Un invitado bastante molesto

Nunca quiso Jesucristo imponer la Verdad a nadie; no le veremos buscando a los fariseos o entrando de rondón en sus reuniones para reprenderles sus pecados. Podría decirse que Jesús nunca habló a nadie que no quisiera escucharle. El estilo del “plasta”, quete persigue...

¡Quien no perdonó a su propio Hijo!

¿Quién estará contra nosotros?, ¿quién nos acusará?, ¿quién nos condenará? El Señor nos salva por su bondad. Por su nombre, nos trata bien, nos libra con la ternura de su bondad. ¿Cómo no lo iba a hacer cuando soy un pobre desvalido y llevo dentro el corazón...

La oración no es una fuga

Cuantas veces decimos eso de que me tengo que largar lejos para no aguantar a la gente, que todos me tienen frito, que si se pasan todo el día atosigándome, que me hartan con sus cuchicheos en el trabajo, etcétera. Acabo de hablar con un padre de familia, me dice que...

“Abba!” (Padre)

Dejarnos llevar por el Espíritu de Dios. Mirad de qué modo tan admirable subraya Pablo, en una de sus páginas más hermosas —este capítulo octavo que comenzamos a leer el sábado—, la iniciativa del Espíritu. Nada podemos sin él; si él no nos empujara, no iríamos a...

De verdad delante de Dios

En el evangelio de hoy, Jesús nos habla de dos hombres que suben al templo a rezar: uno fariseo, cumplidor, seguro de sí mismo; y otro publicano, pecador, consciente de su fragilidad. Ambos oran, pero sólo uno sale justificado. El fariseo se presenta ante Dios con una...