Archiv para diciembre, 2017

02/12/2017 – Sábado de la 34ª semana de Tiempo Ordinario

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
El reinado y el dominio serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo
Lectura de la profecía de Daniel 7, 15-27

Yo, Daniel, me sentía agitado por dentro, y me turbaban las visiones de mi mente.

Me acerqué a uno de los que estaban allí en pie y le pedí que me explicase todo aquello.

Él me contestó, explicándome la interpretación de la visión:

«Esas cuatro bestias gigantescas representan cuatro reinos que surgirán en el mundo. Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y lo poseerán para siempre por los siglos de los siglos».

Yo quise saber lo que significaba la cuarta bestia, distinta de las demás, terrible, con dientes de hierro y garras de bronce, que devoraba y trituraba y pateaba las sobras con las pezuñas y qué significaban los diez cuernos de su cabeza, y el otro cuerno que le salía y eliminaba a otros tres; aquel cuerno que tenía ojos y una boca que profería insolencias, y era más grande que lus compañeros.

Mientras yo seguía mirando, aquel cuerno luchó contra los santos y los derrotó.

Hasta que llegó el anciano para hacer justicia a los santos del Altísimo; se cumplió el tiempo y los santos tomaron posesión del reino.Palabra de Dios

Dn 3, 82. 83. 84. 85. 86. 87
R. ¡Ensalzadlo con himnos por los siglos!

Hijos de los hombres, bendecid al Señor. R.

Bendiga Israel al Señor. R.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor. R.

Siervos del Señor, bendecid al Señor. R.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor. R.

Santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Aleluya Lc 21, 36abd
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Estad despiertos en todo tiempo,
pidiendo manteneros en pie ante en Hijo del hombre. R

EVANGELIO
Estad despiertos, para que podáis escapar de todo lo que está por suceder
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.

Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre».

Palabra del Señor

Sentido

Escrito por Comentarista 3 el . Posteado en Comentario a las Lecturas

La semana pasada recibí una llamada triste que me hizo un amigo para contarme una tragedia en su familia: un cuñado se había suicidado y todos estaban destrozados. En el día a día me encuentro con muchas personas que se preguntan por el sentido de sus vidas. Casi siempre, sucede algo importante en sus vidas que cambia radicalmente su situación de confort: pierden el trabajo que tenían desde hace muchos años, su marido la deja, se muere un hijo, le detectan un cáncer grave, sufren una depresión por primera vez, le deja su novia después de quince años de relación, se arruina la familia que tenía mucho dinero, sus hijos han dejado de hablarla, etc. Buscan a alguien que les escuche y les de una respuesta.

 

Yo les escucho, pero no tengo la respuesta. Siempre compruebo si se lo han preguntado al Señor. Pocos lo hacen. A medida que profundizas en la amistad con Jesús y compartes tu vida con Él, descubres que el sentido de nuestra vida es alabar y servir a Dios. Nos lo dice en la Biblia. Hemos sido creados por el Amor de nuestro Creador para ser objeto y sujeto de este amor. Una de las cosas principales que restaura la redención de Cristo es algo importante que habíamos perdido: el sentido de nuestra existencia. Y lo va restaurando en cada uno de nosotros. A medida que maduras en tu fe y dejas a Dios que este presente en todos los aspectos de tu vida, va derribando las barreras que te impiden ver las maravillas que ha hecho en ti y te sientes agradecido. Y la mejor forma de mostrarle tu gratitud es que tu vida sea para servirle a Él en los demás. ¿Cómo? Confía en Él y te lo ira diciendo; déjate guiar y no te perderás.

 

Pero para ello, Jesucristo tiene que ser el Rey de tu vida, el más importante; más que cualquier cosa o persona de este mundo, de tu mundo. Tú corazón tiene que reposar en Él y estar enganchado, como cuando te enamoras. Así lo verás todo con claridad y seguridad, siendo consciente de tu fragilidad. Cuando una persona se quita la vida es que hace mucho que la perdió, sacando a Dios de su vida. Su corazón estaba enganchado a los falsos ídolos de este mundo: seguridad material, posición, fama, sobreprotección familiar, afectos desordenados con personas…

 

Si Él reina en tu vida, esta tendrá siempre su sentido y ten por seguro que el cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán. Porque su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Eloy, obispo y confesor (588-660)

Escrito por webmaster el . Posteado en Santoral

Santos: Eloy, obispo y confesor, Patrono de joyerías y platerías. Nahúm, profeta; Próculo, obispo y mártir; Evasio, Teocleto, Leoncio, Castriciano, Agerico o Airy, obispos; Ansano, Natalia, Landoaldo, Amancio, confesores; Lucio, Rogato, Cándida, Casiano, Diodoro, Mariano, mártires; Edmundo Campion, Roberto Southwell y compañeros mártires; Florencia, virgen.

01/12/2017 – Viernes de la 34ª semana de Tiempo Ordinario

Escrito por el . Posteado en Lecturas de Misa

PRIMERA LECTURA
Vi venir una especie de hijo del hombre entre las nubes del cielo
Lectura de la profecía de Daniel 7, 2-14

Yo, Daniel, tuve una visión nocturna: Vi que los cuatro vientos del cielo agitaban el océano. Cuatro bestias gigantescas salieron del mar, distintas una de otra.

La primera era como un león con alas de águila; la estaba mirando y de pronto vi que le arrancaban las alas, la alzaron del suelo, la pusieron de pie como un hombre y le dieron mente humana.

Había una segunda bestia semejante a un oso; estaba medio erguida, con tres costillas en la boca, entre los dientes. Le dijeron:

«Levantate. Come carne en abundancia».

Después yo seguía mirando y vi otra bestia como un leopardo, con cuatro alas de ave en el lomo, y esta bestia tenía cuatro cabezas. Y le dieron el poder.

Después seguí mirando y en visión nocturna contemplé: una cuarta bestia, terrible, espantosa y extraordinariamente fuerte; tenía grandes dientes de hierro, con los que comía y descuartizaba; y las sobras las pateaba con las pezuñas. Era distinta a las bestias anteriores, porque tenía diez cuernos. Miré atentamente los cuernos, y vi que de entre ellos salía otro cuerno pequeño; y arrancaron ante él tres de los cuernos precedentes. Aquel cuerno tenía ojos humanos, y una boca que profería insolencias.

Miré y vi que colocaban unos tronos. Un anciano se sentó.

Su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas; un río impetuoso de fuego brotaba y corría ante él.

Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros.

Yo seguía mirando, atraído por las insolencias que profería aquel cuerno; hasta que mataron a la bestia, la descuartizaron y la echaron al fuego. A las otras bestias les quitaron el poder, dejándolas vivas una temporada, hasta un tiempo y una hora.

Seguí mirando. Y en mi visión nocturna vi venir una especie de hijo de hombre entre las nubes del cielo.

Avanzó hacia el anciano y llegó hasta su presencia.

A él se le dio poder, honor y reino.

Y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron.

Su poder es un poder eterno, no cesará.

Su reino acabará.Palabra de Dios

Dn 3, 75. 76. 77. 78. 79. 80. 81
R. ¡Ensalzadlo con himnos por los siglos!

Montes y cumbres, bendecid al Señor. R.

Cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor. R.

Manantiales, bendecid al Señor. R.

Mares y ríos, bendecid al Señor. R.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor. R.

Aves del cielo, bendecid al Señor. R.

Fieras y ganados, bendecid al Señor. R.

Aleluya Lc 21, 28
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Levantaos, alzad la cabeza
se acerca vuestra liberación. R

EVANGELIO
Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 29-33

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola:

«Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano.

Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.

En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».

Palabra del Señor