Cuando lo pasamos mal

“En aquel tiempo, exclamó Jesús: – «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»”...

Admirarnos de la belleza de Dios

Isaías, durante estos días de Adviento, nos está dando la oportunidad de contemplar con otros ojos las maravillas de la Creación. Las alegorías que emplea (“flor de narciso”, “belleza del Carmelo”…) nos llevan, como él mismo dice, a descubrir la propia belleza...