25/01/2021 – Lunes de la 3ª semana de Tiempo Ordinario. La Conversión de San Pablo.

| lunes, 25 enero 2021 | Lecturas de Misa
PRIMERA LECTURA Levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando el nombre de Jesús.Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 22, 3-16 En aquellos días, dijo Pablo al pueblo: «Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad; me formé a los pies de Gamaliel en la exacta […]
leer más

¡A todos, a todos!

El Señor no se conforma con dejar marchar a los suyos a una comarca de Iowa, hasta una familia que se dedica al cultivo de la soja, para que conozcan que en Palestina Dios mismo se dejó ver. Dice que vayan por el mundo entero, que no dejen un palmo de terreno sin...

leer más

Conversión de san Pablo (s. I)

webmaster | lunes, 25 enero 2021 | Santoral
La Conversión de san Pablo. Santos: Ananías, Marino, Sabino, Proyecto, Juventino, Maximino, Donato y Ágape, Amarino y Elpidio, Saturo, Tito y Floro, mártires; Popón, Adelfo, Publio, abades; Bretanión, obispo; Elvira, virgen; Aca, eremita
leer más

La educación humaniza el mundo

Hemos de tomar conciencia de la responsabilidad que tenemos para que la educación llegue a todos los rincones del planeta. Como pide el Papa en Fratelli tutti, «soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos». Apostemos por un Pacto Global por la Educación para hacer vida ese deseo de hermandad y fraternidad que anida en lo más profundo del corazón de quienes hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios; que, reconociendo la dignidad de cada persona, hagamos renacer entre todos, con todos y para todos ese deseo mundial de hermandad. Frente a los conflictos, que nacen al dejarnos alcanzar por ideologías que van creando formas nuevas de egoísmo, reivindiquemos lo bueno, lo bello, el amor, la justicia, la solidaridad… y dispongámonos a conquistarlo día tras día. El Papa reivindica «una educación más humanista». Esta pasa por hacerse preguntas como ¿dónde estoy yo?, ¿dónde está mi hermano?, ¿quién me mantiene en la esperanza?, ¿cómo reconocer al que tengo a mi lado en su realidad verdadera y ponerme al lado de quien esté caído en cualquier parte del camino?, ¿cómo plantear hoy el cuidado del mundo sin manosear y desfigurar palabras como democracia, libertad, justicia, unidad, verdad o vida? o ¿cómo hacer posible que un pueblo no pierda ni su fisonomía espiritual ni su consistencia moral? Cuando formuló por vez primera el Pacto Global por la Educación, el 12 de septiembre de 2019, el Papa dijo: «Os invito a promover juntos y a impulsar, a través de un pacto educativo común, aquellas dinámicas que dan sentido a la historia y la transforman de modo positivo. [...] Invito a cada uno a ser protagonista de esta alianza, asumiendo un compromiso personal y comunitario para cultivar juntos el sueño de un humanismo solidario, que responda a las esperanzas del hombre y al diseño de Dios». No quiero que esta propuesta del Papa quede en simples palabras en nuestra archidiócesis y, por ello, de manera especial a los educadores, os animo a reflexionar, a tomar iniciativas y caminos concretos en nuestras instituciones educativas y en todas las que deseen trabajar en este pacto. Para humanizar la educación trabajaremos desde la Vicaría para el Desarrollo Humano Integral y la Innovación, desde delegaciones como Enseñanza, Jóvenes o Laicos, Familia y Vida, desde nuestra área de comunicación y la Comisión de Ecología, en contacto con los padres, la escuela concertada y las congregaciones religiosas… ¿Es ambicioso lo que os propongo? Sí, pero se trata de dar un empujón a la educación para que se ponga en la línea de una verdadera humanización, esa que tan bellamente nos ha propuesto el Papa Francisco ante la «emergencia educativa» de la que también hablaba el Papa Benedicto XVI y, de forma más clara todavía, en esta situación de pandemia. Para llevar a cabo este Pacto Global por la Educación, os propongo tres tareas ya desde el inicio: 1. Convirtámonos en samaritanos. Salgamos al camino por donde transitan los hombres con la actitud de hacer avanzar el bien, el amor, la justicia, la solidaridad y otros valores que han de ser conquistados cada día. Pero para esto se necesitan hombres y mujeres que sepan bajarse y acercarse a quien está malamente reconocido en su dignidad de persona o no tiene los medios para crecer como tal y desarrollar todas las dimensiones de su vida. Se necesitan hombres y mujeres que curen, que presten lo que… [...]