nos ayudan a descubrir que Jesús, con esta historia, pretendía algo más que relatar una anécdota sobre un jefe exigente con sus siervos: la referencia al banquete de tu señor y la de las tinieblas exteriores, que añade a la pena inmediata una eterna, no hablan de un comerciante terrenal, sino que al sobrepasar el marco terrenal de la parábola anuncian que la intención del Señor va más allá, es la memoria de la llegada de la parusía, es el Cristo que volverá al final de la historia para juzgar a vivos y muertos. Es muy posible que, al pronunciar Jesús esta parábola, la primera mirada de los que le escuchaban se volviera hacia los judíos, hacia los maestros de la Ley o los sacerdotes, como aquellos que no habían sabido disponer de la salvación otorgada y escondida, lejos del alcance de todos. Los escribas, aquellos que impiden a los hermanos tomar parte en el don de Dios, son especialmente señalados. Por eso es que todos podemos acoger esa advertencia del Señor a ser hacendosos con la salvación que Cristo ha obtenido para nosotros en el misterio pascual no como un talento a enterrar de una forma insensata o temerosa, sino como algo con lo que hay que “negociar”, pues en ese negocio se manifiesta que verdaderamente el siervo ha sabido entender y aceptar el valor de lo que se ha puesto entre sus manos y su fin verdadero.

El “temor del Señor” del que nos habla el salmo de hoy consiste en esto, no en tenerle miedo por su exigencia, sino en ser conscientes del don recibido y de para qué se nos ha dado. A ello nos puede ayudar la decisión última que el señor de la parábola toma con el talento que el tercero de sus siervos no ha querido negociar: ese talento le es entregado, en una decisión sorprendente, al que más tiene, lo que nos lleva a un tema de esos recurrentes en la Escritura en los que se nos muestra la forma misteriosa de la justicia de Dios. “Dádselo al que tiene diez, porque al que tiene se le dará, al que no tiene se le quitará”. El don de la salvación, el don de la fe, no puede enterrarse pensando que así se mantenga vivo hasta la vuelta del Señor, hasta el final de los tiempos: al contrario, solamente negociando con él podremos mantenerlo en nuestras manos. Si la fe no se ejercita, no se fortalece, no se trabaja, no se pide o no se estudia, se va apagando en nosotros, hasta el punto de que la poca fe que no se cuida se pierde. Por el contrario, aquel que con su fe se pone, valorando el don recibido, a hacerlo crecer, obtiene una fe aún más firme, pues “al que tiene se le dará”. Dios no quiere que nadie pierda la salvación, su voluntad es bien conocida, quiere que todos se salven, pero la forma en la que cada uno de nosotros afronte el ejercicio de la fe marca nuestro encuentro a su vuelta de forma importante. Es necesario trabajar de forma hacendosa y responsable por nuestra salvación.

Según nos vamos acercando al final del año litúrgico también nosotros podemos revisar cómo hemos hecho crecer ese talento de la fe que se nos ha entregado, si a lo largo de este año hemos sido atentos a hacerlo crecer o hemos descuidado nuestro camino. Se nos da un tiempo para ello, un tiempo para elegir la salvación con nuestras decisiones. No podemos priorizar crecer y formarnos en otros aspectos de la vida pero descuidar la fe a niveles de infantil: esa fe nos será quitada por no haberla valorado. Al contrario, mi fe tiene que crecer en coherencia con mi vida. No perdamos la ocasión de desenterrar el talento y negociar con él.

Diego Figueroa

 

al ritmo de las celebraciones

De la oración litúrgica a la oración personal
Prefacio de los santos pastores


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N.,
fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa,
instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y con la multitud de los santos,
te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo…




 


Para la Semana

Lunes 20:

1 Macabeos 1,10 15.41 43.54 57,62 64. Una cólera terrible se abatió sobre Israel.

Sal 118. Dame vida, Señor, para que observe tus preceptos.

Lucas 18,35 43. ¿Qué quieres que haga por ti? Señor, que vea otra vez.

Martes 21:
Presentación de la bienaventurada Virgen María. Memoria.

2 Macabeos 6,18 31. Legaré un noble ejemplo para que aprendan a arrastrar voluntariamente la muerte por amor a nuestra ley,

Sal 3. El Señor me sostiene.

Lucas 19,1 10, El Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.
Miércoles 22:
Santa Cecilia, virgen y mártir. Memoria

2 Macabeos 7,1.20 31. El creador del universo os devolverá el aliento y la vida.

Sal 16. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor

Lucas 19,11 28. ¿Por que no pusiste mi dinero en el banco?
Jueves 23:

1 Macabeos 2,15-29. Viviremos según la alianza de nuestros padres.

Sal 49. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios

Lucas 19,41-49. ¡Si comprendieras lo que conduce a la paz!
Viernes 24:
Santos Andrés Dung-Lac, presbítero, y compañeros, mártires. Memoria.

1 Macabeos 4,36 37.52 59. Celebraron la consagraci6n del altar ofreciendo holocaustos.

Salmo: 1Cr 29,10-12. Alabamos tu nombre glorioso, Señor.

Lucas 19,45 48. Habéis convertido la casa de Dios en una cueva de bandidos.
Sábado 25:

1Macabeos 6,1 13, Por el daño que hice en Jerusalén muero de tristeza.

Sal 9. Gozaré con tu salvación, Señor.

Lucas 20,27 40. No es Dios de muertos, sino de vivos.


13/11/2017 – Lunes de la 32ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
La sabiduría es un espíritu amigo de los hombres: el espíritu del Señor llena la tierra
Comienzo del libro de la Sabiduría 1, 1-7

Amad la justicia, gobernantes de la tierra, pensad correctamente del Señor y buscadlo con sencillez de corazón.

Porque se manifiesta a los que no exigen pruebas y se revela a los que no desconfían de él.

Los pensamientos retorcidos alejan de Dios, y su poder, puesto a prueba, confunde a los necios.

La sabiduría no entra en alma perversa, ley ni habita en cuerpo sometido al pecado.

Pues el espíritu educador y santo huye del engaño, se aleja de los pensamientos necios y es ahuyentando cuando llega la injusticia.

La sabiduría es un espíritu amigo de los hombres que no deja impune al blasfemo: inspecciona las entrañas, vigila atentamente el corazón y cuanto dice la lengua.

Pues el espíritu del Señor llena la tierra, todo lo abarca y conoce cada sonido.

Palabra de Dios.

Sal 138, 1-3a. 3b-6. 7-8. 9-10
R. Guíame, Señor, por el camino eterno.

Señor, tú me sondeas y me conoces.
Me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso. R.

No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. R.

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha. R.

Aleluya Flp 2, 15d. 16a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Brilláis como lumbreras del mundo,
manteniendo firme la palabra de la vida. R

EVANGELIO
Si siete veces en un día vuelve a decirte: «Me arrepiento», lo perdonarás.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 17, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Es imposible que no haya escándalos; pero ¡ay del que los provoca!

Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado.

Si tu hermano te ofende, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: “Me arrepiento”, lo perdonarás».

Los apóstoles le dijeron al Señor:

«Auméntanos la fe».

El Señor dijo:

«Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: “Arráncate de raíz y plántate en el mar”, y os obedecería».

Palabra del Señor.

12/11/2017 – Domingo de la 32ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Quienes buscan la sabiduría la encuentran
Lectura del libro de la Sabiduría 6, 12-16

Radiante e inmarcesible, es la sabiduría, la ven con facilidad los que la aman y quienes la buscan la encuentran.

Se adelanta en manifestarse a los que la desean.

Quien madruga por ella no se cansa, pues la encuentra sentada a la puerta.

Meditar sobre ella es prudencia consumada y el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones.

Pues ella misma va de un lado a otro buscando a los que son dignos de ella; los aborda benigna por los caminos y les sale al encuentro en cada pensamiento.

Palabra de Dios.

Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 7-8
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua, R.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios. R.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos. R.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo. R.

SEGUNDA LECTURA
Dios llevará con él, por medio de Jesús, a los que han muerto.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 4, 13-18

No queremos que ignoréis, hermanos, la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los que no tienen esperanza.

Pues si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual modo Dios llevará con él, por medio de Jesús, a los que han muerto.

Esto es lo que os decimos apoyados en palabra del Señor: nosotros, los que quedemos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que hayan muerto; pues él mismo, el Señor, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar; después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos llevados con ellos entre nubes al encuentro del Señor, por los aires.

Y así estaremos siempre con el Señor.

Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.

Palabra de Dios.

Aleluya Mt 24, 42a. 44
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Estad en vela y preparados,
porque a la hora que menos penséis
viene el Hijo del hombre. R

EVANGELIO
¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

«Se parecerá el reino de los cielos a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron a encuentro del esposo.

Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes.

Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.

El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó una voz:

“¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!”

Entonces se despertaron todas aquellas vírgenes y se pusieron a preparar sus lámparas.

Y las necias dijeron a las prudentes:

“Dadnos de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.”

Pero las prudentes contestaron:

“Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis”.

Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.

Más tarde llegaron también las otras vírgenes, diciendo:

“Señor, señor, ábrenos.”

Pero él respondió:

“En verdad os digo qu no os conozco.”

Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora».

Palabra del Señor.

11/11/2017 – Sábado de la 31ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Saludaos unos a otros con el beso santo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 16, 3-9. 16. 22-27

Hermanos:

Saludad a Prisca y Aquila, mis colaboradores en la obra de Cristo Jesús, que expusieron su cabeza por salvar mi vida; no soy yo sólo quien les está agradecido, también todas las Iglesias de los gentiles.

Saludad asimismo a la Iglesia que se reúne en su casa.

Saludad a mi querido Epéneto, primicias de Asia para Cristo.

Saludad a María, que con tanto afán ha trabajado en vuestro favor.

Saludad a Andrónico y Junia, mis parientes y compañeros de prisión, que son ilustres entre los apóstoles y además llegaron a Cristo antes que yo.

Saludad a Ampliato, a quien quiero en el Señor.

Saludad a Urbano, colaborador nuestro en la obra de Cristo, y a mi querido Estaquio.

Saludaos unos a otros con el beso santo.

Os saludan todas las Iglesias de Cristo.

Yo, Tercio, que escribo la carta, os saludo en el Señor.

Os saluda Gayo, que me hospeda a mí y a toda esta Iglesia.

Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y Cuarto, el hermano.

Al que puede consolidaros según mi Evangelio y el mensaje de Jesucristo que proclamo,conforme a la revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora mediante las Escrituras proféticas, dado a conocer según disposición del Dios eterno para que todas las gentes llegaran a la obediencia de la fe; a Dios, único Sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios.

Sal 144, 2-3. 4-5. 10-11
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R.

Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R.

Aleluya 1Jn 2,5
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre,
para enriqueceros con su pobreza. R

EVANGELIO
Si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 16, 9-15

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos:

«Ganaos amigos con el dinero de iniquidad, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.

El que es fiel en lo poco, también en lo mucho es fiel; el que es injusto en lo poco, también en l mucho es injusto.

Pues, si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera? Si no fuisteis fieles en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará?

Ningún siervo puede servir a dos señores, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero».

Los fariseos, que eran amigos del dinero, estaban escuchando todo esto y se burlaban de él.

Y les dijo:

«Vosotros os las dais de justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones, pues lo que es sublime entre los hombres es abominable ante Dios».

Palabra del Señor.

10/11/2017 – Viernes de la 31ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Ministro de Cristo Jesús para con los gentiles, para que la ofrenda de los gentiles sea agradable
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 15, 14-21

Respecto a vosotros, hermanos, yo personalmente estoy convenido de que rebosáis buena voluntad y de que tenéis suficiente saber para aconsejaros unos a otros.

Pese a todo, os he escrito, propasándome a veces un poco, para reavivar vuestros recuerdos.

Lo he hecho en virtud de la gracia que Dios me ha otorgado: ser ministro de Cristo Jesús para con los gentiles, ejerciendo el oficio sagrado del Evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles, consagrada por e Espíritu Santo, sea agradable.

Así pues, tengo qué gloriarme en Cristo y en relación con las cosas que tocan a Dios. En efecto no me atreveré a hablar de otra cosa que no sea lo que Cristo hace a través de mí en orden a la obediencia de los gentiles, con mis palabras y acciones, con la fuerza de signos y prodigios, con la fuerza del Espíritu de Dios

Tanto que, en todas direcciones, partiendo de Jerusalén y llegando hasta la Iliria, he completado el anuncio del Evangelio de Cristo.

Pero considerando una cuestión de honor no anunciar el Evangelio más que allí donde no se haya pronunciado aún el nombre de Cristo, para no construir sobre cimiento ajeno; sino como esta escrito:

«Los que no tenían noticia lo verán, los que no habían oído comprenderán».

Palabra de Dios.

Sal 97, 1. 2-3ab. 3cd-4
R. El Señor revela a las naciones su salvación.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclamad al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

Aleluya 1Jn 2,5
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Quien guarda la Palabra de Cristo,
ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. R

EVANGELIO
Los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que con los hijos de la luz.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 16, 1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Un hombre rico tenía un administrador, a quien acusaron ante él de derrochar sus bienes.

Entonces lo llamó y le dijo:

“¿Qué es eso que estoy oyendo de ti? Dame cuenta de tu administración, porque en adelante no podrás seguir administrando”.

El administrador se puso a echar sus cálculos:

“¿Qué voy a hacer, pues mi señor me quita la administración? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa.”

Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero:

“¿Cuánto debes a mi amo?”

Este respondió:

“Cien barriles de aceite”.

Él le dijo:

“Toma tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta”.

Luego dijo a otro:

“Y tú, ¿cuánto debes?”.

Él dijo:

“Cien fanegas de trigo.”

Le dice:

“Toma tu recibo, escribe ochenta”.

Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz».

Palabra del Señor.

09/11/2017 – Jueves de la 31ª semana de Tiempo Ordinario. Nuestra Señora de la Almudena – Patrona de la archidiócesis de Madrid

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Alégrate y goza, hija de Sión, que yo vengo
Lectura de la profecía de Zacarías 2, 14-17

Alégrate y goza, Sión, pues voy a habitar en medio de ti —oráculo del Señor—.

Aquel día se asociarán al Señor pueblos, sin número; ellos serán mi pueblo, y habitaré en medio de ti.

Entonces reconocerás que el Señor del universo me ha enviado a ti.

Judá será la herencia del Señor, su lote en la tierra santa, y volverá a elegir a Jerusalén.

¡Silencio todo el mundo ante el Señor que se levanta de su morada santa!Palabra de Dios.

Jdt 13, 18bcde. 19
R. Tú eres el honor de nuestro pueblo.

Hija, que el Dios altísimo te bendiga
entre todas las mujeres de la tierra.
Alabado sea el Señor,
el Dios que creó el cielo y tierra. R

Tu esperanza permanecerá
en el corazón de los hombres
que recuerdan el poder de Dios por siempre. R.

SEGUNDA LECTURA
Vi la nueva Jerusalén, arreglada como una esposa que se ha adornado para su esposo
Lectura del libro del Apocalipsis 21, 3-5a

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe.

Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios,preparada como una esposa que se ha adornado para su esposo.

Y oí una gran voz desde el trono que decía:

«He aquí la morada de Dios entre los hombres, y morará entre ellos ,y ellos serán su pueblo, y el “Dios con ellos” será su Dios».

Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto ni dolor, porque lo primero ha desaparecido.

Y dijo el que está sentado en el trono dijo:

«Mira, hago nuevas todas las cosas».

Palabra de Dios.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Dichosa eres, santa Virgen María,
madre de gracia y reina de misericordia;
de ti nació Cristo, nuestro Mediador y Salvador. R

EVANGELIO
Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre
Lectura del santo Evangelio según san Juan 19, 25-27

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena.

Jesús, al ver a su madre, y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre:

«Mujer, ahí tienes a tu hijos».

Luego dijo al discípulo:

«Ahí tienes a tu madres».

Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.

Palabra del Señor.

08/11/2017 – Miércoles la 31ª semana de Tiempo Ordinario. La Dedicación de la Basílica de Letrán

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Vi agua que manaba del templo, y habrá vida donde llegue el torrente
Lectura de la profecía de Ezequiel 47, 1-2. 8-9. 12

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo.

De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este – el templo miraba al este -. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.

Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.

Me dijo:

«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado el él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente.

En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».

Palabra de Dios.

Sal 45, 2-3. 5-6. 8-9
R. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada.

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R.

Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R.

El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R.

SEGUNDA LECTURA

Aleluya 2 Crón 7, 16a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. He elegido y santificado este templo – dice el Señor –
para que mi Nombre esté en él eternamente. R

EVANGELIO
Hablaba del templo de su cuerpo
Lectura del santo Evangelio según san Juan 2, 13-22

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:

«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre».

Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito:

«El celo de tu casa me devora».

Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:

«¿Qué signos nos muestras para obrar así?»

Jesús contestó:

«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré».

Los judíos replicaron:

«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».

Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

Palabra del Señor.

07/11/2017 – Martes de la 31ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Existimos en relación con los otros miembros
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 5-16a

Hermanos:

Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada cual existe en relación con los otros miembros.

Teniendo dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado, deben ejercerse así: la profecía, de acuerdo con al regla de la fe; el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a la enseñanza; el que exhorta, ocupándose en la exhortación; el que se dedica a distribuir los bienes, hágalo con generosidad; el que preside, con solicitud; el que hace obras de misericordia, con gusto.

Que vuestra amor no sea una fingido; aborreciendo lo malo, apegaos a lo bueno.

Amaos cordialmente unos con otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo; en la actividad, no seáis negligentes; en el espíritu, manteneos fervorosos, sirviendo constantemente al Señor.

Que la esperanza os tenga alegres; manteneos firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración ; compartid las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad.

Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Alegraos con los que están alegres; llorad con los que lloran. Tened la misma consideración y trato unos con otros: sin pretensiones, de grandeza, sino poniéndoos al nivel de la gente humilde. No os tengáis por sabios.

Palabra de Dios.

Sal 130, 1. 2. 3
R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad. R.

Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre.
como un niño saciado
así está mi alma dentro de mí. R.

Espere Israel en el Señor
ahora y por siempre. R.

Aleluya Mt 11,28
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados – dice el Señor -,
y y yo os aliviaré. R

EVANGELIO
Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se llene mi casa
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 14, 15-24

En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús:

«¡Bienaventurado el que coma en el reino de Dios!».

Jesús le contestó:

«Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó a su criado a avisar a los convidados:

“Venid, que ya está preparado”.

Pero todos a una empezaron a excusarse.

El primero le dijo:

“He comprado un campo y necesito ir a verlo. Dispénsame, por favor”.

Otro dijo:

“He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor.”

Otro dijo:

“Me acabo de casar y, por ello, no puedo ir.”

El criado volvió a contárselo a su señor. Entonces el dueño de casa, indignado, dijo a su criado:

“Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos”.

El criado dijo:

“Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio”.

Entonces el señor dijo al criado:

“Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se llene mi casa.”

Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete».

Palabra del Señor.

Domingo de la 32ª semana de Tiempo Ordinario – 12/11/2017

Escrito por webmaster el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral

LA VIGILIA DE LA SENSATEZ Y EL SUEÑO DE LA NECEDAD

Según el uso matrimonial palestinense, en el último día de los festejos antecedentes, a la puesta del sol, el novio era llevado por sus amigos a la residencia de la desposada, que le esperaba vestida de juventud y virginidad. El grupo de las “doncellas” estaba pendiente de oír los primeros ecos de las voces en la lejanía y de que brillasen las luces rosadas del cortejo del esposo para salir al encuentro. Mas un extraño y largo retraso puede provocar que el sueño aflore y que el nerviosismo y la preocupación impidan la previsión del aceite necesario para alimentar la lámpara.

Todo lo antecedente es necesario conocerlo para poder entender la parábola que hoy se lee en la misa de este domingo trigésimo segundo del tiempo ordinario. La parábola de las doncellas necias y sensatas es muy elocuente y está cargada de simbolismos, que merece la pena analizar.

Mantenerse en estado de vigilia es signo de prontitud, de tensión serena, de amor eficaz, de inteligencia y sensatez, Por el contrario, el sueño hace referencia a la torpeza espiritual, a la indiferencia, a la falta de la conveniente actitud. La antítesis “sueño vigilia” tiene como atmósfera de fondo el símbolo de la “noche”, momento de prueba y de espera del alba, y el símbolo de la “luz”, signo de vida y de alegría por el encuentro del esposo.

El aceite es signo de la cordial hospitalidad oriental, de la alegría y de la intimidad, del mesianismo y de la consagración sagrada.

La sensatez, y la necedad es la antítesis que resume y desarrolla toda la teología sapiencial, reflejada con vivacidad en la colección de reflexiones que contiene el libro de los Proverbios.

La virginidad es muestra de donación, de cercanía a las bodas, de madurez humana y religiosa.

El retraso del esposo es una invitación a escrutar los signos misteriosos de la lógica de Dios, para que vivamos siempre en el día de bodas y en la expectativa de lo inminente de la salvación total.

La puerta cerrada es una pequeña parábola que tiene su mejor interpretación en la gélica respuesta “no os conozco”. Detrás de ella se celebra el banquete nupcial de la salvación mesiánica ofrecida a los sensatos vigilantes.

Andrés Pardo

 


 

Palabra de Dios:

Sabiduría 6, 12-16 Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 7-8
san Pablo a los Tesalonicenses 4, 13-18 san Mateo 25, 1-13

 

de la Palabra a la Vida

La liturgia de la Palabra retoma el uso de las parábolas por parte de Cristo para hacer referencia al fin de los tiempos, a la llegada definitiva del Reino de Dios y sus consecuencias. En las parábolas, lo inesperado es imagen de la catástrofe que sobreviene de repente. El esposo que aparece en la noche, mientras las diez vírgenes duermen, representa una gran crisis que va a suponer una separación, un discernimiento. Algunas de ellas, que se han preparado, pasarán a un gran evento, feliz evento. Por el contrario, otras quedarán fuera por no haber realizado con atención la preparación necesaria. Los primeros discípulos no tenían fácil realizar esta identificación de Cristo con el esposo Mesías que sí aparece ya en san Pablo, para ellos Cristo les ha narrado una boda real, les ha explicado el cortejo y la liturgia para llamarles a la vigilancia, aunque veladamente haya hecho por identificarse con ese esposo. En un principio era mucho más fácil interpretar la parábola como una comparación entre el Israel que no se ha preparado para la venida del esposo, del Mesías esperado, y los pueblos gentiles que lo han reconocido y acogido.

Sin embargo, para la Iglesia primitiva, la aparición del esposo era imagen de la llegada de Cristo que tenía que producirse en la parusía. Su segunda venida sería el momento de la gran crisis. De ahí que esta parábola contenga una enseñanza muy importante acerca de la necesidad de prepararse para la venida escatológica del Señor. De hecho, todas las vírgenes de la parábola duermen cuando aparece el Señor, pero algunas se han preparado para ese momento comprando el aceite necesario. El alma sedienta de Dios no se cansa de esperar, al contrario, madruga cada día, como la sabiduría madruga en la primera lectura, ansiosa por encontrar el agua que calma su sed y que hace que la persona viva pendiente de las verdaderas preocupaciones, libre de otras preocupaciones más vanas.

Por eso, esta es la actitud que el cristiano tiene que aprender si quiere esperar de forma productiva al Señor. No vale acomodarse, no vale dejarse llevar por lo que los otros hagan o dejen de hacer, lo que es fundamental es tener la inteligencia de dejarse conmover por el deseo del alma, que siempre busca a Dios, de una forma o de otra. ¿Experimento en mí el deseo de Dios? ¿Es un deseo vivo, esperanzado, animoso? La parábola de hoy nos invita también a reflexionar sobre aquellos aspectos de la vida en los cuales nos hemos acomodado, hemos perdido el amor primero que nos mantiene ardientes para obrar y deseosos de encontrar al Señor, aunque sea esto lo que nuestra vida necesita. Las parábolas sobre el fin de los tiempos nos son propuestas ante la cercanía del fin del año litúrgico. Cada tiempo que llega a su fin nos acerca al fin definitivo: el momento de la separación. Los cristianos somos aquellos que nos distinguimos por no habernos dormido en el alma según el mundo, “tan callando”, sino que permanecemos con
el alma bien despierta, ansiosa por la llegada de Cristo que nos ilumine de verdad acerca del misterio de la vida.

Participar en la celebración de la Iglesia es una forma de tener en cuenta la promesa del Señor, pues no celebramos hasta cansarnos, sino “hasta que vuelvas”; celebrar es querer estar en vela. La belleza de vigilar cada día se expresa así, en que no hacemos sólo pensando en el día de hoy, sino sembrando con nuestra prudencia y sabiduría para ser invitados a entrar en la casa el día de mañana.

Diego Figueroa

 

al ritmo de las celebraciones

De la oración litúrgica a la oración personal
Prefacio de la Plegaria I por diversas circunstancias


En verdad es justo y necesario darte gracias
y cantarte un himno de gloria y de alabanza,
Señor, Padre de infinita bondad.
Porque has reunido por medio del Evangelio de tu Hijo
a hombres de todo pueblo, lengua y nación, en una única Iglesia,
y por ella, vivificada por la fuerza de tu Espíritu,
no dejas de congregar a todos los hombres en la unidad.
Ella manifiesta la alianza de tu amor,
ofrece incesantemente la gozosa esperanza del reino,
y resplandece como signo de tu fidelidad
que nos prometiste para siempre en Jesucristo, Señor nuestro.
Por eso, con todas las potestades del cielo y con toda la Iglesia,
te aclamamos en la tierra sin cesar, diciendo a una sola voz:
Santo, Santo, Santo..






 


Para la Semana

Lunes 13:

Sabiduría 1, 1 7. La sabiduría es un espíritu amigo de los hombres: el espíritu del Señor llena la tierra.

Sal 138. Guíame, Señor, por el camino eterno.

Lucas 17,1 6. Si siete veces vuelve a decirte: “lo siento” lo perdonarás.

Martes 14:

Sabiduría 2,23-3,9. Los insensatos pensaban que habían muerto, pero ellos están en paz.

Sal 33. Bendigo al Señor en todo momento.

Lucas17,7-10. Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer
Miércoles 15:

Sabiduría 6,1-11. Escuchad, reyes, para que aprendáis sabiduría.

Sal 81. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra.

Lucas 17,11-19. ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?
Jueves 16:

Sabiduría 7,22 8,1. La sabiduría es reflejo de la luz eterna, espejo nítido de la actividad de Dios.

Sal 118. Tu palabra, Señor, es eterna

Lucas 17,20 25. El Reino de Dios está dentro de vosotros.
Viernes 17:
Santa Isabel de Hungría, religiosa. Memoria

Sabiduría 13,1 9. Si han sido capaces de escudriñar el universo, ¿cómo no encontraron a su Señor?

Sal 18. El cielo proclama la gloria de Dios.

Lucas 17,26 37. El día que se manifieste el Hijo del Hombre.
Sábado 18:
San Josalat (1580 1623), obispo y mártir, trabajó por la unidad de la Iglesia.

Sabiduría 18, 14 16; 19,6 9. Se vio el mar Rojo convertido en camino practicable, y triscaban como corderos.

Sal 104. Recordad las maravillas que hizo el Señor.

Lucas 18,1 8. Dios hará justicia a sus elegidos que le gritan.


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