Hoy tengo gripe, fiebre y dolor de cabeza, así que no estoy para muchas florituras.
La alegría del cielo. Cada pecador, tú y yo, cuando nos acercamos a Cristo somos la alegría del cielo y el enfado del infierno…., gracias a Dios.

Me da mucha pena cuando confieso a gente, cada vez más, que vienen a confesarse los domingos pues es el día que van a la iglesia, pero han ido a alguna Misa entre semana y han comulgado sabiendo que estaban en pecado mortal para que no les mirasen mal.Esa es la fiesta en el infierno y la tristeza del cielo. No lo hagáis nunca, nadie os obliga a comulgar y el único juicio que cuenta es el de Dios…., para siempre.

Cada vez que nos confesamos no vamos a decirle los pecados al confesor como un acto heroico, vamos a acercarnos a la misericordia de Dios que esa si tiene un gran precio. Los pecados son basura, el perdón es lo importante y lo da Dios.

De la mano de María procura vivir siempre en gracia, no perderte, y si te pierdes dejarte encontrar.
Mañana estaré mejor…. O no