No te olvides nunca de Judas Iscariote

Is 50,3-9a; Sal 68; Mt 26,14-25 El Seños me abrió el oído. Palabras de Isaías puestas en el ser mismo de Jesús, para que atendiera la voluntad del Padre y ofrecernos a nosotros palabras de aliento. No se resistió ni se echó atrás. Ofreció sus espaldas a quienes le...

Mi salario lo tenía mi Dios

Is 49,1-6; Sal 70 ;Ju 13,21-33.36-38 Es poco que sea su siervo, que el Señor le llamara ya en el vientre materno, que restableciera, reuniéndolas, a las tribus de Jacob, puesto que es más, luz de las naciones, para que la salvación de Dios alcance hasta el confín de...

Por tanto, sed perfectos

Dt 26,16-19; Sal 118, 1-8; Mt 5,43-48 Menudo torpedo a la línea de flotación que nos envía hoy Jesús, ¿cómo podríamos ser perfectos?, y si lo pudiéramos por nosotros mismos, ¿a qué tanta pantomima y sufrimiento en el madero de la cruz? Pues bien, en la primera lectura...