EL CORDERITO.

Isaías 40, 1-11; Sal 95. 1-2. 3 y 10ac. 11-12. 13-14; Mateo 18, 12-14 “Con este pelo tan duro, jamás se le caerá”- me decía hace unos pocos años el peluquero- y una sonrisa vanidosa afloraba a mis labios. Ahora el que se sonríe es mi peine, que trabaja menos que el...