SÉ DE QUIÉN ME HE FIADO

Ester 14, 1. 3-5. 12-14; Sal 137, 1-2a. 2bc y 3. 7c-8; san Mateo 7, 7-12 Ayer, en la puerta de los locales de mi parroquia un niño lloraba desconsoladamente. No era un llanto de esos discretos, unos pequeños pucheritos, no. Gritaba como un descosido, nada que le...