por Comentarista 8 | lunes, 26 septiembre 2016 | Comentario a las Lecturas
Job 1, 6-22 Sal 16, 1. 2-3. 6-7 “Un día, fueron los ángeles y se presentaron al Señor; entre ellos llegó también Satanás. El Señor le preguntó: -«¿De dónde vienes?» Él respondió: -«De dar vueltas por la tierra.» El Señor le dijo: -« ¿Te has fijado en mi siervo Job?...
por Comentarista 7 | domingo, 25 septiembre 2016 | Comentario a las Lecturas
Entre el cielo y el infierno hay un abismo inmenso que nadie puede salvar. En cambio entre el cielo y la tierra no. Es decir, la felicidad es algo que se me ofrece y que yo elijo ya en esta tierra. El cielo y el infierno lo elijo yo con mis acciones. Esta es la gran...
por Comentarista 7 | sábado, 24 septiembre 2016 | Comentario a las Lecturas
¡Cómo cuesta tragar la cruz! Cómo nos cuesta entrar en la escuela de la cruz. Es muy fácil acompañar al Señor en sus momentos de gloria. Es más fácil subir con Jesús al monte de la Transfiguración que subir al monte Calvario. Es más fácil ir con Jesús a la...
por Comentarista 7 | viernes, 23 septiembre 2016 | Comentario a las Lecturas
¿Quién es Jesús? La pregunta por la identidad del Nazareno para unos, o el galileo, para otros, es de vital importancia. Jesús no es un hombre cualquiera. Ante el Misterio de Jesús hay que tomar partido. El evangelio de hoy nos habla de dos modos de acercamiento a la...
por Comentarista 7 | jueves, 22 septiembre 2016 | Comentario a las Lecturas
Herodes tenía ganas de ver a Jesús pero ¿por qué? Por mera curiosidad. A lo largo del Evangelio aparecen muchos personajes que quieren ver a Jesús, que tienen ganas de verle… Con ese deseo comenzó la amistad de Juan y Andrés: Maestro, ¿Dónde vives? Y les contestó:...
por Comentarista 7 | miércoles, 21 septiembre 2016 | Comentario a las Lecturas
El corazón de Mateo debía estar en plena lucha. Sólo así podemos entender la rapidez con la que se levanta y lo deja todo. Seguramente ya había oído hablar a Jesús pues eran comunes sus comidas con publicanos. Quizás el modo de hablar y de actuar de Jesús no le había...