Archiv para agosto, 2017

SANTOS E IRREPERENSIBLES.

Escrito por Comentarista 1 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Se termina el mes de agosto, el mes de vacaciones por excelencia en España. Aunque no he tenido vacaciones (ya me desquitaré), también se me acaba el chollo de decirle a alguien cuando venía a plantear algo de la catequesis o de actividades de la parroquia: “¡Estamos en agosto, esas cosas las hablamos en septiembre!” y poder seguir leyendo o rezando tranquilamente (o preparando el curso, pero sin muchas interrupciones). A partir de mañana se me acabó el chollo. Mañana empieza un nuevo curso, con tanta gente, tantas actividades, tantos compromisos. No sabemos qué niños nacerán (bueno, algunos sí, en esta parroquia el número de las embarazadas es infinito), quienes enfermarán, fallezcan o les toque la lotería. No sé cuántos pecados perdonaré y, dada mi debilidad, cuántos cometeré. Siempre da un poco de vértigo comenzar el curso y pensar: “A cada uno que se acerque a la parroquia tengo que llevarlo al cielo.” Que cada persona se presente “ante Dios, nuestro Señor, santos e irreprensibles en la venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos”.

Ese es mi objetivo pastoral particular. Tal vez debería poner en primer lugar afianzar el grupo de jóvenes, poner en marcha más grupos de matrimonios, mejorar la formación de las catequistas, mejorar la celebración litúrgica y vivir mejor la Santa Misa, hacer que más personas vengan a la Adoración del Santísimo…, no sé, hay cientos de actividades, pero todo eso son sólo medios para mi objetivo pastoral personal. Y eso me hace vivir en cierta manera con temor y temblor.

“Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.” Si supiéramos el día y la hora de nuestra muerte o del día del fin del mundo casi seguro que esperábamos a convertirnos un mes antes, somos así de caraduras a veces. Pero no lo sabemos. Yo no sé si podré escribir el comentario del viernes o estaré en una caja de pino después de una parada cardiaca o un mal estornudo. Ninguno hemos firmado la permanencia. Pero eso no nos tiene que llevar al miedo sino a la responsabilidad.

¿Te has enfadado con tu marido o tu esposa hace un rato? A qué esperas para llamarla y decirla que la quieres y es toda tu vida. ¿El adolescente ese que anda por casa te ha roto los nervios? Hazle saber que le quieres, aunque no te crea del todo. ¿Has faltado a la caridad? Corre a pedir perdón. ¿Tienes algún pecado en tu conciencia? Aunque tengas que despertar al cura ves a buscarle (No le digas que lo has leído aquí, no quiero que me odien todos mis hermanos sacerdotes).

“Estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.” Y si esto nos pasa a nosotros, hombres, mujeres, jóvenes y niños, sacerdotes y religiosos y religiosas de “andar por casa” … ¡Cuánto más deberían temblar los que tienen responsabilidades sobre los demás! El gran enemigo de la salvación es el “mañana, mañana, para lo mismo responder mañana.” Si yo fuese Obispo me moriría de miedo, no sé cómo hay personas que quieren “hacer carrera”. Y los políticos, y los empresarios y los famosos…, todos tendrán que comparecer ante el tribunal de Dios y no valdrá decir: “Mañana mismo iba a empezar a cambiar.”

Lo repito, no es miedo, es responsabilidad con nuestra vida, don precioso de Dios. Dios nos quiere y no quiere que ninguno de los suyos se pierda, dejémonos encontrar. Tenemos que rezar mucho los unos por los otros, especialmente por los que más responsabilidades sobre los demás tienen. Que nadie se despiste, sino que todos seamos fieles y prudentes.

Virgen María, madre buena, recuérdame en cada momento lo que debo hacer, con quién estoy y cómo llevarle al cielo. Que no me deje nadie indiferente y que huya del mañana cuando tiene que ser hoy.

Ramón Nonato, religioso (1200-1240)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Ramón Nonato, Arnolfo, Abundio, Adolfo, Agnofleda, Arístides, Marciano, Bonayunta, confesores; Paulino, obispo y mártir; Lupo, Honorato, Optato, Aidano, Amado, obispos; Teódoto, Rufina, Amnia, Cesidio, Dominguito del Val, mártires; Osorio, Leonardo, monjes; Quemburga, Isabel de Hungría, abadesas; Formerio de Bañares, anacoreta.

31/08/2017 – Jueves de la 21ª semana de Tiempo Ordinario.

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Que el Señor os colme de amor mutuo y de amor a todos
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 3, 7-13

Hermanos, nos hemos sentidos animados por vuestra fe en medio de todos nuestros aprietos y luchas. Ahora sí que vivimos, sabiendo que os mantenéis fieles al Señor.

¿Cómo podremos dar gracias a Dios por vosotros, por tanta alegría como gozamos delante de Dios por causa vuestra?

Noche y día pedimos insistentemente veros cara a cara y y completar lo que falta a vuestra fe.

Que Dios nuestro Padre y nuestro Señor Jesús nos allanen el camino para ir a vosotros.

En cuanto a vosotros Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos a vosotros; y que afiance así vuestros corazones, de modo que os presentéis ante Dios, nuestro Señor, santos e irreprensibles en la venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos.
Palabra de Dios.

Sal 89, 3-4. 12-13. 14 y 17
R. Sácianos de tu misericordia, Señor, y estaremos alegres.

Tú reduces al hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán».
Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó;
una vela nocturna. R.

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R.

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Sí, haga prósperas las obras de nuestras manos. R.

EVANGELIO
Estad preparados
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 24, 42-51

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.

Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.

¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas?

Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así. En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes.

Pero si dijese aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas.

Allí será el llanto y el rechinar de dientes».

Palabra del Señor.

Pamaquio, senador (340-410)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Fiacrio, Patrono de los jardineros y botánicos. Agilo, Amaltrudis, Bonifacio, Tecla, Gaudencia, Dasio, Fantino, Félix, Adaucto, mártires; Loarno, Pamaquio, Pelayo, Arsenio, Silvano, Fiaco, Pedro, confesores; Rumón, obispo; Pedro, eremita; Bononio, abad.

OS EXHORTÁBAMOS A CADA UNO DE VOSOTROS.

Escrito por Comentarista 1 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Hace quince días que abrimos en la parroquia la inscripción a catequesis de infancia para la primera comunión. Sólo se inscriben los de primer curso, los de segundo y tercero siguen el mismo día a la misma hora. Lo pues en la página web un lunes 14 de agosto, puente y con ocho novenas partes de España de vacaciones, sin excluir este barrio. Al escribir este comentario hay 287 niños nuevos en la catequesis en la parroquia, por lo que es fácil que este año rondemos los mil niños en catequesis en total. Una maravilla, ciertamente, aunque dan trabajo. Pero recordando mis tiempos de sacerdote en la sierra, en la que tenía apenas una decena de niños en catequesis me falta el trato personal con cada familia. Con esos números y tan sólo dos (bueno, espero que tres), sacerdotes este año, pasa mucha gente por la parroquia con la que ni tan siquiera tienes oportunidad de hablar si no es en reuniones masivas.

San Pablo escribe a los Tesalonicenses: “Vosotros sois testigos, y Dios también, de lo leal, recto e irreprochable que fue nuestro proceder con vosotros, los creyentes, fue leal, recto e irreprochable; sabéis perfectamente que, lo mismo que un padre con sus hijos, nosotros os exhortábamos a cada uno de vosotros, os animábamos y os urgíamos a llevar una vida digna de Dios, que os ha llamado a su reino y a su gloria”. El encuentro personal en la Iglesia es irrenunciable. Podemos hacer reuniones, asambleas, comités, mesas de negociación o happenings; pero sin encuentro personal, de tú a tú, no hay nada que hacer.

Hace años enterré a un bebé que murió de una muerte súbita que estaba sin bautizar pues su párroco siempre estaba muy ocupado para bautizar más de un fin de semana al mes. Cuando el bebé murió no pudo ir al tanatorio pues tenía una reunión muy importante con la comunidad. Esa familia se acercó a Dios a pesar de su párroco, que seguirá reunido en alguna parte.

Las reuniones son necesarias, pero no salvan. Quien basa su evangelización en reuniones es como quien ve un cementerio en una fotografía, pueden parecer hasta hermosos, obras de arte en piedra diseminadas por un campo. Pero el que se acerca a las personas conoce cada dolor que hay debajo de las lápidas, las lágrimas y lamentos derramadas, las vidas truncadas, la esperanza enterrada. No te acercas igual al libro de la “pastoral de exequias”, que a la tumba de tu padre o de tu hermano. Las reuniones hablan en plural, el encuentro habla a la persona, al corazón de cada persona.

No podemos ser hipócritas, de las cosas que más molestan al Señor. A muchos que, después de sesudas reuniones, sacan un manifiesto o una pastoral, les ponía yo unas cuantas horas en un confesionario a encontrarse con la realidad. Les cerraría los oídos para que dejasen de escucharse a sí mismos, para ser capaces de escuchar al Espíritu Santo que habla en cada persona. El hipócrita hace que escucha, pero no oye.

Es necesaria la dirección espiritual (llámalo como quieras), el confesionario, el despacho, el estar. No podemos ser una Iglesia de manifiestos. Obras son amores y no buenas razones.

Dentro de unos días estaré como loco organizando la catequesis y las demás actividades de la parroquia, le faltarán horas al día durante los próximos meses. Pero ojalá no deje de tener un tiempo para escuchar, para confesar, para “perder” el tiempo con las personas. También vosotros que no sois sacerdotes: no tengáis miedo a “perder” el tiempo con vuestro esposo o esposa, con vuestros hijos, con los amigos y los compañeros de trabajo. Es un tiempo precioso, es gloria, tiempo del cielo.

No imaginamos a la Virgen como una líder sindical arengando a las masas. Habla a sus hijos, al corazón de cada uno, y de cada corazón al mundo entero. Que ella sea la Señora de nuestros tiempos.

 

30/08/2017 – Miércoles de la 21ª semana de Tiempo Ordinario

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Trabajando día y noche proclamamos entre vosotros el Evangelio
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2, 9-13

Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no ser gravosos a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios.

Vosotros sois testigos, y Dios también, de lo leal, recto e irreprochable que fue nuestro proceder con vosotros, los creyentes, fue leal, recto e irreprochable; sabéis perfectamente que, lo mismo que un padre con sus hijos,nosotros os exhortábamos a cada uno de vosotros, os animábamos y os urgíamos a llevar una vida digna de Dios, que os ha llamado a su reino y a su gloria.

Por tanto, también nosotros damos gracias a Dios sin cesar, porque, al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra humana, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros, los creyentes.
Palabra de Dios.

Sal 138, 7-8. 9-10. 11-12ab
R. Señor, tú me sondeas y me conoces.

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. R.

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha. R.

Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mi»,
ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día. R.

EVANGELIO
Sois hijos de los que asesinaron a los profetas
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 27-32

En aquel tiempo, Jesús dijo:

« ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crueldad.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! Con esto atestiguáis en vuestra contra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡ Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!».

Palabra del Señor.

Martirio de Juan Bautista (s. I)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Martirio de San Juan Bautista. Santos: Adelfo, obispo; Hipacio, obispo y mártir; Alberico, Basilia, Sabina, Niceas, Pablo, Cándida, mártires; Eutimio, y su hijo Crescencio, mártires; Feologildo, arzobispo de Canterbury; Andrés, presbítero y mártir; Sebbo, rey; Verona, virgen; Mederico, abad.

VALOR PARA PREDICAR EL EVANGELIO.

Escrito por Comentarista 1 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

Acabo de terminar un expediente matrimonial y el padre del novio me contaba que tenía 4 hijos. Uno de ellos le preocupaba hace unos años, iba muy a sus cosas, se había dejado rastras en el pelo (no es pecado dejarse rastras, eh) y le parecía al padre que no llevaba buen camino.  “Y ¿qué hace ahora?” Le pregunté al padre. “Es camaldulense”, me contestó. Menudo cambio de vida. Primero se hizo de otros monjes –no me acuerdo cuáles me ha dicho-, y buscó algo más exigente. Descubrir la vocación y seguirla no es fácil, más si el Señor te pide un cambio tan radical de vida. Es un verdadero acto de valor, casi diría que de heroísmo en la alegría.

Hoy celebramos el martirio de San juan Bautista. San Juan Bautista no tiene miedo a callar ni ante Herodes. Ni ante la cárcel ni ante Herodías se echa atrás, y sin perder la cabeza la pierde.

Hablamos poco de ser valiente para ser cristiano. Y hoy, y creo que podríamos decir siempre, es una virtud fundamental. El que sigue a Cristo no puede dejarse guiar por el miedo, o ir zarandeado por las modas o los “trending topic.”  San Pablo también es otro de esos valientes:

“Ya conocéis, apoyados en nuestro Dios tuvimos valor para predicaros el Evangelio de Dios en medio de fuerte oposición. Nuestra exhortación no procedía de error o de motivos turbios, ni usaba engaños, sino que, en la medida en que Dios no juzgó aptos para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos: no para contentar a los hombres, sino a Dios, que juzga nuestras intenciones”.

¿Cómo se puede ser valiente? También nos lo dice San Pablo: “Os queríamos tanto que deseábamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor.” No tiene miedo el que no tiene nada que perder, pues sabe que el que pierde su vida por Cristo, la gana. “No tengáis miedo” nos recordaba Juan Pablo II al comienzo de su pontificado. No tengamos miedo al qué dirán, al qué sucederá, al qué pensarán. Hoy vemos a tantos cristianos perseguidos que nos dan ese testimonio impresionante de valentía, jugándose día tras día la vida por vivir su fe. No tengamos miedo a darnos, por amor de Dios, a los demás.

Pocas cosas son más tristes que un cristiano, y más aún en un sacerdote, que actúe por “palabras de adulación, codicia disimulada o pretendiendo honor de los hombres”. El que así actúa acaba dominado por el miedo y dejará de predicar el Evangelio para regalar el oído a sus oyentes. ¡Qué cosa tan contraria al Evangelio!.

De vez en cuando tenemos que mirar nuestra vida y descubrir si tenemos miedo a algo o a alguien. Si descubres algún tenemos pregúntate si eso es de Cristo o no. Si es de Cristo quítate el miedo que no te lo arrebatarán. Si no es de Cristo no te vale para nada, despréndete de eso.

“Sed fuertes y valientes de corazón, no temáis”. Se lo pido al Señor para mí y para cada bautizado. No podemos callar por miedo, más nos vale perder la cabeza.

Centenario de Fátima. La Virgen hizo valientes a esos tres pastorcillos que no  temieron sufrir por anunciar el mensaje de María. A ella le pedimos que el Espíritu Santo derrame abundantemente el don de valentía sobre toda la Iglesia.

 

29/08/2017 – Martes de la 21ª semana de Tiempo Ordinario. El Martirio de San Juan Bautista

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Queríamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas
Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 2, 1-8

Vosotros, hermanos, sabéis muy bien que nuestra visita no fue inútil; a pesar de los sufrimientos e injurias padecidos en Filipos, que ya conocéis, apoyados en nuestro Dios tuvimos valor para predicaros el Evangelio de Dios en medio de fuerte oposición.

Nuestra exhortación no procedía de error o de motivos turbios, ni usaba engaños, sino que, en la medida en que Dios no juzgó aptos para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos: no para contentar a los hombres, sino a Dios, que juzga nuestras intenciones.

Bien sabéis vosotros que nunca hemos actuado ni con palabras de adulación ni por codicia disimulada, Dios es testigo, ni pretendiendo honor de los hombres, ni de vosotros ni de los demás, aunque, como apóstoles de Cristo, podíamos haberos hablado con autoridad; por el contrario, nos portamos con delicadeza entre vosotros, como una madre que cuidad de sus hijos.

Os queríamos tanto que deseábamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor.

Palabra de Dios.

Sal 138, 1b-3. 4-6 (R:1b)
R.: El Señor, tú me sondeas y me conoces

Señor, tú me sondeas y me conoces.
Me conoces cuando me siento o me levanto
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.

No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya Señor, te la sabes todas.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco. R.

EVANGELIO
Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 6, 17-29

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado.

El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.

Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto.

La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.

La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:

«Pídeme lo que quieras, que te lo doy».

Y le juró:

«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».

Ella salió a preguntarle a su madre:

«¿Qué le pido?».

La madre le contestó:

«La cabeza de Juan, el Bautista».

Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:

«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista».

El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.

Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

Palabra del Señor.

Domingo de la 22ª semana de Tiempo Ordinario. – 03/09/2017

Escrito por webmaster el . Posteado en Hoy Domingo

Comentario Pastoral

SUBIR A JERUSALÉN

La vida cristiana, inspirada y basada en la fe, es profundamente interior, y no se reduce a objetos, ritos o leyes. Somos santificados por acción del Espíritu Santo de Dios, que actúa directamente en el corazón de los creyentes. A todos los cristianos, como a Jeremías, la Palabra dulce de Dios se puede volver amarga y el amor seducción. A todos los cristianos, como a Jeremías, la Palabra dulce de Dios se puede volver amarga y el amor seducción. Sin embargo, esa misma Palabra, desde su verdad interior más profunda, nos invita a seguir cargando con la cruz.

El camino del profeta y del discípulo es ciertamente el camino de la cruz, que conoce oscuridades, abandono, silencios, sufrimientos. Cargar con la cruz no es otra cosa que negarse a sí mismo, saber renunciar y perder. Cristo sugiere un “perder” especial, para saber encontrar.

El final de la perícopa evangélica de este domingo es una mirada luminosa a la Pascua y al juicio liberador. Y es que la solidaridad con el Cristo sufriente desemboca en solidaridad con el Cristo glorioso. Nunca el dolor cristiano es desesperación, pues el yugo del Señor es siempre llevadero y su carga ligera.

Pero el comienzo de este evangelio dominical presenta la brusca reacción del apóstol Pedro ante el anuncio de la pasión del Señor. “¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte”. Reacción comprensible e impetuosa, cargada de amor hacia el Maestro, pero que no comprende los designios de Dios. “¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!”. Cuántas veces no sabemos aceptar y comprender los caminos de actuación de lo que llamamos “providencia o misterio de Dios”. Es decir, que ordinariamente, junto a la fe proclamada o celebrada, nos movemos entre el desconcierto de las reacciones puramente humanas, los esquemas humanos, los pensamientos humanos.

No es fácil subir a Jerusalén, para padecer allí mucho y consumar la obra redentora. El anuncio de la tragedia del Viernes Santo nunca es oportuno ni agradable. Cargar con la cruz no es eslogan de gran atractivo publicitario, aunque nos hace conocer y experimentar lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

Andrés Pardo

 

Palabra de Dios:

Jeremías 20, 7-9 Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9
san Pablo a los Romanos 21-12, 1-2 san Mateo 16, 21-27

 

de la Palabra a la Vida

El recorrido propio de la naturaleza es que la vida nace de la muerte. Cuando el hombre intenta sacar vida de la vida, de guardarse a sí mismo, de protegerse, no es vida lo que obtiene sino un camino misterioso de egoísmo que no tiene fin. Pero lo propio, y nuestra naturaleza bien lo sabe, es que sea la muerte la que dé origen a la vida. Cuando Pedro le niega al Señor esta dinámica, justo después de haber sido reconocido por el Señor como el que cuidará de su Iglesia, al Maestro no le queda más remedio que revolverse: Él no ha hecho así, Él no va a terminar su vida reservándosela, sino pasando por la muerte. Solamente así se puede engendrar una vida nueva, una vida duradera, eterna.

Por eso, el seguimiento de Cristo solamente puede hacerse con el peso de la cruz, peso que supone morir a uno mismo, supone no querer sino cargar con las cosas del Señor, y dejar que, oportunamente, Dios cargue con las del discípulo. Este es el camino de la vida, y así lo ha revelado de forma plena el Señor. Por eso, sus discípulos no pueden seguirle por otro camino. Ciertamente, la fuerza de atracción del Señor es tan grande que uno puede, en su camino de fe, decir con el profeta que nos sedujo a la vez que nos dejamos seducir, que nos forzó y nos pudo por el amor de Dios, que siendo invisible nos lleva a tomar decisiones visibles y concretas, decisiones en las que el seguimiento del Señor se manifiesta por el camino de la negación. Pero no, no se trata de negarnos a algunas cosas que bien podríamos hacer y aplazamos: el camino del Señor supone una negación de la propia voluntad. Esto es mucho más fuerte: Jesús llama a Pedro Satanás porque Pedro quiere hacer según sus cálculos, según su concepción razonable, según su instinto de protección: Que no te pase nada, porque no queremos que a nosotros tampoco nos pase nada. Y no es así: Jesús les enseña “hágase tu voluntad”, y ese es el camino misterioso. Esto de hacer aparecer el misterio de la cruz en pleno verano… la Iglesia no parece muy oportuna… el misterio de la cruz aparece en nuestros momentos más luminosos, de mayor éxito, de mayor reconocimiento: cuando Pedro más brilla por su reconocimiento del Mesías, el Señor le pide que
acepte la cruz. ¿Es que no podemos disfrutar del éxito, de la luz del que está arriba ni un momento? El Señor nos hará gozar de toda su luz, pero será tras haber recogido el misterio de la cruz. Así ha hecho con su Hijo único, así hace con nosotros. Encajan como un guante hoy, entonces, las palabras de la segunda lectura: “Os exhorto hermanos, por la misericordia de Dios a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable. Y nos os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente”. La ofrenda se realiza por la negación de uno mismo, negación que a veces uno reconoce desde lejos que llama a la puerta, pero que a veces aparece súbitamente. En ese dolor, en ese camino en el que se elige la muerte, se sabe que el paso siguiente es la vida nueva. No hay duda. Y cuesta elegirlo, pero el “ansia de ti” que tiene nuestra alma nos lleva a elegir al Señor sobre todo, como hace todo discípulo que confía en su maestro. El misterio de la cruz no aparece en el momento del éxito y ya se va: presenta el verdadero camino de seguimiento de Cristo, que no es el éxito sino la negación de uno mismo. En fin, tantos ejemplos, tantas circunstancias, tantas ocasiones para ser ofrenda viva… que no parece soportable. Sólo el misterio del amor vence ese dolor y ayuda a aceptar la negación de uno mismo.

El lugar donde el corazón empieza a aprender esto es la liturgia de la Iglesia: allí lo que yo quiero, deseo, me gustaría, reciben un “no” por respuesta y, fiado de la Iglesia, acepto un “nosotros” que cambia la perspectiva de todo. Un “no” que lo cambia todo porque, en el fondo, es un sí al amor de Cristo y de su Iglesia.

Diego Figueroa

 




al ritmo de las celebraciones


De la oración litúrgica a la oración personal
Prefacio I de la bienaventurada Virgen María

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la Natividad de santa María,
siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo,
y, sin perder la gloria de su virginidad,
derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por Él, los ángeles alaban tu gloria,
te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades,
los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común
alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo…


Para la Semana

Lunes 4:
1Tesalonicenses 4,13-18. Dios llevará con él, por medio de Jesús, a los que han muerto.

Sal 95. El Señor llega a regir la tierra.

Lucas 4,16-30. Me ha enviado a evangelizar a los pobres ningún profeta es aceptado en su pueblo.

Martes 5:
1Tesalonicenses 5,1 6.9 11. Murió por nosotros para que vivamos con él.

Sal 26. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

Lucas 4,3 1 37. Sé quién eres: el Santo de Dios.

Miércoles 6:
Colosenses 1,1 8. La verdad del Evangelio llegó hasta vosotros y se propagó por todo el mundo.

Sal 51. Confío en tu misericordia, Señor, por siempre.

Lucas 4,38 44. Es necesario que evangelice también a las otras ciudades, pues para esto he
sido enviado.
Jueves 7:
Colosenses 9,1 14. Nos ha sacado del dominio de las tinieblas y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor.

Sal 97. El Señor da a conocer su salvación.

Lucas 5,1 11. Dejándolo todo, lo siguieron.
Viernes 8:
Natividad de la Bienaventurada Virgen María. Fiesta.

Miqueas 5,1-4a. Dé a luz la que debe dar a luz.

O bien:
Romanos 8,28-30. A los que Dios había conocido de antemano los predestinó.

Sal 12. Desbordo de gozo con el Señor.

Mateo1,1-16.18-23. La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo.
Sábado 9:
San Gregorio Magno (540 604), prefecto de Roma, diácono, nuncio apostólico, teólogo, papa.

Colosenses 1,21 23. Dios os ha reconciliado para haceros santos, sin mancha.

Lucas 6,1 5. ¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?