Al que da de buena gana lo ama Dios

2Co 9,6-11; Sal 111; Mt 6,1-6.16-18 Luego, ya lo ves, una vez más hemos vuelto a lo de siempre, mis méritos y mis obras. ¿No es eso dar de buena gana? Cuando haga algo de buena gana, es decir, siendo mía la iniciativa, me ama Dios. Primero lo mío, y luego él que viene...