Obras son amores

Escrito por Comentarista 5 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

“Cada árbol se conoce por su fruto: porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos”. Las obras son las que ponen en evidencia la bondad de las intenciones y de la persona. No es suficiente tener buenas intenciones, es preciso que las obras sean buenas. Hoy parece que las intenciones, en principio buenas, pueden justificar todo, pero no es verdad. Si un cirujano toma una decisión equivocada durante la intervención y como consecuencia muere el paciente ¿bastará con su buena intención? Evidentemente no. Yo prefiero ser operado por un cirujano competente, cualificado para hacer la intervención con acierto, tomando las decisiones más adecuadas y, si además, su intención es buena, pues mejor, pero primero que actúe bien. Por ello debemos cuidar en primer lugar la bondad de nuestros actos. Ciertamente la intención también es importante, de hecho es esencial para la bondad de nuestros actos tener un intención recta.

Los actos libres que realicemos no tienen sólo efecto sobre el mundo, sobre los demás, también tienen intrínsecamente un efecto en quien los realiza. Quien miente se hace mentiroso, y esto no se puede cambiar, es imposible mentir sin hacerse mentiroso. Del mismo modo que quien dice la verdad se hace veraz, o quien es generoso con los demás se hace generoso. Por ello es tan importante no sólo pedir perdón cuando obramos mal, sino además es preciso tratar de reparar el daño que nos hacemos al obrar mal. Y el que se hace veraz, generoso,… de esa bondad sacará actos buenos. El Evangelio de hoy nos lo dice con claridad: “el que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien” y, también, cómo el mentiroso, el vengativo,… que se ha hecho a sí mismo así con sus actos, de su maldad que atesora en el corazón saca el mal: “Y el que es malo, de la maldad saca el mal”.

“Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que digo” La obediencia a Jesús no está en el orden de los deseos y de las intenciones, sino de los actos. Edificar sobre roca es hacer lo que nos dice el Señor, no sólo admirar su sabiduría, lo bello de su mensaje, sino por obra sus palabras. Deberemos vigilar y hacer examen sobre nuestras obras para pedir perdón al Señor en el sacramento de la reconciliación y rectificar. Esto es también edificar sobre roca. Pero confiarnos en nuestros deseos de ser buenos y no luchar por traducirlo en nuestra conducta es edificar sobre arena.

Madre del Amor Hermoso, recuérdanos que el amor con amor se paga y que obras son amores y no buenas razones, que mirando la entrega de tu Hijo por nosotros nos movamos a poner por obra sus palabras.

 

"Trackback" Enlace desde tu web.

Deja un comentario

septiembre 2016
L M X J V S D
« Ago   Oct »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930