No enseñaba como los letrados

Dt 18,15-20; Sal 94; 1Co 7,32-35; Mc 1,21-23 El evangelio de Marcos, que leeremos en preferencia este año litúrgico, es paradójico y enigmático. Utiliza con frecuencia una figura de estilo en la que los dos miembros de la contradicción se excluyen de modo absoluto,...

EL MAESTRO DUERME

Heb 11, 1-2. 8-19; Lc 1; Mc 4, 35-40 «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?»… Jesús dormía. No es que no le importase que los apóstoles muriesen anegados por las aguas. Es que dolores más fuertes y urgencias más amargas pesaban sobre su Corazón fatigado: los...

"¿QUÉ PARÁBOLA USAREMOS?"

Heb 10, 32-29; Sal 36; Mc 4, 26-34 «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos?». Se me hace muy simpático Jesús mientras piensa en voz alta. Lo imagino con la mirada fija en algún lugar del horizonte, como quien está sobrecogido contemplando...

NO HAY GRITO SIN SECRETO

Heb 10, 19-25; Sal 23; Mc 4, 21-25 «Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz». De modo que primero sucede a escondidas, y después es necesario que lo que sucedió a escondidas salga a la luz… Nada más...

ESOS OJOS SERENOS DEL SEÑOR

Heb 10, 11-18; Sal 109; Mc 4, 1-20 «Está sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que «sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies»». Si el propio Cristo, sentado a la derecha de Dios, espera pacientemente a que su triunfo se extienda a...