Concédenos la abundancia de tu fuerza

1Cor 2,10b-16; Sal 144; Lc 4,31-37 Hasta eso nos lo tiene que dar. Mi propia fuerza es cosa suya, don que ofrece a mi libertad, a mi voluntad que actúa con libertad, aunque en suave suasión atractiva, como de enamoramiento. De otro modo, ¿de dónde habría de sacar yo...

¿Cuál es la suerte de los difuntos?

1Cor 2,1-5; Sal 118; Lc 4,16-30 No importa demasiado si al comienzo pensaron que Jesucristo vendría en el poder final antes de que muriéramos. Fue para ellos un sofoco ver que Jesús tardaba en llegar, mientras iban contemplando cómo todos morían. ¿Qué?, ¿morirían para...